Capítulo 2009
Capítulo 1998 Vida breve
Arlo se quedó atónito cuando vio los cadáveres. Estaba ro que no sabía que ya estaban muertos.
Mientras tanto, Romario observaba con detenimiento y frialdad el cambio en el semnte de su
hermano peque?o.
—?Has descubierto ya sus identidades, Romario? No puedo creer que alguien tenga el descaro de
atacar a Yuri. Esto es indignante. —Arlo siguió actuando, fingiendo que estaba indignado por el
incidente.
—Sus identidades han sido borradas. No puedo encontrar nada sobre ellos. Aunque,
independientemente de quién esté detrás de esto, acabaré con ellos —espetó Romario, con un tono
fríoo el hielo.
En respuesta, Arlo evitó mirar a su hermano mayor y movió cabeza con seriedad.
—Sí, debemos hacerlo. Me alegro de que Yuri esté bien. En cualquier caso, ahora me marcho.
Al terminar frase, giró sobre sus talones y se alejó con su hijo a cuestas.
Justo cuando salía de casa de Romario, Arlo dirigió vista hacia su hijo y le gritó:
—?Cabr*n! ?A quién demonios has contratado para hacer el trabajo? Menuda b de inútiles.
Haro no pudo hacer otra cosa que bajar cabeza en silencio.
?No lo entiendo. Envié a tanta gente a secuestrar a Yuri, ?por qué los mataron en vez de conseguirlo?
Estoy seguro, ?Yuri no es lo bastante poderosa para derrotarlos!?.
N?velDrama.Org owns all content.
Cuando su hilo de pensamientos terminó, ofreció una explicación a su padre, deduciendo:
—Quizá un experto está protegiendo, papá. Por eso fracasó operación.
—?Estás diciendo que Romario ha desconfiado de nosotros y ha contratado a un poderoso
guardaespaldas para defende? —Los ojos de Arlo se entrecerraron.
—Sí. Debe haberse dado cuenta de algo. Debemos acelerar el paso. —El hombre más joven asintió.
Tras contemr un poco su siguiente movimiento, Arlo ordenó:
—Dile a Kazuo que se reúna conmigo. Quiero discutir el asunto con él.
Haro se marchó para cumplir petición de su padre. Mientras tanto, Arlo giró hacia y contempló
mansión de Romario con una mirada aguda.
—Espera. Un día, viviré dentro de esa mansión…
Al mismo tiempo, en una taberna algo vieja, Jaime y Forero se sentaban a mesa.
Ante ellos había un viejo borracho engullendo una jarra de alcohol.
Mirando al viejo, Jaime preguntó resignado:
—?Es éste su viejo amigo, se?or Forero?
Forero asintió.
—Es él.
—?Me está diciendo en serio que este borracho es tan fuerte o más que usted? Está bebiendo ese
alcoholo si su vida dependiera de ello. —Tras una breve pausa en su discurso, Jaime mostró a su
compa?ero una sonrisa amarga—. Aunque tiene sentido que sean buenos amigos. Después de todo,
uno es un pervertido y el otro un alcohólico.
Una pizca de iodidad apareció en el rostro de Forero, que se inclinó hacia dnte y le arrebató
o al anciano.
—Llevas a?os en Jetroina, Fabio. ?Has estado bebiendo así todo este tiempo?
Fabio Lerdo levantó los ojos y apenas sonrió.
—La vida es corta, y beber me hace feliz, así que ?por qué no?
Al terminar su frase, inspiró con suavidad, aspirando el alcohol de o que tenía Forero en sus
manos directamente a boca.
Cuando Jaime vio eso, de inmediato se dio cuenta de que Forero decía verdad.
?No percibí ninguna energía espiritual procedente de Fabio cuando se llevó el alcohol a boca. ?Es
realmente poderoso!?.
Tras vaciar o, Fabio se frotó boca con inmensa satisfión y se volvió hacia Forero. Entonces,
le pidió con descaro:
—Págame cuenta, ?quieres?
Forero se puso furioso al escuchar aquello.
—He venido hasta aquí para visitarte, ?y me pides que pague tu alcohol en vez de darme
bienvenida? Increíble.
De inmediato, Jaime se levantó y ofreció:
—Yo lo haré.
Como respuesta, Fabio soltó una risita.
—Gracias. Bueno, ya que pagas tú, supongo que me beberé otra jarra de alcohol…