Capítulo 1809
—?Hmmm! Menuda b de tontos inútiles…
Joel resopló con frialdad y sacó su cencerro de bronce antes de empezar a entonar cánticos. Las
ondas sonoras reverberaron en el aire y rodaron hacia barrerao mareas crecientes, haciéndose
cada vez más fuertes a medida que seguía cantando.
?Bum!
?Bum!
?Bum!
Las ondas sonoras chocaron una tras otra contra barrera, que tembló bajo el impacto. La enorme
energía de rebote hizo palidecer el rostro de Joel.
—Echémosles una mano en secreto, o dudo que puedan entrar —susurró Jaime a Forero.
Forero sonrió y sacó un amuleto. Luego garabateó unos extra?os patrones en él. En cuanto Forero lo
soltó, el amuleto se elevó hacia el cielo y se pegó a barrera.
En un abrir y cerrar de ojos, barrera se resquebrajóo si hubiera recibido un fuerte golpe.
La frente de Joel se cubrió de sudor frío cuando barrera se derrumbó.
—?Es increíble, se?or Joel! —Daniel felicitó a Joel.
—No esperaba que matriz arcana fuera tan poderosa. Debe de haber muchos objetos mágicos en
las ruinas —dijo Joel.
Jaime se mofó des pbras de Joel.
En realidad, supuesta matriz arcana que custodiabas ruinas no era obra de Secta Engard.
Si hubiera sido desarrodo por Secta Engard, no habría sido destruida con tanta facilidad.
En su lugar, matriz arcana fue reconstruida por alguien que se había escabullido en Secta
Engard.
Justo en ese momento, unos cuantos hombres de negro bullían ens antiguas ruinas dentro de
monta?a de nieve.
Un extranjero rubio con un par de ojos azules estaba sentado en el asiento principal.
Sentado a sudo había un anciano vestido con una túnica negra.
En ese momento, uno de los hombres de negro se apresuró e informó:
—Príncipe Homero, alguien atravesó barrera. Los intrusos se dirigen hacia nosotros.
El hombre frunció el ce?o ynzó una mirada a los ancianos que estaban a sudo.
Los ancianos, por su parte, permanecieron imperturbables ante noticia.
—Liberen al demonio tigre. Envía a nuestros hombres a detenerlos. No debemos dejarlos entrar.
—Entendido. —Dicho esto, el hombre de negro se marchó a cumplirs órdenes.
—Se?or Alex, ?quién cree que es lo suficientemente capaz de atravesar barrera? —preguntó el
hombre con curiosidad.
—Príncipe Homero, no hay necesidad de preocuparse. Aunque consiguieran atravesar barrera, no
podrían sobrevivir al ataque del demonio tigre. Tendrían que enfrentarse a docenas de matrices
arcanas y trampas antes de poder llegar hasta nosotros. Nadie puede llegar vivo hasta aquí —dijo
Alex, el anciano, con aire confiado.
—?Genial! Llevamos unos meses contrndo este lugar. Me pregunto cuándo podremos entrar en
tumba des espadas. Una vez que adquiera espada mágica, el título de noble sería mío.
Demonios, incluso podría remar el trono —exmó Homero, con los ojos brintes de codicia.
—Tranquilo, príncipe Homero. Mientras tengamos suficientes cristales, podremos entrar en tumba
des espadas en unos meses —prometió Alex.
—Estupendo. Les pediré que extraigan más cristales. Por cierto, puede que mi hermana venga aquí
en busca del Rey des Hierbas. Si ve aquí, mát en cuanto veas —dijo Homero.
—?Entendido! —Alex asintió.
Después de que Homero abandonara escena, Alex se subió a una taforma construida con
cristales y en su rostro apareció una sonrisadina.
Mientras tanto, Jaime y los demás habían atravesado barrera y ascendían por monta?a de nieve.
Sin embargo, cuanto más subían, más empinada era ruta.
Original content from N?velDrama.Org.
Un aura aterradora los envolvía durante el trayecto, y todo el grupo estaba en alerta máxima
constante.
De repente, Joel levantó mano e hizo un gesto para que todos se detuvieran.
—Se?or Joel, ?qué ocurre? —preguntó Daniel.
—Estamos en peligro. Huelo una bestia demoníaca... —Joel frunció el ce?o.
—?Una bestia demoníaca? —La cara de Daniel cambió—. ?Podría ser el demonio tigre?
Antes de que Joel pudiera emitir una respuesta, un fuerte rugido de tigre atravesó el aire.