Capítulo 2080
Aunque Forero y Sixto habían retrocedido, aún podían sentir fuerza de réplica. Mientras se
preparaban con desesperación, los edificios a su alrededor soportaban mayor parte de fuerza.
Una vez que cesó el vendaval y se asentó el polvo, devastación causada en el jardín recordaba a
de un huracán furioso.
Jaime permaneció donde estaba, sin mostrar cambio alguno en sus emociones.
La única diferencia era el creciente desprecio en sus ojos.
A Sixto se le rompió el corazón al ver devastación del patio. Después de todo, el lugar era propiedad
de su familia. Si su padre lo viera al salir de su reclusión, seguro lo dejaría paralizado.
Dicho esto, Sixto se asombró de lo imperturbable que estaba Jaime.
Los ojos de Saulo también se abrieron de par en par, conmocionado, mientras se le iba el color de
cara.
Copyright N?v/el/Dra/ma.Org.
—?Esto es imposible!
Ver a Jaime ileso lo llenó de incredulidad.
Todo este tiempo, había estado cultivando duro y aumentando su fuerza continuamente con el único
objetivo de matar a Jaime algún día.
Ahora que ostentaba el poder de un Santo des Artes Marciales y poseía Forma del Diablo
Infernal, supuso que podría acabar con facilidad con vida de Jaime.
Pero no esperaba lo contrario.
??Por qué no puedo hacerle ni un rasgu?o a Jaime a pesar de atacar con el poder más fuerte dentro
del mundo des artes marciales??.
Saulo no podía entender razón.
—?Por qué es imposible? ?En verdad crees que un Santo des Artes Marciales es el nivel más
poderoso dentro del mundo des artes marciales? No puedo creer lo ingenuo que eres. He matado a
muchos Dioses des Artes Marciales antes, yo menos a un Santo des Artes Marcialeso
tú —se mofó Jaime.
La razón por que no se movió y le dio vía libre a Saulo para que lo golpeara fue sólo para destruir
psicológicamente a este último.
Jaime creyó necesario hacerlo dada insaciable ambición y el imcable n de Saulo.
Como era de esperar, Saulo se quedó estupefacto antes pbras de Jaime.
—?Dios des artes marciales? —murmuró.
Hasta donde él sabía, no existía tal cosao un Dios des Artes Marciales.
Se suponía que un Santo des Artes Marciales estaba en cima del mundo des artes marciales,
por no har de los pocos que había.
?Después de haber pasado por un entrenamiento infernal para alcanzar el nivel de Santo des Artes
Marciales, ?ahora me dices que existe algo más poderoso en forma de un Dios des Artes
Marciales??.
Saulo estaba destrozado por revción.
—?Quieres probar el poder de un Dios des Artes Marciales? Déjame abrirte los ojos.
Apenas terminó, Jaime le dio una bofetada a Saulo.
?f!
En el momento en que sonó un crujiente sonido, Saulo sintió que su cuerpo se aligeraba mientras su
cabeza empezaba a dar vueltas.
Antes de que se diera cuenta, estaba vndo por el aire a una velocidad vertiginosa y podía sentir una
intensa corriente de aire sondo sobre su piel.
Los ojos de Forero y Sixto casi se salieron de sus órbitas cuando un único punto negro fue todo lo que
pudieron ver de Saulo.
La bofetada de Jaime lo habíanzado por los aires, haciendo que todos los demás se preguntaran si
había sido arrojado al espacio exterior.
Pasó un tiempo indeterminado antes de que el cuerpo de Saulo por fin se estrera contra el suelo.
?Bum!
Un estruendo atronador se escuchó desde lejos mientras el impactonzaba un hongo de polvo al
aire.
Lleno de incredulidad, Sixto tragó saliva nervioso.
Para cuando Saulo se arrastró fuera del suelo, mitad de su cara ya estaba contorsionada, dando
lugar a una visión espeluznante.
La mirada que dirigió a Jaime rebosaba miedo, un resultado que éste buscaba.
??No le creas! él no es ese supuesto Dios des Artes Marciales. No te olvides de tu Forma del Diablo
Infernal?, le recordó el espíritu dentro de Saulo al sentir su miedo.
—Tienes razón. Tengo Forma del Diablo Infernal. No hay razón para que le tema... Argh... —Saulo
rugió de repente.
Su cuerpo empezó a brir mientras sufría una transformación.
Rápidamente, un infierno ardiente se encendió a su alrededor, elevando temperatura del edificio del
n Artesano.