Capítulo 2036
Romario no tenía miedo porque estaba seguro de que Mieko no podría hacerle nada con Forero y
Fabio cerca.
Justo después de que Mieko corriera hacia él con sus ninjas, éstos se volvieron invisibles antes de
desaparecer porpleto.
Romario frunciós cejas.
??Están usando artes marciales de Jetroina!?.
—?Y pensar que vas a usar un truco tan mezquinoo ese! —Forero se burló antes de sacar
múltiples amuletos y derramar su esencia de sangre en ellos.
—?Rompe! —Lanzó los amuletos al aire, ti?endo de rojo el cielo de mansión.
De repente, Mieko y sus ninjas volvieron a ser visibles.
—?Mátenlos! —gritó Romario, incitando a los guardias a atacar a sus enemigos.
El patio se llenó de los ensordecedores sonidos des batas. Sin embargo, nadie se atrevía a
acercarse a zona que ocupaban Jaime y Maki.
Jaime tiró rama rota y escupió:
—Siéntete libre de atacarme. Aún tienes una oportunidad más.
Maki no le pidió a Jaime que usara un armao última vez porque sabía que su victoria no estaría
garantizada en esa situación.
—?Vete al infierno! —Con un rugido, Maki ndió su reluciente katana contra Jaime.
??Me niego a creer que Jaime pueda bloquear mi ataque con su cuerpo!?.
Al presenciar aque escena, Yuri gritó:
—?Maestro, cuidado!
Jaime permaneció sereno. De su mano derecha se veía dester una luz roja. Justo antes de que
katana estuviera a punto de golpearlo, agarró hoja.
A pesar de que aquel tajo de Maki era lo bastante potenteo para cortar una peque?a monta?a por
la mitad, Jaime sostuvo el armao si fuera una espada de juguete que le hubieranzado un ni?o.
Maki miró a Jaime con incredulidad cuando se dio cuenta de que palma de este estaba ilesa. Por
más que probó todas sus fuerzas, no pudo arrancar katana del agarre de Jaime.
Fue entonces cuando el miedo inundó sus ojos.
—Te dije que era tu última oportunidad —dicho esto, Jaime partió espada por mitad.
Con hoja medio rota en mano, senzó hacia dnte y ndió contra el cuello de su
adversario.
Un destello frío pasó por los ojos de Maki, que sintió entonces una sensación gélida en el cuello.
Arrojó lejos katana que tenía en mano y, temeroso, se llevós manos al cuello mientras sangre
brotaba de herida, con esperanza de poder ralentizar pérdida de sangre.
Mientras miraba a Jaime con incredulidad y horror, intentó har, pero ni siquiera pudo articr
pbra.
Poco a poco, luz de sus ojos se desvaneció antes de desplomarse en el suelo.
Yuri se sobresaltó tanto con aque escena que se quedó muda.
Maki siempre había sido un símbolo indomable en sus mentes porque había sido uno de los raros
expertos de Ciudad de Jade desde que eran ni?os.
En el pasado, e lo admiraba, con esperanza de llegar a ser un maestro de espadao él
algún día. Sin embargo, en aquel momento, Jaime había cortado sin esfuerzo a su ídoloo si
pisara una hormiga.
Su reverencia por Jaime se disparó mientras se arrodiba ante él y exmaba:
—?Maestro!N?velDrama.Org owns all content.