Capítulo 2016
Capítulo 2005 él está aquí
Romario fulminó a Arlo con mirada, pero no pudo hacerle nada. Sólo podía marcharse frustrado.
Después de todo, seguía siendo cabeza de familia y el hermano de Arlo, por lo que no se atrevía a
pegarle en público.
Volvió a casa echando humo, y cuando Keika lo vio, se acercó a prisa y le ayudó a cambiarse de ropa.
—?Qué te ha pasado? ?Qué te hizo enfadar tanto, Romario? —preguntó Keika.
Romario le explicó todo lo que había pasado ese día, dejando a Keika atónita.
Después de un rato, Keika se emocionó y exmó:
—N…No... Eso es imposible. Nunca llevaré a nuestra hija al santuario. Si te atreves a hacerlo, moriré
ante tus ojos…
Al escuchar eso, Romario abrazó con fuerza a su esposa, sintiendo pena por e.
—Yo tampoco quiero, pero ?qué podemos hacer? —respondió.
Copyright N?v/el/Dra/ma.Org.
Romario se resistía a hacerlo, pero tenía que seguirs órdenes de Marlo. Además, podía ser una
orden del propio santuario. ?Qué podía hacer para resistirse?
—Podemos irnos. Vayámonos lo más lejos posible, y tú deberías renunciar al cargo de cabeza de
familia... —sugirió Keika.
—?Irnos? ?Ir a dónde? Aunque huyamos hasta el fin del mundo, nos encontrarán. —Romario negó
con cabeza, considerando inviable sugerencia de su esposa.
—?No me importa! ?No me importa! ?No dejaré que envíes a nuestra hija al santuario! —Keika gritó
como loca.
Romario parecía impotente, pero por suerte, no había límite de tiempo establecido. Aún podían ganar
tiempo e idear un n.
Habían pasado tres días desde entonces.
Jaime y Forero se pasaban el día bebiendo y roncando con Fabio, y así había sido rutina de beber y
dormir durante los últimos tres días.
—Jaime, ya han pasado tres días. ?Todavía no ha tenido éxito tu n? Romario no ha venido a verte
para nada —se quejó Forero con desgana.
Aunque bebían y dormían todos los días, el ambiente era terrible, y lo más importante, no había
mujeres. Si Jesica estuviera ahí, Forero no estaría tan ansioso.
Jaime arrugó un poco frente.
—Es extra?o. Le salvé vida a su hija. Al menos debería venir a darmes gracias, ?no?
A Jaime también le parecía extra?o que Romario no hubiera aparecido desde que envió gente a
investigarlo última vez. No había noticias de familia Gayoso, ni Romario había enviado a nadie a
verlo, y a Jaime esto le parecía desconcertante.
—?Qué están murmurando? Vengan a beber —Fabio hizo se?as a Jaime y Forero.
Pero ninguno de los dos se movió esta vez.
Al ver esto, Fabio tomó bote y se acercó.
—No se preocupen, ya viene. Estará aquí dentro de diez minutos —dijo con seguridad, y luego
empezó a beber él solo.
Jaime y Forero se sorprendieron, pues no estaban muy seguros de si Fabio estaba borracho o no.
En efecto, unos minutos después, Romario llegó a puerta de destartda casa de Fabio, cargado
con un regalo y pa?ado de Yuri.
—Disculpe, soy Romario Gayoso. He traído a mi hija aquí para presentar mis respetos al se?or Lerdo
—dijo Romario con educación.
—Pase —dijo Fabio, con los ojos entrecerrados.
Jaime y Forero no entendían cómo Fabio sabía que Romario vendría.
Romario entró en destartda casa con Yuri y colocó una bote de vino dnte de Fabio, diciendo
con cortesía:
—Se?or Lerdo, esto es para usted.
Pero Fabio ni siquiera miró. En cambio, dijo:
—No acepto regalos sin motivo. Si quieres que mate a alguien, sólo tienes que ingresar el dinero en mi
cuenta.
Romario pareció avergonzado de repente; no tenía miles de millones para contratar a Fabio para
matar.
—Jaime, muchas gracias por salvarme de ser secuestrada hace dos días —le dijo Yuri a Jaime con
alegría.