Capítulo 2276
Secta Alquímica
Mateo lideró el camino a Secta Alquímica al día siguiente. Mientras estaban en el camino, Mateo
contós historias des sectas en el reino oculto.
Aunque sólo había nueve sectas en el reino oculto ahora, solía haber más de ellos. Sin embargo,
estas personas lucharon y se apoderaron de los nes de los demás. Al final, sólo quedaron nueve
después de bata, cada una dominando sus tierras.
Podría parecer ques nueve sectas vivían ahora en armonía sin preocuparse por el mundo mientras
cultivaban, pero verdad era que el conflicto entre es nunca cesaba, ya que todas querían
arrebatar los recursos des demás y hacerlos suyos.
Al principio, Secta Luminosa fue una des sectas más poderosas. Todo fue cuesta abajo después
de que Mateo fue herido y se fue con dolencias subyacentes después de su lucha con los Cultivadores
Demoníacos. Por lo tanto, ahora sólo podía dar recursos a Secta Alquímicao tributo a cambio
de Píldora de amplificación que lo mantendría con vida. A medida que avanzaban los días,s
capacidades de Secta Luminosa menguaban a medida que disminuían sus recursos, hasta el punto
de que ahora era considerada más débil entres nueve sectas.
Pronto, Jaime y Mateo llegaron a un valle.
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Jaime observó los alrededores. Era una tierra estéril sin signos de vida, así que preguntó:
—Se?or Campos, ?es en esta zona árida donde se encuentra Secta Alquímica?
Estaba confundido porque no entendía por qué secta se establecería en una zona desda.
—?Jajaja! Jaime, lo que ves puede no ser verdad. Seguro que sabes lo que eso significa, ?verdad?
—Mateo se rio.
Jaime se dio cuenta.
??Oh! ?La Secta Alquímica colocó una matriz arcana aquí, por lo que lo que veo es sólo una ilusión??.
Con un movimiento de mano de Mateo, un rayo de luz apareció ante ellos. Después de eso, ambos
hombres caminaron hacia luz.
Una vez que recuperó sus sentidos, una agradable fragancia de hierbas llegó as fosas nasales de
Jaime. Ante sus ojos había campos de hierbasunes y también de hierbas exóticas que muchas
familias de artes marciales consideraban tesoros. Además, los pájaros vban por el valle ys flores
florecían esplendorosas. En conclusión, el lugar era un paraíso.
Jaime mirabas hierbas con emoción.
—Hacen honor a su nombre de Secta Alquímica. Estas hierbas valen una fortuna.
??La Secta Alquímica no tieneparación! ?Mi Secta del Dios de Medicina nunca podrá estar a
altura de esto!?.
En ese momento, dos ayudantes vestidos con oberol se acercaron al dúo.
—Se?or Campos, nuestro maestro se enteró de que usted está aquí, ?así que nos dijo que le mostrara
el camino! —los dos asistentes deraron con cortesía.
La expresión de Mateo era sombría mientras respondía:
—Abran paso.
Y así, Jaime y Mateo siguieron a los asistentes más adentro del valle.
La Secta Alquímica no era lujosa, ya que podían verse casas de piedra por todas partes. Dicho esto, el
lugar estaba lleno de calderos de píldoras, con humo saliendo des tapas. De vez en cuando, un rayo
de luz salía del caldero y significaba que se había creado una píldora de gran calidad.
Cuando Jaime y los demás entraron en s principal, un hombre delgado y de aspecto divino se les
acercó y dijo:
—?Ja, ja! Mat, especulé que aparecerías estos días ya que tu píldora de amplificación terminaría
pronto. Tenía razón. —El hombre se rio mientras palmeaba Mateo en el hombro.
Al mismo tiempo, el hombre echó un vistazo a Jaime.
—Oh, ?te has buscado un nuevo discípulo? ?Nunca lo había visto antes!
Mateo parecía molesto. Quería preguntar por su estado cuando Jaime lo detuvo. Después de todo,
Jaime había aparecido para usar el Manantial de Regeneración. Tendría dificultades para llegar a ese
lugar si su encuentroenzaba con una nota amarga.
Jaimenzó a Mateo una mirada que éste no tardó en percibir. Reprimió su ira, forzando una sonrisa.
—No es mi discípulo. Deja que te lo presente. Este es Jaime Casas. Jaime, este es el se?or de
Secta Alquímica, Isaac Barcelona.
Tras presentación, Jaime se inclinó ante Isaac.
—Encantado de conocerle, se?or Barcelona