Capítulo 2092
Ninguno de ellos
Jaime nunca había pensado que Pascual fuera tan astuto. Primero le había prestado a Jaime el
Pergamino Divino para saldar su deuda con Armando antes de buscarse problemas con Jaime.
Forero dio un paso adnte y le explicó a Pascual:
—Se?or San Miguel, su hijo era el que estaba confabndo con gente de Secta de Corazón
Maligno. Era él quien quería hacernos da?o. Nosotros sólo tomamos represalias, así que todo este
incidente sólo ocurrió por culpa de su hijo.
Pascual agitós manos con desdén y dijo:
—No me importa lo que haya hecho mi hijo; sólo me importa cómo han golpeado a mi hijo y matado a
mis hombres. Si se extiende noticia, reputación del n Artesano se resentirá.
Ante insistencia de Pascual, Jaime no tuvo más remedio que decir:
—Se?or San Miguel, puede hacer un cálculo de los da?os, y yopensaré cantidad.
—No quiero dinero. El dinero es tan buenoo basura para el n Artesano —dijo Pascual.
—?Entonces qué quiere? Puedo darle cualquier cosa que tenga —dijo Jaime, optando por ceder. Lo
único que quería era recuperar el Pergamino Divino cuanto antes para salvar a Josefina.
—Ninguna des tonterías que tienes me interesa. Arrodíte y pide perdón a mi hijo, y deja que mi
hijo te abofetee en represalia. Es todo lo que quiero —murmuró Pascual.
Sixto estaba encantado de ver que su padre le defendía. Con una mueca, se volvió hacia Jaime.
—Jaime, date prisa y ponte de rodis. Quiero tus disculpas ahora mismo, o a?adiré otra condena a
esto.
—Maldito…
Forero se enfureció al escuchar eso, pero justo cuando estaba a punto de cargar hacia Sixto, Jaime lo
detuvo.
—Se?or Forero, me encargaré de esto yo mismo —pronunció Jaime antes de girarse para mirar con
frialdad a Pascual—. ?De verdad quiere que me arrodille ante él?
—Por supuesto. He investigado a fondo sus antecedentes yprendo que el se?or Szar le tenga
en alta estima. Sin embargo, por favor,prenda que eso no le concede libertad de actuar sin
consecuencias en el n Artesano. Ya he respondido al se?or Szar con el máximo respeto. Incluso
si apareciera una deidad, seguiría exigiéndole que se arrodira y disculpara. Considéreloo el
mayor favor que le hago al Se?or Szar. Si no fuera por él, ni siquiera habría tenido oportunidad
de har conmigo.
La expresión gélida de su rostro y mirada apática de sus ojos hacían que Pascual pareciera un juez
que derabas iones culpables de Jaime mientras éste sólo podía escuchar y no hacer nada
más.
Jaime se dio cuenta de que Pascual ya no parecía interesado en manteners cosas civilizadamente
con él.
—Hay personas antes que me arrodiré, pero por desgracia, tú no eres una de es. No mereces
que me arrodille.
Pascual entrecerró los ojos y soltó una risita.
—?De verdad creías que podías rechazar al n Artesano sólo porque eres un Santo des Artes
Marciales? Te dejaré ser testigo del verdadero poder del n Artesano. ?Ni siquiera tendrás
oportunidad de arrodirte y disculparte después de esto!
Pascual sacó sus Campanas de Invocación de Almas.
Sabía que no era rival para Jaime en términos de fuerza, pero llevaba consigos Campanas de
Invocación de Almas, así que no necesitaba temer a Jaime en absoluto.
—?Cuál es el problema? ?Intentas derrotarme con unas campanis de trineo? —Jaime se burló al
vers Campanas de Invocación de Almas que Pascual había sacado.
—?Hmph! No seas tan engreído. Este es el objeto mágico definitivo que mi padre acaba de forjar: s
Campanas de Invocación de Almas! No podrás escapar del poder des Campanas de Invocación de
Almas, aunque seas un Santo des Artes Marciales. Voy a grabar mirada estúpida que vas a tener
pronto —se burló Sixto.
Pascualnzó una mirada furiosa a Sixto, con tensión pors nubes. Su estúpido hijo había revdo
a su enemigo el uso del objeto mágico. En otras pbras, Sixto estaba dando al enemigo más tiempo
para prepararse contra el ataque des Campanas de Invocación de Almas.
Si se usaba en un ataque sorpresa, el ataque de un objeto mágicoos Campanas de Invocación
de Almas sería el doble de poderoso.
Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
Sin embargo, Sixto acababa de revrle a Jaime cómo funcionabans Campanas de Invocación de
Almas