17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > El despertar del Drag贸n > Cap铆tulo 2006

Cap铆tulo 2006

    Capítulo 2006


    Capítulo 1995 Rebelde


    Mientras tanto, en casa de Romario, una des mansiones más lujosas de los suburbios de Xenón,


    Yuri le preguntó a Romario disgustada:


    —?Por qué me trajiste a casa cuando aún tenía ses as que asistir, papá?


    —De momento no vayas a Cananea a estudiar. Tampoco andes por ahí. Quédate en casa y ya


    veremos cómo vans cosas pasado un tiempo —ordenó Romario con solemnidad dibujada en el


    rostro.


    —?Qué pasa? ?Intentas asfixiarme prohibiéndome no sólo ir a escu, sino también salir de casa?


    Quiero salir y divertirme —rugió Yuri, con tono rebelde.


    Copyright N?v/el/Dra/ma.Org.


    —Yuri, tu padre sólo lo hace por tu bien. ?Cómo puedes harle así?


    En ese preciso momento, madre de Yuri, Keika Tanimoto, salió y reprendió.


    Aunque tenía más de cincuenta a?os, parecía demasiado joven, ya que se cuidaba mucho. Por lo


    tanto, parecía más bien hermana de Yuri.


    Aparte de eso, lo suyo con Romario era amor verdadero. Cayó muy enferma tras casarse y dar a luz a


    Yuri, lo que le privó de posibilidad de tener más hijos.


    Aunque tanto su familiao Keika siempre lo habían persuadido de que se casara con otra mujer


    para poder tener un hijo que heredara su posición, Romario los rechazó.


    En verdad, un hombre lealo él escaseaba entres familias prominentes de Jetroina.


    —?Por mi propio bien? ?En qué me beneficia encerrarme en casa? No quiero har más con


    ustedes.


    Tras gru?ir eso, Yuri giró y salió corriendo.


    Mientras Romario miraba espalda de su hija, no pudo evitar soltar un suspiro.


    Al ver eso, Keika se adntó con suavidad y le dijo:


    —Algún día entenderá tus razones, Romario. Pero, ?cómo piensas resolver los asuntos de Cananea


    cuando Arlo ha provocado un lío a tus espaldas e incluso ha matado a varias autoridades? Sis


    cosas no se manejan bien esta vez, es probable que familia Gayoso sufra un gran desastre.


    Romario frunciós cejas.


    —Ya he enviado a un delegado para que explique situación. Arlo ha estado luchando conmigo por el


    puesto de cabeza de familia, y esta vez no dejaría pasar oportunidad de elión. Temo sobre


    todo que haga un movimiento contra nuestra hija. Sabe que lo que más me preocupa son tú y Yuri. Si


    me amenazara con ustedes dos, no tendría más remedio que dimitir y cederle mi puesto. Por eso,


    ustedes deben de tener más cuidado estos días. Quédense en casa y no vayan a ninguna parte. Por


    muy osado que sea, no se atreverá a entrar en casa. Pero entonces,s cosas serán difíciles para los


    dos.


    Acarició con suavidad el cabello de su mujer con todo el cari?o del mundo.


    —No me importa mientras pueda estar contigo —Keika se acurrucó contra el pecho de su marido.


    Para entonces, Yuri hacía tiempo que había salido corriendo de casa. Ya que estaba de vuelta,


    neaba buscar a sus amigos para divertirse.


    ?Pase lo que pase, ?nunca me quedaré encerrada en casa!?.


    —Por favor, vuelva, Se?orita Yuri…


    A pesar de no tener valor para detene, dos subordinados siguieron y le aconsejaron que se fuera


    a casa.


    —?Están hartos de vivir? Sólo quiero salir a divertirme. ?Dejen de seguirme! ?Es molesto! —gritó Yuri.


    —Se?orita Yuri, el Se?or Romario ha dado orden de que no salga de casa. Si se va, no podremos


    darle explicaciones.


    Los dos subordinados mostraban expresiones amargas en sus rostros.


    —?Así que obedecen a mi padre pero no a mí? No es el único que se atreve a matar. Yo también me


    atrevo.


    Al decir esto, Yuri levantó mano.


    Por desgracia, los dos subordinados permanecieron impasibles, sin mostrar signos de irse. Ante eso,


    no se atrevió a quitarles vida de verdad. Después de todo, sólo pretendía asustarlos.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)