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Cap铆tulo 2046

    Capítulo 2046


    Aunque Toyotomi había estado sobreviviendo gracias a su alma divina y, por tanto, había sido incapaz


    de mejorar su propia fuerza, aún podía cultivar su alma espiritual, y había pensado que su alma


    espiritual podía rivalizar con cualquiera en el mundo.


    Sin embargo, Jaime había cambiado porpleto su percepción. Aquel hombre era tan joven y, sin


    embargo, ?su alma espiritual era ya más poderosa y refinada que de Toyotomi!


    Los creyentes también estaban incrédulos al vero su venerada deidad era astada con facilidad


    por Jaime, en especial cuando apareció el dragón dorado de Jaime. Casi se arrodiron para adorarlo,


    sintiendo majestuosidad del dragón.


    Su fe empezaba a desmoronarse en ese momento.


    —?Tienes algún otro truco? Si no, voy a hacer mi jugada.


    El rostro de Jaime se volvió serio, y de repente ndió su Espada Matadragones hacia dnte.


    Una luz de varios metros de longitud salió disparada al instante, apuntando a Toyotomi.


    Toyotomi entrecerró los ojos, cruzós manos ys vó en el suelo. De repente surgieron mas del


    subsuelo.


    Estas masenzaron a converger, formando una gigantesca b de fuego. Toyotomi entonces


    lanzó b de fuego.


    ?Bum! ?Boom! ?Boom!


    La luz chocó con b de fuego, haciendo temr tierra.


    Los creyentes siguieron retrocediendo, petrificados por escena que tenían ante ellos.


    Forero y Fabio se apresuraron anzar hechizos de protión corporal. De lo contrario,  fuerza


    residual los heriría de gravedad o incluso los mataría!


    —Sí que tienes habilidades... —Jaime miró a Toyotomi.


    —Jovencito, ya te lo he dicho, mientras yo esté aquí, éste es mi territorio, y aquí puedo usarlo todo.


    ?Qué hay de ti? Cuando te quedes sin energía espiritual, ?qué usarás para luchar contra mí? —


    Toyotomi dijo con frialdad.


    —Veamos si puedes hacer que use toda mi energía espiritual. —Jaime saltó de nuevo con su Espada


    Matadragones.


    En un instante, Jaime y Toyotomi lucharon en cima de monta?a, con continuos estruendos


    resonando por toda zona.


    —Se?or Forero, el maestro... —Yuri miró preocupado a Jaime luchando con Toyotomi.


    —No te preocupes. Jaime ganará seguro —Forero habló con rostro decidido.


    Pronto, bata entre Jaime y Toyotomi llegó a su clímax. En ese momento, Toyotomi sólo podía


    defenderse.


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    Cada vez estaba más sorprendido, pues no podía entender por qué energía espiritual de Jaime era


    como una fuente, inagotable y que este no se cansaba.


    Toyotomi sólo podía esquivar y evadir los ataques de Jaime en un estadomentable.


    No muy lejos, Hiroichi observabao su deidad, el ser divino al que había pasado media vida


    adorando, era golpeado miserablemente con sentimientos encontrados en su corazón.


    —Joven, sigues suprimiéndome confiando en tu espada espiritual. ?Qué se de habilidad es esa? —


    Toyotomi sintió que había llegado a su límite.


    Además, Espada Matadragones en mano de Jaime era demasiado afda. Aunque el cuerpo de


    Toyotomi estaba cubierto de gruesas escamas negras, éstas se rompían con facilidad. Su cuerpo


    estaba ahora cubierto de heridas de todos los tama?os.


    ?Si tan sólo pudiera hacer que Jaime dejara de usar Espada Matadragones, ?aún tendría una


    oportunidad de ganar!?.


    De lo contrario, sólo podría ser reprimido y vencido por Jaime.


    —?No te parece justo que yo use un arma mientras tú estás desarmado? —preguntó Jaime con


    indiferencia.


    —?ro que es injusto! —exmó Toyotomi.


    En ese momento, Hiroichi y los creyentes reionarono si les hubiera caído un rayo encima.


    Su deidad, el poderoso Toyotomi, estaba regateando y utilizando tácticas de provocación. Esto


    destrozó porpleto idea que tenían de él.
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