Capítulo 1947
Jesica estaba preocupada por Forero, así que los siguió.
—?Se?or Casas, muchas gracias! —pronunció Simón en se?al de gratitud.
—No hace falta que me lo agradezcas. También lo hago por mi bien. En cuanto a Secta
Demoniaca... Te dejo con eso.
Dicho esto, Jaimenzó una mirada a los miembros de Secta Demoniaca antes de marcharse
con dimir.
Lo que Simón fuera a hacer con el traidor de Secta Demoniaca era cosa suya. Jaime no
pensaba involucrarse ni quería hacerlo.
Cuando estuvieron de vuelta en el hotel, Jesica volvió a limpiar con cuidado sangre de los
labios de Forero.
—Se?orita Zhar, voy a atender al se?or Forero ahora, así que por favor abandone habitación
por ahora —le dijo Jaime.
E asintió y se marchó. Una vez se fue, Jaime palmeó el hombro de Forero y le dijo:
—Muy bien, ya está fuera.
Forero abrió los ojos y miróo si estuviera intoxicado.
—Olía tan bien, y se sentía tan suave…
Jaime suspiró.
Belongs to (N)?vel/Drama.Org.
—Pensaba que habías pasado página, pero sigues siendo el mismo.
Forero había cambiado bastante después de consumir el elixir dorado de Katia, y Jaime pensó que
sufriría una transformaciónpleta.
—?Cómo que sigo siendo el mismo? Me gusta de verdad, y no es sólo porque me quiera echar —
dijo Forero con solemnidad.
—?Entonces no te importa que alguien se haya acostado con e antes? —preguntó Jaime.
Forero negó con cabeza.
—No tiene importancia. Soy viejo y me he acostado con mucha gente. Todo está bien mientras e
esté bien conmigo.
—Muy bien, entonces deja que te ayude. Recuéstate.
Jaime le pidió entonces a Forero que se acostara y volviera a cerrar los ojos.
Una vez que Jaime se rpuso, salió de habitación y encontró a Jesica esperando en el pasillo.
Cuando vio a Jaime, corrió hacia él.
—Se?or Casas, ?cómo está el se?or Forero? —preguntó.
Jaime suspiró con fuerza antes de fruncir losbios.
—El ataque ha da?ado bastante los órganos internos del se?or Forero. Me... Me temo…
La vión de Jaime hizo que Jesica se tensara.
—Se?or Casas, tiene que salvar al se?or Forero cueste lo que cueste. ?él sólo terminó así porque me
estaba salvando a mí! Si lo salva, ?haré todo lo que me pida!
Entonces, Jesica se movió para arrodirse ante Jaime.
Jaime se apresuró a detener a Jesica y le dijo:
—Se?orita Zhar, no hace falta que haga eso. No es que el se?or Forero no pueda salvarse, pero
necesitaré su cooperación en algo.
—?Mi cooperación en algo? —repitió Jesica.
—Yo... Yo…
Jaime se puso rígido antes de inclinarse más cerca del escuchado de Jesica para susurrarle.
Cuando terminó, tenía cara roja. En cambio, Jesica parecía tranqu.
—Con tal de salvar al se?or Forero, haré lo que sea. Ya soy una manzana podrida, ?para qué
voy a seguir teniendo miedo?
Una vez que esas pbras salieron de su boca, Jesica abrió puerta de habitación y entró.
Una oleada de sentimientosplicados inundó a Jaime al ve entrar. No sabía si era
correcto mentirle a Jesica, pero adivinó que Jesica estaba interesada en Forero por forma en
que le respondió.
Alprobar hora, se dio cuenta de que pronto amanecería, así que Jaime volvió a su
habitación a descansar.
Fue una noche agotadora, pero cuando Jaime se acostó en cama, pronto escuchó el alboroto
que venía de otra habitación.
Pronto pudo escuchar los gemidos de Forero y Jesica.
Jaime parpadeó desconcertado. Aunque sabía que sus habitaciones estaban una aldo de
otra, nunca pensó que sería capaz de escuchar los sonidos de otra habitación con tanta
ridad.
Jaime cerró los ojos, pero no conseguía dormirse hiciera lo que hiciera. Las voces de Forero y
Jesica seguían viajando hasta sus oídos. Incluso después de decenas de minutos, no daban
se?ales de detenerse.
Jaime se incorporó en cama, con una expresión de exasperación en el rostro.
Se había condenado a sí mismo a pasar noche en v por ayudar a Forero con su n.
Al final, Jaime no tuvo más remedio que ir a har con dimir.