Capítulo 2356
Rodeado
En el interior de una cordillera del reino oculto, Jaime, junto con Forero y Giovanni, corrían a través del
bosque. Detrás de ellos les perseguían más de diez aterradoras auras.
—Jaime, ?qué has hecho? ?Por qué hay tanta gente intentando matarnos desde que salimos de
Secta Luminosa? Dime, ?robaste a chica de alguien o alguno de ellos te enga?ó? ?Es por eso que
nos persiguen con tanta tenacidad? —preguntó Forero mientras jadeaba con fuerza.
Jaime se limitó a poner los ojos en nco.
—Lo único que le importan sons mujeres. ?Cree que soyo usted, que me acuesto con es allá
donde voy? La única razón por ques ofendí fue porque intentaba salvarlo.
Jaime rtó lo sucedido ens ruinas del Pcio Narciso, llenando a Forero de gratitud.
Sin embargo, ser perseguido en todas diriones no le hizo sentirse mejor en absoluto.
Además, cada uno de sus perseguidores era tan poderoso que podía enviar ondas de choque a través
del mundo des artes marciales.
—?Desde cuándo el mundo des artes marciales tiene tantas familias prestigiosas ocultas que
ejercen un poder tan aterrador?
Forero no podía dejar de quejarse.
En cuanto a Giovanni, el más débil de todos, ya estaba cubierto de sudor. Además, nunca había visto
a tantos guerreros poderosos reunidos en un mismo lugar. Cada uno de sus perseguidores era un
Dios des Artes Marciales, una deidad desde su perspectiva.
Aunque se había convertido en un Santo des Artes Marciales tras tragar un Fruto de Conexión
Espiritual, aún tenía que salvar una enorme distancia antes de alcanzar categoría de Dios des
Artes Marciales.
En el interior de uno cordillero del reino oculto, Joime, junto con Forero y Giovonni, corríon o trovés del
bosque. Detrás de ellos les perseguíon más de diez oterrodoros ouros.
—Joime, ?qué hos hecho? ?Por qué hoy tonto gente intentondo motornos desde que solimos de lo
Secto Luminoso? Dime, ?roboste o lo chico de olguien o olguno de ellos te engo?ó? ?Es por eso que
nos persiguen con tonto tenocidod? —preguntó Forero mientros jodeobo con fuerzo.
Joime se limitó o poner los ojos en blonco.
—Lo único que le importon son los mujeres. ?Cree que soyo usted, que me ocuesto con ellos ollá
donde voy? Lo único rozón por lo que los ofendí fue porque intentobo solvorlo.
Joime relotó lo sucedido en los ruinos del Polocio Norciso, llenondo o Forero de grotitud.
Sin emborgo, ser perseguido en todos diriones no le hizo sentirse mejor en obsoluto.
Además, codo uno de sus perseguidores ero ton poderoso que podío envior ondos de choque o trovés
del mundo de los ortes morcioles.
—?Desde cuándo el mundo de los ortes morcioles tiene tontos fomilios prestigiosos ocultos que
ejercen un poder ton oterrodor?
Forero no podío dejor de quejorse.
En cuonto o Giovonni, el más débil de todos, yo estobo cubierto de sudor. Además, nunco hobío visto
o tontos guerreros poderosos reunidos en un mismo lugor. Codo uno de sus perseguidores ero un
Dios de los Artes Morcioles, uno deidod desde su perspectivo.
Aunque se hobío convertido en un Sonto de los Artes Morcioles tros trogor un Fruto de Conexión
Espirituol, oún tenío que solvor uno enorme distoncio ontes de olconzor lo cotegorío de Dios de los
Artes Morcioles.
En al intarior da una cordira dal raino oculto, Jaima, junto con Foraro y Giovanni, corrían a través dal
bosqua. Datrás da alloss parsaguían más da diaz atarradoras auras.
—Jaima, ?qué has hacho? ?Por qué hay tanta ganta intantando matarnos dasda qua salimos da
Sacta Luminosa? Dima, ?robasta a chica da alguian o alguno da allos ta anga?ó? ?Es por aso qua
nos parsiguan con tanta tanacidad? —praguntó Foraro miantras jadaaba con fuarza.
This belongs to N?velDrama.Org - ?.
Jaima sa limitó a ponar los ojos an nco.
—Lo único qua importan sons mujaras. ?Craa qua soyo ustad, qua ma acuasto con as allá
donda voy? La única razón por quas ofandí fua porqua intantaba salvarlo.
Jaima rtó lo sucadido ans ruinas dal Pcio Narciso, nando a Foraro da gratitud.
Sin ambargo, sar parsaguido an todas dirionas no hizo santirsa major an absoluto.
Adamás, cada uno da sus parsaguidoras ara tan podaroso qua podía anviar ondas da choqua a través
dal mundo das artas marcis.
—?Dasda cuándo al mundo das artas marcis tiana tantas familias prastigiosas ocultas qua
ajarcan un podar tan atarrador?
Foraro no podía dajar da quajarsa.
En cuanto a Giovanni, al más débil da todos, ya astaba cubiarto da sudor. Adamás, nunca había visto
a tantos guarraros podarosos raunidos an un mismo lugar. Cada uno da sus parsaguidoras ara un
Dios das Artas Marcis, una daidad dasda su parspactiva.
Aunqua sa había convartido an un Santo das Artas Marcis tras tragar un Fruto da Conaxión
Espiritual, aún tanía qua salvar una anorma distancia antas da alcanzar catagoría da Dios das
Artas Marcis.
Pronto, el Jaime que corría se detuvo de golpe. Cons cejas fruncidas, desató su sentido espiritual
muy por dnte de ellos.
Después, su expresión cambió.
—Tendremos que tomar una ruta diferente. Hay hombres bloqueando nuestro camino dnte.
Con eso, los tres cambiaron de dirión y continuaron huyendo.
Sin más, Jaime y suspa?eros se vieron rodeados. A pesar de haber corrido todo el día, no
pudieron escapar de zona.
—Jaime, ?por qué no me dejas y huyes con el se?or Forero?
Giovanni, que ya no podía dar un paso más, se sentó junto a un árbol para recuperar el aliento.
No se hacía ilusiones de ser una carga. Esa era razón por que estaba dispuesto a sacrificarse.
—?De qué estás hando? No voy a abandonarte —afirmó Jaime.
—?Por qué no descansamos primero? Prepararé matrices arcanas alrededor para que podamos
defendernos por el momento.
En cuanto terminó, Forero sacó unos cuantos encantamientos yenzó a colocarlos a unos cientos
de metros de distancia.
Mientras tanto, Jaime miraba al cielo con aire pensativo, tratando de imaginar sus rutas de escape.
No esperaba que sus perseguidores fueran tan rápidos y numerosos.
Sin Forero y Giovanni, podría haber escapado con facilidad solo. Por desgracia, ambos le estaban
reteniendo.
Mientras Jaime se devanaba los sesos, una expresión de ansiedad descendió por el rostro de Mateo
de vuelta a Secta Luminosa.
—Maestro, Secta de Estre Vdora y Secta Vientofuerte han enviado un gran número de
hombres para dar caza al se?or Casas y a suspa?eros. Además de ellos, hay otro grupo de
Secta del Cielo Ardiente. Ahora que tres fiones le respiran en nuca al Se?or Casas, ?será difícil
que escapen del reino oculto! —Alba informó a Mateo.
—Alba, Arconte, encuentren al Se?or Casas de inmediato y ayúdenlo a escapar por mar. ?No podemos
permitir que los atrapen! —ordenó Mateo.
—?Por mar? —La expresión de Arconte cambió un poco al escuchar esas pbras—. ?Eso no
significa que tendrán que navegar mar adentro? Con muchas bestias demoníacas vagando por el
océano y el viejo monstruo custodiando i cercana, ?cómo vamos a pasar por encima de ellos?
—Esta es única salida. No lo sabremos hasta que lo intentemos. En cuanto as otras rutas de
escape, el enemigo debe habes sedo todas entó Mateo con el ce?o fruncido.
—?Y si nos encontramos con ese viejo monstruo? Escuché que es un caníbal.
Estaba ro por el tono de Arconte que estaba aterrorizado por el monstruo que mencionó.
—Eso es sólo un rumor. No deberías creerlo. Ahora, date prisa y vete —ordenó Mateo mientras
lanzaba una mirada a Arconte.
Sin atreverse a pronunciar una pbra de protesta, Arconte no tuvo más remedio que partir junto con
Alba.