Capítulo 2214
Pbras surgidas en el tomo sin pbras
Cuando desvió mirada hacia Magnolia, observó que su cara se ponía roja y se dio cuenta de que se
estaba mordiendo elbio con tanta fuerza que ?empezaba a sangrar!
Sus pu?os con fuerza apretados se vaban profundamente en su carne mientras sus ojos briban
con sedión.
—?Magnolia? ?Estás bien, Magnolia? —Jaime se levantó, le tomó mano y se estrechó.
Los ojos de Magnolia se varon en los de Jaime cuando éste se acercó, y e lo saludó con una
mirada seductora antes de estrecharlo en un fuerte abrazo, palpable era su deseo de intimidad con él.
Jaime se sorprendió cuando Magnolia senzó sobre él, pero entonces se dio cuenta de que pared
de piedra que había detrás de e estaba adornada con murales que mostraban intimidades explícitas
entre hombres y mujeres, todas es bastante gráficas.
Incluso alguien tan tranquilo y serenoo Jaime no pudo evitar sentir el calor subirle por el bajo
vientre al contemrs imágenes.
El aroma del cuerpo de Magnolia, que no dejaba de llegar as fosas nasales de Jaime, avivaba aún
más su deseo.
En ese momento, los ojos de Jaime también se habían puesto rojos, y su instinto primitivo lo estaba
venciendo poco a poco.
Tras sucumbir a sedión de Magnolia,enzó a desnuda con sus dos manos.
Justo cuando estaba a punto de dar el siguiente paso, un rayo radiante atravesó de repente su mente,
provocándole un agudo dolor en el cerebro.
En cuanto Jaime recobró el sentido, miró a Magnolia y de inmediato ayudó a volver a ponerse
ropa.
Tardó un rato en calmarse después de recitar el conjuro tranquilizador. Sin embargo, tras echar un
vistazo a Josefina y al resto des chicas, no pudo evitar fruncir el ce?o.
—Vamos, Josefina. Debemos salir de aquí cuanto antes —pronunció Jaime en voz alta.
Sin embargo, Josefina parecía sufrir una agonía insoportable. Erao si ya no pudiera escuchar
nada.
La atención de Jaime se desvió hacia René, y se dio cuenta de que una capa de escarcha había
inmovilizado todo su cuerpo, dejando sólo sus ojos libres para moverse.
Estando de rabia, Jaime rugió. Una luz dorada emanaba de sus manos mientrass ndía hacia
los muros de piedra.
??Sabía que todo esto era obra de esta extra?a cueva!?.
?Bum!
?Bum!
Un ruido ensordecedor reverberó por toda cueva. A pesar de los poderosos golpes de Jaime,s
paredes permanecieron intactas.
Inclusos estatuas de cueva permanecían intactas y no mostraban signo alguno de da?o.
Jaime no podía creer lo que veían sus ojos. Con su habilidad, destruir una monta?a era panido, y
no digamos una cueva.
Sin embargo, a pesar de su inmensa fuerza, cueva permaneció impermeable a sus golpes.
Jaime aporreós paredes con innumerables golpes hasta que se quedó jadeando con fuerza y no
tuvo más remedio que parar.
Sin embargo, cueva permaneció tan sólidao siempre sin el menor cambio!
—?Cómo? ?Cómo es posible? —Jaime parecía desconcertado.
Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
Se esforzaba porprender por qué su inmensa fuerza era incapaz de destrozar cueva.
Jaime se sintió impotente al contemr a Josefina y a los demás.
Se sentó en el suelo, tratando de calmarse. No había nada en cueva, salvo unas cuantas estatuas
polvorientas.
??Puede estar el problema ens estatuas??.
Jaime empezó a examinars estatuas de cerca. De algún modo, sintió que algo iba mal con del
centro.
La mano derecha de estatua se extendía hacia dnte en un gesto abierto, y su mirada estaba fija
en él.
Jaime rodeó estatua y siguió escrutánd.
—La estatua debería sostener algo en mano —murmuró sin dejar de mira.
Justo cuando Jaime miraba, ?el Tomo sin pbras que llevaba se sacudió de repente!
El libro empezó a brir. Salió vndo y aterrizó en mano derecha de estatua.
Al entrar en contacto con mano de estatua, el Tomo sin pbras, que al principio carecía de una
s pbra en sus páginas, se inundó de repente de pbras.
Jaime se quedó boquiabierto y abrió los ojos con incredulidad.