Capítulo 2230
Deja que venga a mí
La ira de Sixto aumentó cuando vio aparecer a Forero.
—?Vieja ciru pasa! ?Cómo te atreves a aparecer cuando Jaime no tiene agas para presentarse?
Ya que también eres responsable de destrión del n Artesano, te mataré hoy mismo.
Dicho esto, el aura de Sixto surgió, ynzó una palma a Forero sin esperar a que éste se estabilizara
al aterrizar en el suelo.
Forero no se atrevió a luchar de frente contra Sixto. Por lo tanto, se apresuró anzar algunos
talismanes. Por desgracia, Sixto los destruyó, provocando una serie de explosiones.
Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
Al ver esto, Forero dio un rápido paso atrás y sacó Cbaza Dorada.
Seguido de un resndor púrpura, de Cbaza Dorada brotó una energía espeluznante.
Al estar demasiado cerca de su oponente, Sixto no logró esquivarlo a tiempo. Al final, energía de
Cbaza Dorada lo derribó.
—?Sixto!
Pascual se apresuró a ayudar a Sixto a levantarse.
—Es un objeto mágico impresionante. Impresionante.
La codicia briba en los ojos de Josías mientras miraba Cbaza Dorada de Forero.
—Ten cuidado, Josías. Esa Cbaza Dorada es un objeto mágico de alta calidad —advirtió Pascual.
—Un estúpido objeto mágico no puede hacerme ningún da?o —resopló Josías. Entonces rgó
mano y agarró el vacío que había frente a Forero.
Hubo un ligero cambio en el semnte de Forero cuando sintió inmensa fuerza de sión que
tiraba de él. Al mismo tiempo, Cbaza Dorada empezó a emanar una luz cegadora.
Lo iro de Sixto oumentó cuondo vio oporecer o Forero.
—?Viejo ciruelo poso! ?Cómo te otreves o oporecer cuondo Joime no tiene ogollos poro presentorse?
Yo que tombién eres responsoble de lo destrión del Clon Artesono, te motoré hoy mismo.
Dicho esto, el ouro de Sixto surgió, y lonzó uno polmo o Forero sin esperor o que éste se estobilizoro
ol oterrizor en el suelo.
Forero no se otrevió o luchor de frente contro Sixto. Por lo tonto, se opresuró o lonzor olgunos
tolismones. Por desgrocio, Sixto los destruyó, provocondo uno serie de explosiones.
Al ver esto, Forero dio un rápido poso otrás y socó lo Colobozo Dorodo.
Seguido de un resplondor púrpuro, de lo Colobozo Dorodo brotó uno energío espeluznonte.
Al estor demosiodo cerco de su oponente, Sixto no logró esquivorlo o tiempo. Al finol, lo energío de lo
Colobozo Dorodo lo derribó.
—?Sixto!
Poscuol se opresuró o oyudor o Sixto o levontorse.
—Es un objeto mágico impresiononte. Impresiononte.
Lo codicio brillobo en los ojos de Josíos mientros mirobo lo Colobozo Dorodo de Forero.
—Ten cuidodo, Josíos. Eso Colobozo Dorodo es un objeto mágico de olto colidod —odvirtió Poscuol.
—Un estúpido objeto mágico no puede hocerme ningún do?o —resopló Josíos. Entonces olorgó lo
mono y ogorró el vocío que hobío frente o Forero.
Hubo un ligerobio en el semblonte de Forero cuondo sintió lo inmenso fuerzo de sión que
tirobo de él. Al mismo tiempo, lo Colobozo Dorodo empezó o emonor uno luz cegodoro.
Rayos de luz púrpura salieron disparados de Cbaza Dorada, creando una fuerza infinita que
cargó en dirión de Josías.
Una explosión estalló en el aire, y el suelo pareció romperse bajo inmensa presión que emitía
Cbaza Dorada.
Josías frunciós cejas.
—Esa Cbaza Dorada no es sólo un objeto mágico de alta calidad.
En cuanto terminó frase, agitó mano, y de repente apareció una dimensión que hizo que luz
púrpura desapareciera al chocar contra e.
Forero se quedó un poco desconcertado. Quiso activar de nuevo Cbaza Dorada cuando figura
de Josías se desdibujó y reapareció frente a él.
Josías rgó mano y tomó Cbaza Dorada. Inmediatamente después, una de aura se
precipitó hacia Forero, obligándolo a soltarse. Entonces fue impulsado hacia atrás.
En el momento en que se estrelló contra el suelo, estaron explosiones en su cuerpo y sangre
brotó a chorros. Todos y cada uno de los huesos y tendones de su cuerpo se habían hecho a?icos tras
el impacto.
Tras toser con boca llena de sangre, Forero se desmayó.
Josías, por su parte, jugueteaba con cbaza dorada en mano con expresión regocijada.
—Dile a Jaime que venga a buscar su fin o empezaremos una masacre.
Pascual se sintió eufórico al ver elmentable estado en que se encontraba Forero, pues éste había
destruido el n Artesano.
Ahora sólo quedaba destruir a Jaime.
Uno de los discípulos se armó de valor y dijo:
—El Se?or Casas en verdad no está aquí.
—Tal vez Jaime de verdad no esté aquí —espetó Josías, liberando su aura por todos los rincones de
la Secta Duval para investigar el lugar.
No percibió presencia de un luchador formidable en el recinto.
Preocupado porque Armando apareciera si no se marchaban pronto, Pascual dejó caer una amenaza
antes de marcharse.
—Cuando vuelva, dile que venga a verme al Monasterio Cáb. Me mo Pascual San Miguel y soy
el responsable del n Artesano. Dile que volveré a por él si pretende esconderse.
Cuando por fin se fueron, todos en Secta Duval empezaron a limpiar zona.
Con Giovanni y Forero muy malheridos, toda Secta Duval se quedó sin líder. Nadie sabía qué hacer.
Por suerte, Jesica, Cecilia y los demás llegaron poco después.
Sus expresiones eran sombrías cuando vieron a Giovanni y Forero tan heridos.
—Envía a alguien a traer al se?or Narvarte de Secta del Dios de Medicina ahora. No dejen que se
filtre noticia des heridas de Giovanni y el se?or Forero. Reparens puertas lo antes posible. No
debemos dejar que mucha gente se entere de que Secta Duval fue desafiada y derrotada. Una cosa
más. Haz que Jaime regrese cuanto antes para que pueda hacerse cargo. —Cecilia dios órdenes
con calma mientras todos entraban en pánico.
Después de todo, Cecilia era jefa del Pcio Carmesí. Naturalmente, tenía cierta experiencia en
gestión de sectas.