17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > El despertar del Drag贸n > Cap铆tulo 2216

Cap铆tulo 2216

    Capítulo 2216


    Incapaz de recordar


    —?En serio? Vaya... Debió de ser increíble, ?eh? ?Qué suerte tienes, Magnolia! Ahora entiendo por


    qué tienes ropa desordenada. Yo casi me muero de frío y Josefina de insción. Tú, en cambio, lo


    pasasteo nunca... —exmó René con sorpresa e incredulidad.


    —?Qué estás diciendo, René? —Magnolia lenzó una mirada feroz con cara toda roja.


    Content rights belong to N?velDrama.Org.


    —?Eh? ?Dónde está Jaime? —preguntó René al notar que Jaime no estaba a vista por ningúndo.


    Josefina y Magnolia miraron a su alrededor al escuchar eso, pero no lo notaron por ningúndo.


    Mientras tanto, Jaime estaba parado entre dos estatuas mirando con atención el Tomo Sin Pbras.


    Como estaba tan quietoos estatuas de aldo,s damas no se dieron cuenta de que estaba


    allí.


    Unos instantes después, el Tomo Sin Pbras desapareció porpleto y reapareció en mente de


    Jaime.


    Sintiéndose un poco mareado, Jaime sacudió cabeza y soltó un enorme suspiro antes de


    desplomarse en el suelo.


    Tales proezas de memoria de alto nivel eran tan agotadoraso librar una dura bata.


    Tras divisar a Jaime, Josefina corrió hacia él y le preguntó:


    —?Estás bien, Jaime?


    —?Josefina? ?René? ?Magnolia? ?Están bien? —preguntó Jaime sorprendido al ver ques tres


    habían vuelto a normalidad.


    —Sí, ya estamos bien. ?Y tú? ?Cómo te encuentras? —preguntó Josefina preocupada.


    —Me encuentro muy bien... —Jaime contestó con una sonrisa mientras se incorporaba.


    —Ahora que estamos todos bien, yo digo que nos vayamos de aquí cuanto antes. ?Este lugar me está


    dando escalofríos!


    René empezaba a asustarse por el fenómeno que les había ocurrido a los tres en cueva.


    Jaime asintió y guio as tres fuera de cueva.


    ?Si cueva no era salida y no contenía ningún tesoro, ?entonces debía haber otra salida en este


    reino secreto?.


    Pensando en eso, Josefina sugirió:


    —?Eh, Jaime! ?Por qué no revisas el Tomo Sin Pbras y ves si hay alguna otra pista?


    —El Tomo ya no está... —dijo Jaime y procedió a explicar lo que sucedió dentro de esa cueva.


    —?Qué había escrito en el interior de Tomo Sin Pbras, Jaime? —preguntó René emocionada al


    escuchar que Jaime había memorizado todas y cada una des pbras que había dentro de Tomo


    Sin Pbras.


    Jaime negó con cabeza.


    —No lo sé.


    Josefina ys demás se quedaron hdas de confusión.


    —?No decías que lo habías memorizado todo? ?Cómo no vas a saber lo que hay escrito dentro si ya


    lo tienes en cabeza? —preguntó Magnolia.


    —Lo memoricé todo, pero no recuerdo lo que memoricé. Déjame pensar... —Jaime respondió mientras


    escarbaba en lo más profundo de su subconsciente con sentido espiritual y vaba su atención en el


    Tomo sin pbras, que flotaba dentro de su mente.


    Cuando intentó acercarse al Tomo sin Pbras para ver lo que había escrito en él, una poderosa


    fuerza lo hizo retroceder.


    —?En realidad no puedo recordar lo que estaba escrito en él! —exmó Jaime con expresión


    deprimida.


    Ni siquiera estaba seguro de recordar nada de lo que estaba memorizando.


    Como si sufriera de amnesia, Jaime no podía recordar lo que estaba escrito en el Tomo Sin Pbras.


    —?Qué hacemos, entonces? ?Vamos a quedarnos todos atrapados aquí para siempre? —exmó


    René con un suspiro.


    Como Jaime no tenía ni idea de lo que debían hacer, todas decidieron permanecer cadas para que


    él pudiera pensar en paz.


    El silencio se rompió cuando el estómago de Magnolia empezó a rugir de repente.


    Le entró hambre después de todo lo que habían pasado.


    —Se?oritas, esperen aquí. Yo iré a buscar algo deida —dijo Jaime mientras se levantaba y se


    ponía a buscarida.


    Aunque no había animales en zona, había bastantes ntas a su alrededor, y Jaime sabía dónde


    buscar frutos silvestres.


    Jaime no tardó en encontrar unos árboles con muchos frutos silvestres. Los frutos eran del tama?o de


    un pu?o, pero parecían muy jugosos.


    Jaime nunca había visto ese árbol, así que no estaba seguro de si se podíaner.


    Entonces arrancó una des frutas, se limpió en camisa y le dio un enorme mordisco.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)