17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > El despertar del Drag贸n > Cap铆tulo 2391

Cap铆tulo 2391

    Capítulo 2391


    No se puede filtrar


    —Ya que eres del Reino Etéreo, ?puedes contarme más cosas? —preguntó Jaime, lleno de


    entusiasmo.


    Para su decepción, Feenix negó con cabeza.


    —No puedo. Todo lo rcionado con el Reino Etéreo es alto secreto. Recibiría un castigo divino si lo


    filtrara.


    La emoción de Jaime se vio reemzada al instante por el abatimiento en cuanto escuchó


    respuesta de Feenix, y se desinflóo un globo.


    —Entonces, ?por qué me has atraído hasta aquí? ?Qué quieres exactamente? —preguntó Jaime.


    —Puedo transformarme en humano después deer fruta sagrada, pero sólo puede durar tres


    horas cada día. Volvería a ser un fénix durantes horas restantes del día. El maestro que me arrojó


    aquí en aquel entonces me dijo que podría permanecer en mi forma humana para siempre si


    consumía una gota de sangre de dragón —explicó Feenix.


    Fue entonces cuando Jaimeprendió por qué Feenix lo había traído allí.


    Frunciós cejas.


    —?Quieres consumir mi sangre? Pero yo no soy un dragón. Mi dragón dorado sólo ha sido creado


    usando el Poder de los Dragones que se origina en esencia dracónica de mi cuerpo —dijo Jaime.


    Supuso que Feenix debía de haberlo confundido con un dragón de verdad.


    —No. Tú eres el hijo de un dragón, lo que significa que eres un dragón de verdad. Además, eres…


    Feenix aún tenía algo que decir, pero antes de que pudiera terminar, un repentino rayo iluminó el cielo.


    Dio un respingo y se le fue el color de cara.


    —?Qué soy yo? Continúa. ?Sabes algo de mi pasado?


    No era primera vez que Jaime escuchaba a alguien decirle hijo de un dragón y de Forma


    Verdadera del Dragón Dorado.


    All content is ? N0velDrama.Org.


    De ahí que sintiera curiosidad por conocer verdadera identidad de su padre.


    —No sé nada. Yo no…


    Feenix parecía haberse llevado un susto terrible mientras agitabas manos, con los ojos llenos de


    terror.


    Jaime estaba confundido.


    ??Por qué todo el mundo parece tan asustado cada vez que se menciona mi ascendencia? Hasta


    Baal era así. Cerró losbios en cuanto se mencionó identidad de mi padre?.


    Al ver lo temeroso que estaba Feenix, Jaime renunció a presionar para obtener respuestas. En su


    lugar, se mordió el dedo e hizo flotar en el aire una s gota de sangre.


    —Adnte. Tóm si mi sangre te es útil —dijo Jaime.


    Una expresión de gratitud apareció en el rostro de Feenix, que de inmediato abrió boca para


    tragarse gota de sangre.


    En cuanto sangre de Jaime entró en el cuerpo de Feenix, su cuerpo empezó a brir.


    En ese momento, Feenix cerró los ojos mientras una expresión de cer se extendía por su rostro.


    Parecíao si estuviera dándose un ba?o ens aguas termales.


    Lo que no notó fue ques plumas que cubrían sus partes íntimas desaparecían poco a poco.


    En ese instante, se había transformado en una mujer de verdad.


    La sangre brotó de nariz de Jaime cuando vio hermosa piel de Feenix expuesta ante él.


    Se dio vuelta y recitó una y otra vez el conjuro calmante para contenerse.


    Sin embargo, los sentimientos de lujuria seguían haciendo estragos en su corazón y no se disipaban.


    Se encontró inmerso en su propio deseo y en el asombro que le producía el maravilloso festín que


    tenía ante sus ojos.


    La verdad era que no tenía ni idea de que ión de dejar que una gota de su sangre entrara en el


    cuerpo de Feenix era simr a tener rciones sexuales con e.


    Por lo tanto, lo que estaba sintiendo en ese momento era real.


    Después de un tiempo indefinido, Feenix dejó escapar un gemido y abrió los ojos.


    Al darse cuenta de que estaba desnuda, se sonrojó y corrió hacia habitación.


    Cuando salió, ya estaba vestida.


    —Lo siento. No vi nada hace un momento —se apresuró a decir Jaime cuando vio salir.


    Feenix sonrió y le dijo con suavidad:


    —Ya soy tuya. Puedes hacerme lo que quieras, también mirar mi cuerpo.


    Atónito por lo que escuchaba, Jaime agitó rápidamente mano en se?al de desacuerdo.


    —Por favor, no se haga una idea equivocada, se?orita Feenix. Yo no he hecho nada. Sólo eché un


    vistazo por idente, pero me di vuelta un instante después..
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)