Capítulo 2326
Dieciocho pres
Jaime miró a Emiliano y sonrió.
—Bueno, tengo que agradecérselo a usted, se?or Carrión de Secta Vientofuerte. Si no, no habría
roto matriz arcana tan rápido.
Ni que decir tiene que Emiliano se quedó boquiabierto.
—?Yo? ?Por qué me daríass gracias?
All content is ? N0velDrama.Org.
Luol y los demás tampoco entendían a qué se refería Jaime. Después de todo, ?por qué
desactivación de matriz arcana tendría algo que ver con Secta Vientofuerte?
—?Por supuesto que tengo que dartes gracias! Si no hubieras ordenado a tus subordinados que
forzaran activación de Matriz Trampa Mortal, drenando así su energía, ?no habría roto tan
rápido! —exmó Jaime con una ligera sonrisa de suficiencia—. Aunque había una Matriz de Trampa
Mortal dentro del conjunto arcano, su poder se había debilitado con el paso de los a?os. Entonces
conseguiste que tus hombres rompieran y activaran Matriz de Trampa Mortal, ?que agotó
energía que le quedaba! Eso me facilitó mucho el trabajo, y lo mejor de todo, ni siquiera tuve que
preocuparme de resultar herido…
Para entonces, el rostro de Emiliano se había ensombrecido y torcido en una mueca.
??Maldita sea! Hice que mi gente abriera primero puerta de piedra porque quería tener ventaja...
?Quién diría que eso le daría ventaja a Jaime??.
Al escuchar explicación de Jaime, Luol y Arán no pudieron evitar soltar una carcajada. Sin embargo,
sabían que el hombre sólo había dicho eso para enemistarse con Emiliano.
Nunca había necesitado ayuda de éste para romper matriz arcana, pero si no estaba dispuesto a
compartir verdadera razón, Luol y Arán sabían que era mejor no indagar más.
—Vamos adentro... —dijo Jaime, una sonrisa se dibujó en susbios al ver lo agitado que estaba
Emiliano.
Sin más preámbulos, condujo a todos al interior del Pcio de Narciso.
Habiendo sufrido grandes pérdidas, Emiliano no tuvo más remedio que seguirlo.
Después de atravesar puerta de piedra, fueron recibidos por una enorme za con dieciocho pres
de piedra. No sólo cada uno de esos pres estaba ornamentado con un dragón, sino que los dise?os
también eran diferentes.
Aunque todos los miembros del grupo eran luchadores de élite,s frías oleadas de energía negativa
que los invadían constantemente les producían escalofríos.
Sin embargo, lo que resultaba aún más extra?o era el muro de piedra situado en el extremo de
za, que se?ba el final de su camino.
—?Qué está pasando, se?or Casas? ?Es así de grande el pcio de Narciso? —preguntó Alba
desconcertada.
Jaime negó con cabeza mientras desataba su sentido espiritual para prar el muro de piedra. Por
desgracia, eso no funcionó porque no había caminos sino roca sólida más allá.
Ahora le tocaba a Jaime quedarse perplejo.
—?Eh? Eso no puede estar bien... ?Esto es todo lo que hay en el Pcio Narciso?
Mientras tanto, Emiliano y Arán habían ordenado a sus subordinados que peinaran el lugar en busca
de objetos mágicos.
Para su consternación, za estaba vacía salvo por los dieciocho pres de piedra.
Naturalmente, todos estaban decepcionados.
Se habían esforzado tanto para encontrars antiguas ruinas del Pcio de Narciso y, sin embargo, el
lugar resultó ser demasiado peque?o y carente de objetos mágicos.
—?Qué car*jo es este asqueroso Pcio Narciso? No puedo creer que haya perdido a mis hombres
por nada —se quejó Emiliano.
Arán también frunció el ce?o.
—Esto no tiene sentido. ?Cómo puede ser tan peque?o el Pcio Narciso? Y lo que es más
importante, ?por qué está vacío?
Justo entonces, Luol se inclinó hacia dnte y susurró al escuchado de Jaime:
—Se?or Casas, ?no cree que colocación de los dieciocho pres es un poco extra?a? Parecen un
conjunto arcano…
Tras escrutar los pres de piedra, Jaime se acercó a uno y lo acarició con suavidad.
En cuanto hizo contacto, esencia dracónica que llevaba dentro se agitó, haciendo que el pr de
piedra emanara una tenue aura desde su interior.
Al poco rato, los ojos del dragón tado en el pr empezaron a brir.