Capítulo 2038
—Por supuesto. Le prometo que haré todo lo que quiera ahora mismo, amo. —Mieko miró a Forero
con cari?o.
?Es obvio que es un pervertido, teniendo en cuenta dónde me miraba cuando peleamos antes. De
hecho, ?estoy segura de que me golpeó el pecho a propósito! Por eso aposté por él y esperé que fuera
receptivo a mi mada. Definitivamente valió pena, ya que me está mirando con lujuria?.
—Bien. Me encantans mujeres obedientes. —Sonriendo, Forero tocó cara de Mieko.
En respuesta, Mieko actuó con timidezo si fuera una joven virgen.
Yuri casi vomitó al presenciar aquello.
Todos en Ciudad de Jade sabían que Mieko era una femme fatale, pero en ese momento fingía ser
una joven inocente.
Con bu, Forero preguntó:
—Ya que eres tan obediente, ?y si te pido que mueras ahora?
Mieko se quedó atónita, con los ojos llenos de horror.
Antes de que pudiera reionar, él le quitó mano de meji y le golpeó cabeza, abriéndos
como una sandía.
?Pum!
La sangre saltó por los aires, conmocionando a todos los presentes.
—?Cómo te atreves a intentar seducirme, sucia zorra? ?De verdad crees que soy un hombre insípido
al que le parece bien cualquier m*rda de mujer? —Se limpió mano y escupió a su cadáver.
Yuri se quedó boquiabierta. No esperaba que Jaime y Forero, gente con que había llegado ahí en
avión, tuvieran este tipo de personalidad.
?Suportamiento cruel y asesino no encaja en absoluto con su imagen?.
—?Cuándo se celebrará el gran ritual del Santuario des Mil Grus, Romario? —preguntó Jaime.
—Ma?ana, Maestro —contestó Romario de inmediato.
—Bien. Visitaré el santuario al día siguiente para reunirme con el ser divino de Ciudad de Jade —
Jaime sonrió.
Romario lo hgó:
—Los demás seres divinos son falsos, Maestro. Usted es el único auténtico que conozco.
Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
Mientras tanto, Hiroichi estaba sentado en una s del interior del Santuario des Mil Grus,
mientras gente se afanaba en el exterior.
Se había construido un altar altísimo y muchas gradas. El día siguiente sería el día del gran ritual del
Santuario des Mil Grus.
Todos los santuarios de Ciudad de Jade daban gran importancia a su gran ritual. Todos estos
dependían de sus fieles para desarrorse, y el gran ritual era su oportunidad de lucirse. Si los
santuarios hacían un gran trabajo con el ritual, atraían a más fieles.
El número de fieles representaba influencia del santuario en Ciudad de Jade.
Frunciendo el ce?o, Hiroichi se preguntó en voz alta:
—Ma?ana es el gran ritual. ?Por qué no han informado Maki o Mieko? No importa lo que les pase, no
debo permitir ningún error en el ritual de ma?ana.
Fue entonces cuando un anciano, que se sentó con Hiroichi y Maki hace unos días, apareció detrás de
Hiroichi.
Al verlo, Hiroichi se arrodilló ante él.
—Definitivamente haré que este ritual sea un éxito, Su Santidad.
Aparte de Hiroichi, nadie sabía que el anciano era un ser divino.
—De acuerdo. Una vez que haya recuperado mi fuerza divina, te ayudaré a lograr tu avance —
prometió el anciano.
—?Gracias, Su Santidad! —exmó Hiroichi sin levantar cabeza.
Cuando sintió que el anciano se había marchado, se levantó poco a poco con un sudor frío
cubriéndole frente. Espero que el ritual de ma?ana concluya sin contratiempos.