Capítulo 1991
Capítulo 1980 Una conspiración
Al ver a los espíritus en fuga, Baal apretó los dedos, distorsionando el espacio frente a multitud.
Tras cortars rutas de escape de los cuatro espíritus, Baalenzó a masajear el espacio
distorsionado hasta convertirlo en una especie de prisión para atraparlos en su interior.
—E…Esto…
Jaime se quedó atónito ante lo que estaba presenciando. El poder demostrado por Baal había
superado incluso sus más descabedas imaginaciones.
A pesar des repetidas luchas de los espíritus, fueron convertidos en cenizas que se desvanecieron
en nada.
En cuanto a los cuatro Túnicas de Oro Negro, su aura se debilitó demasiado a medida que sus niveles
descendían de Santos des Artes Marciales a Grandes Marqueses des Artes Marciales.
—Unir espíritus a sus cuerpos no es más que una desgracia —deró despectivamente Baal.
Sin perder un instante, Saulo guio a los cuatro Túnicas de Oro Negro para que recogieran a Malphas y
se marcharan a toda prisa.
No se atrevieron a demorarse más, pues Jaime los mataría, aunque Baal no lo hiciera.
Tras marcha de Saulo y sus hombres, Baal desvió su mirada hacia Evangelina.
La razón era que el espíritu de santa donce del Pcio Lunar habitaba su cuerpo.
Cuando Evangelina vio que Baal miraba, apartó mirada asustada.
Por desgracia, no sirvió de nada. Una s mirada de Baal le provocó un fuerte dolor de cabeza que
anunció separación del espíritu de su cuerpo.
Al momento siguiente, Baal se agarró al espíritu.
Antes de que el conmocionado Jaime pudiera impedir que Baal matara, Baal se quedó atónito
mientras miraba con atención.
—?Eres miembro del Pcio Lunar?
—Sí. Soy donce sagrada del Pcio Lunar. Cuando los espíritus demoníacos atacaron el Pcio
Lunar, mes arreglé para huir, pero sólo pude sobreviviro espíritu —respondió el espíritu de
donce sagrada mientras miraba a Baal.
??El Pcio Lunar y los espíritus demoníacos nunca pueden coexistir!?.
—Hmph, aquí estás, culpando a los espíritus demoníacos de nuevo. Por aquel entonces, estaba
investigando razón de Bata Celestial. Por desgracia, tuve que encerrarme después de que me
tendieran una trampa. Los celestiales hemos vivido en paz durante miles de a?os. ?Por qué
querríamos empezar una guerra de repente y sembrar el caos en todos los aspectos de nuestras
vidas? —replicó Baal con el ce?o fruncido.
Jaime se sorprendió al escuchar elentario.
—Se?or Baal, ?hay una conspiración detrás de Bata Celestial?
Aunque Jaime había escuchado har del suceso, no tenía ni idea de qué lo causó y cómo condujo a
los acontecimientos actuales.
—Es inútil que se lo cuente a alguien corrienteo tú. Ahora que he resucitado, debo llegar al fondo
del asunto. No puedo permitir que los espíritus demoníacos carguen injustamente con culpa. Como
nosotros, los ancianos de los espíritus demoníacos, fuimos sedos o suprimidos en aquel entonces,
el momento de buscar justicia para los de mi propia especie es ahora.
En cuanto terminó, el aura de Baalenzó a hincharse, haciendo que todos retrocedieran
asustados.
La reión de Baal le dijo a Jaime que, en efecto, los espíritus demoníacos habían sido acusados
injustamente.
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?En verdad podría haber una conspiración detrás de Bata Celestial. El simple hecho de ser un
espíritu demoníaco no lo convierte en malvado. Por ejemplo, Secta Demoniaca tiene muchos
discípulos bondadosos?.
En ese momento, donce sagrada del Pcio Lunar dejó de hacer ruido.
De repente, Evangelina gritó:
—?Ah!
Dada falta de su alma y el hecho de que había estado habitada por un espíritu durante mucho
tiempo, partida del espíritu fue un shock insoportable. Uno que hizo desplomarse en el suelo.
—Se?orita Gabaldón…
El repentino giro de los acontecimientos dejó atónito a Jaime.
Casio le había confiado su hija a Jaime, con esperanza de que pudiera ayuda a recuperarse. Si le
ocurriera algo, Jaime no se atrevería a enfrentarse a él.
Antes de que Jaime pudiera correr a sudo, Baal agitó mano, atrayendo su cuerpo hacia él.
Le dirigió una rápida mirada antes de acariciarle con suavidad cabeza con palma de mano,
haciendo que Evangelina abriera los ojos de repente.