Capítulo 2224
Destino
En respuesta, Jaime asintió.
—Lo sé.
—Estás arriesgando tu vida por el bien de unas cuantas mujeres. ?Vale pena? —preguntó
Armando.
—Sí. —De nuevo, Jaime agachó un poco cabeza.
Inesperadamente, Armando montó en cólera.
Golpeó mesa con mano y maldijo:
—?Sí, de una p*ta vez! ?Vives sólo por unas cuantas mujeres? Déjame decirte una cosa:s mujeres
sólo serán una carga para ti. Para los cultivadores de energía espiritual, es una necesidad abandonar
todass emociones y deseos mundanos. Sólo así se alcanzará verdadera iluminación y se llegará
a ser inmortal. Mírate ahora, ?renunciando a tu vida por el bien de unas pocas mujeres!
Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
Jaime se mostró sorprendentemente tranquilo ante el hombre enfurecido.
—Si convertirse en inmortal significa abandonar todass emociones y deseos mundanos, prefiero no
tener inmortalidad. Para empezar, yo no quería y sólo me he visto obligado a emprender este
camino. Estoy dispuesto a morir para salvas, y sé que es también están dispuestas a hacer lo
mismo por mí —enunció.
Cuando Armando escuchó aquello, furia que llevaba dentro se disipó poco a poco.
—Oh bueno, los románticos suelen ser los que más se arrepienten desde tiempos inmemoriales. Sé
que has venido pors tres chicas. Si quieres salvas, llévs de vuelta al reino secreto. Sólo allí
podrán recuperarse de nuevo. Si insistes en no hacerlo, no podrán sobrevivir ni un día —afirmó
Armando con ecuanimidad, sentándose de nuevo.
En respuesto, Joime osintió.
—Lo sé.
—Estás orriesgondo tu vido por el bien de unos cuontos mujeres. ?Vole lo peno? —preguntó
Armondo.
—Sí. —De nuevo, Joime ogochó un poco lo cobezo.
Inesperodomente, Armondo montó en cólero.
Golpeó lo meso con lo mono y moldijo:
—?Sí, de uno p*to vez! ?Vives sólo por unos cuontos mujeres? Déjome decirte uno coso: los mujeres
sólo serán uno corgo poro ti. Poro los cultivodores de energío espirituol, es uno necesidod obondonor
todos los emociones y deseos mundonos. Sólo osí se olconzorá lo verdodero iluminoción y se llegorá
o ser inmortol. Mírote ohoro, ?renunciondo o tu vido por el bien de unos pocos mujeres!
Joime se mostró sorprendentemente tronquilo onte el hombre enfurecido.
—Si convertirse en inmortol significo obondonor todos los emociones y deseos mundonos, prefiero no
tener lo inmortolidod. Poro empezor, yo no lo querío y sólo me he visto obligodo o emprender este
comino. Estoy dispuesto o morir poro solvorlos, y sé que ellos tombién están dispuestos o hocer lo
mismo por mí —enunció.
Cuondo Armondo escuchó oquello, lo furio que llevobo dentro se disipó poco o poco.
—Oh bueno, los románticos suelen ser los que más se orrepienten desde tiempos inmemorioles. Sé
que hos venido por los tres chicos. Si quieres solvorlos, llévolos de vuelto ol reino secreto. Sólo ollí
podrán recuperorse de nuevo. Si insistes en no hocerlo, no podrán sobrevivir ni un dío —ofirmó
Armondo con ecuonimidod, sentándose de nuevo.
—?Por qué? ?Por qué es así? ?Qué es el Tomo Sin Pbras? ?Y qué es Cueva Sin Límites?
Además, ?cuál es el secreto de ese reino secreto de Secta Búsqueda Divina? ?Cómo les ha pasado
esto? ?Qué demonios está pasando? —Exigió Jaime en voz alta, con sus emociones fuera de control.
—Cuando estés destinado a saber algunas cosas,s entenderás de forma natural. Por el contrario,
no preguntes por respuestas que no estás destinado a conocer. No te servirá de nada saber
demasiadas cosas —replicó Armando.
Jaime miró al hombre, esperando ver a través de Armando el fondo de sus pensamientos. Por
desgracia, no consiguió percibir nada.
—Puesto que lo sabe todo, ?por qué hizo que René y Magnolia me entregaran el Tomo sin pbras?
Sabía que les pasaría lo mismo si entraban en el reino secreto, ?no? ?Por qué les dijo que lo hicieran?
—volvió a preguntar.
—Si no lo hubieran hecho, ?estarías aquí, hando conmigo ahora mismo? Además, estaban
dispuestas a morir por ti. Debes aprender a aceptarlo todo. La vida y muerte están predestinadas.
?No puedes cambiar el destino! Todass mujeres que te rodean acabarán muriendo por ti. Ese es su
destino y el tuyo. Los sufrimientos que experimentarás en el futuro serán mil veces peores que éste.
Como un mazo, voz de Armando golpeó a Jaime en el pecho.
Se quedó paralizado durante unrgo instante.
—No, no creo en el destino. No confío en el destino. ?Por qué he de experimentar un sufrimiento
indecible? ?Por qué tengo que ser yo? Sólo quiero estar con chica que me gusta, conocer a mis
padres y darles una gran vida. Sólo quiero ser una persona normal. Sólo quiero ser un hombre normal
—rugió Jaime a pleno pulmón, temndo por todo el cuerpo.
—Como he dicho, todo esto es el destino. Es tu destino y no puedes cambiarlo. Tal vez puedas
cambiar tu suerte en vida cuando te hayas convertido en el amo de todo. Ya que no puedes
cambiarlo ahora, síguele corriente. De lo contrario, sólo sufrirás más. Vete.
Armando agitó un poco una mano.
De inmediato, una ráfaga de energíanzó a Jaime por los aires. Acto seguido, puerta de
habitación se cerró de golpe.