Capítulo 1980
Capítulo 1969 Secreto
Después de ser golpeado por el primer trueno celestial, Jaime permaneció inmóvil, aun sosteniendo
Espada Matadragones en su mano.
Mucha gente se sorprendió ante esa visión. Después de todo, el poder del trueno celestial era
aterrador, y mayoría de gente resultaría malherida, si no muerta, al ser golpeada por él.
Sin embargo, Jaime recibió un golpe directo y permaneció ileso.
?Su cuerpo es demasiado fuerte?.
?Crash!
Después de diez segundos, otro rayo celestial cayó.
Esta vez, el poder del trueno celestial fue aún mayor, haciendo que Jaime sintierao si sus órganos
internos se agitaran.
—Jaime, ya basta. Date prisa y quítate de en medio —le gritó Forero a Jaime.
Jaime ya había soportado ráfaga del trueno celestial dos veces, y si continuaba quedándose, podría
resultar verdaderamente herido.
Belonging to N?velDrama.Org.
Era sabido que el poder del trueno celestial se hacía más fuerte cada vez.
Sin embargo, Jaime no se movió. neaba resistir fuerza del trueno celestial una vez más antes de
encontrar oportunidad de marcharse.
?Bum!
El tercer trueno celestial lo golpeó.
El poder de ese trueno celestial era aún más potente que los dos anteriores juntos. Jaime sintió que se
le dobans piernas y casi se desplomó.
Justo cuando sentía que no podía perseverar ante presión, sintió de pronto un aura inusual que
emanaba del altar bajo sus pies.
Aque extra?a aura subió por sus piernas y pró poco a poco en su cuerpo, haciéndolo sentir
rjado al instante.
Jaime se quedó atónito, pero al mirar hacia el altar que tenía debajo, no vio más que algunas piedras
apdas. No había rastros de matrices arcanas ni nada parecido ens rocas. Entonces, ?de dónde
procedía esa aura tan peculiar?
Mientras una expresión de aturdimiento se dibujaba en el rostro de Jaime desconcertado por lo
ocurrido, Forero saltó de repente y empujó a Jaime fuera del altar.
Justo después de que Forero hiciera eso, cayó otro rayo de trueno celestial. Sin embargo, esta vez
golpeó el altar, haciendo vr piedras por todas partes.
—Jaime, ?eres estúpido? ?Por qué no te has movido? Si te hubiera golpeado una vez más, sin duda
habrías resultado herido —rega?ó Forero a Jaime.
Astrid se acercó corriendo y abrazó con fuerza a Jaime mientras mostraba una expresión de
preocupación en su rostro.
—Jaime, ?estás bien? ?Estás bien?
En ese momento, Jaime seguía contemndo el origen de extra?a aura que había sentido antes,
permaneciendo quietoo una estatua y sin pesta?ear siquiera.
Al notar el estado de Jaime, Astrid preguntó ansiosa a Forero:
—Se?or Forero, ?qué le pasa a Jaime? ?Se ha vuelto tonto después de ser golpeado tantas veces por
un trueno celestial?
Forero agitó mano dnte de Jaime, pero éste permaneció inmóvil y sin responder.
—Yo tampoco lo sé. No me digas que sí se ha convertido en un imbécil.
Forero también estaba desconcertado ya que era primera vez que veía a Jaime así.
Astrid lloraba abrazando a Jaime.
En ese momento, José y los demás se reunieron a su alrededor. Con un rayo azul aun parpadeando
sobre su cabeza, Marcelo bramó:
—?Jaime, mentiroso! No rompiste Matriz del Trueno Celestial ni siquiera después de hacerme
arrodir.
Jaime no parecía haber escuchado los gritos de Marcelo. Forero lo fulminó con mirada y le dijo:
—?Cierra tu p*ta boca! Jaime ya ha desviado el trueno celestial hacia un punto para que no golpee los
demás lugares. Arriesgó su vida para conseguirlo, ?y aún te quejas? —reprendió Forero, dejando sin
ha a Marcelo.
Todos vieron que, en efecto, el trueno celestial se concentraba ahora en el altar, haciendo ques
demás zonas estuvieran a salvo.
—Matriz del Trueno Celestial ya no es una amenaza, pero ?cómo se supone que vamos a salir de
este lugar? —José empezó a cavr sobre cómo escapar trasprobar que Matriz del Trueno
Celestial ya no podía hacerles da?o.
Con Saulo y los otros cuatro Santos des Artes Marciales vigndo el exterior, no tenían ninguna
posibilidad de escapar.
—Ya lo tengo. Lo tengo... —De repente, Jaime murmuró—: Debe haber un secreto bajo el altar. Debe
haber…
Con eso, corrió hacia el altar mientras haba.