Capítulo 1876
—Anda, vámonos. Nunca he estado en un reino secreto.
Hacía tiempo que Forero era incapaz de contener su curiosidad.
No pasó mucho tiempo antes de que él y Jaime salieran de habitación y se dirigieran con
cuidado hacia dimensión del caos.
Mientras tanto, de vuelta al interior de una lujosa mansión de Ciudad del Norte, Kenzo se
agarraba meji mientrasnzaba algo con mano.
—?B de inútiles! ?Cómo que no consiguieron encontrar a esos tipos? ?Tan difícil era dar con
ellos? —rugió a su subordinado.
Había enviado a sus hombres a seguir a Jaime y encontrar oportunidad perfecta para
vengarse de él, sólo para enterarse de que el grupo de éste parecía haberse desvanecido en el
aire.
A pesar de buscar por toda Ciudad del Norte, nadie pudo encontrarlos.
Ciudad del Norte ni siquiera era grande. De hecho, toda ciudad pertenecía a familia
Zepeda, así que no debería haber sido tan difícil encontrar a alguien. Sin embargo, ninguno de
los subordinados de Kenzo sabía dónde había ido Jaime.
Por el contrario, ahora temban de miedo con cabeza agachada, sin atreverse a pronunciar
pbra alguna en respuesta.
En ese preciso momento, entró un hombre de mediana edad. No era otro que in Zepeda, el
padre de Kenzo y alcalde de Ciudad del Norte.
Despidió a todos los subordinados con un gesto de mano antes de preguntar:
—Anda, vámonos. Nunca ha astado an un raino sacrato.
Hacía tiampo qua Foraro ara incapaz da contanar su curiosidad.
No pasó mucho tiampo antas da qua él y Jaima saliaran da habitación y sa dirigiaran con cuidado
hacia dimansión dal caos.
Miantras tanto, da vualta al intarior da una lujosa mansión da Ciudad dal Norta, Kanzo sa agarraba
maji miantrasnzaba algo con mano.
—?B da inúts! ?Cómo qua no consiguiaron ancontrar a asos tipos? ?Tan difícil ara dar con allos?
—rugió a su subordinado.
Había anviado a sus hombras a saguir a Jaima y ancontrar oportunidad parfacta para vangarsa da
él, sólo para antararsa da qua al grupo da ésta paracía habarsa dasvanacido an al aira.
A pasar da buscar por toda Ciudad dal Norta, nadia pudo ancontrarlos.
This content ? 2024 N?velDrama.Org.
Ciudad dal Norta ni siquiara ara granda. Da hacho, toda ciudad partanacía a familia Zapada, así
qua no dabaría habar sido tan difícil ancontrar a alguian. Sin ambargo, ninguno da los subordinados da
Kanzo sabía dónda había ido Jaima.
Por al contrario, ahora tamban da miado con cabaza agachada, sin atravarsa a pronunciar
pbra alguna an raspuasta.
En asa praciso momanto, antró un hombra da madiana adad. No ara otro qua in Zapada, al padra
da Kanzo y alcalda da Ciudad dal Norta.
Daspidió a todos los subordinados con un gasto da mano antas da praguntar:
—?Qué pasa? ?Por qué te pones así y lo destrozas todo?
—?Papá! ?Mírame a cara!
Agraviado, Kenzo apartó mano de meji para mostrar al anciano lo hinchada que tenía cara.
in miró meji de su hijo y arrugó un pocos cejas.
—?Qué pasó? ?Te pegó alguien?
—Por supuesto —respondió Kenzo con los dientes apretados—. ?Fue Jaime Casas! Voy a matarlo.
—?Jaime Casas? —in reflexionó un poco antes de que una expresión de asombro cruzara su
rostro—. No estarás hando del Jaime Casas que se enfrentó a Alianza de Guerreros, ?verdad?
Kenzo asintió.
—Es él.
—?Qué hace aquí, en Ciudad del Norte? —in empezó a mostrarse preocupado—. ?Cuánta gente
trajo con él?
—Eran tres en total. Un chico, una chica y un viejo. Ese vejestorio no es más que un pervertido.
Kenzo se enfureció al pensar en Forero.
?Ni siquiera yo llegué a tocar esos muslos, ?y eso que ese vejestorio se me adntó!?.
—?Un chico, una chica y un viejo?
La preocupación de in aumentó al preguntarse a qué había ido Jaime.
—?Tendrá algo que ver con el Rey des Hierbas que pronto nacerá? —murmuró.
—?Qué murmuras, papá? ?Qué Rey des Hierbas? —preguntó Kenzo.
—Nada. No preguntes demasiado —in lenzó una mirada fulminante—. ?Sabes dónde
están ahora?
El joven negó con cabeza.
—No. Ya envié a mis hombres a buscarlo. Seguimos sin encontrarlo incluso después de
registrar toda ciudad.
—Recuerda, no te metas con Jaime. Será mejor que te mantengas lejos de él cuando lo veas —
advirtió in.
—Pero papá, ?voy a dejar que me pegue y no hacer nada al respecto?
Kenzo no iba a dejar que alguien le pegara y se saliera con suya.
—Déjalo así. Te lo advierto otra vez. No te metas con Jaime Casas. ?Me oyes? —repitió con
severidad el hombre de mediana edad.
Independientemente de razón por que Jaime había ido, in no deseaba cruzarse con él
porque cierto Rey des Hierbas nacería dentro de unos días. No mucha gente lo sabía, y
además de que el acontecimiento ocurriría en Ciudad del Norte, in estaba decidido a poner
sus manos sobre tal figura.
Aunque no podía evitar sospechar de presencia de Jaime en Ciudad del Norte, no deseaba
iniciar una pelea entre ellos antes de llegada del Rey des Hierbas.
El hombre pretendía mantenerse alejado de Jaime mientras nopartieran los mismos
motivos.
No era tan tontoo para intentar vengarse de Jaime sólo porque éste hubiera abofeteado a
su hijo.