Capítulo 1760
Al ver aquello, Jaime tuvo que dejar de moverse. Al instante, una ma azul ro se encendió
en su palma. Se fortaleció con el Poder de los Dragones y se intensificó.
Jaime decidió usar fuego contra fuego. Empujó un poco palma hacia abajo, y ma azul
ro se extendió de inmediato hacia el suelo, formando un muro de fuego ante él.
—No puedo creer que también conozcas Magia de Control de Fuego. Lástima para ti, lo que
estás haciendo no es más que un truco insignificante.
El hombre no pudo evitar soltar una risita burlona al ver el muro de fuego frente a Jaime.
?Whoosh, whoosh!
Bs de fuego praron en el muro de fuego en un instante y golpearon a Jaime.
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En un instante, el cuerpo de Jaime estalló en fuego y se desplomó en el suelo.
Al momento siguiente, notó que el hombre saltaba por los aires. El fuegoenzó a arder
incluso en el aire, y fueo si toda s se cubriera de fuego.
Las mas se abnzaron sobre Jaime con una presión horrenda, pareciendo que iban a
destrozarlo. Jaime rechinó los dientes mientras sus artiones crujían por fuerza
abrumadora. Los ojos se le inyectaron en sangre, e incluso empezó a sangrar por nariz y
boca.
Pero justo cuando el fuego estaba a punto de caer sobre Jaime desde el aire, sintió un
repentino frío cial. Entonces, vio una fina nie que se derramaba sobre el fuego y lo
extinguía.
Jaime se quedó atónito porque no tenía ni idea de quién le estaba ayudando. Cuando se volvió para
ver de quién se trataba, se sorprendió al ver que era mujer de antes.
—?Qué haces?
La ira se reflejaba en el rostro del hombre cuando se volvió para mirar a mujer.
—No puedes matarlo, así que deja que lo haga yo.
Con una expresión gélida, mujer se acercó a Jaime, al parecer todavía resentida por el pu?etazo de
hacía un momento.
Al ver reión de mujer, el hombre no dijo nada más. En lugar de eso, retrocedió unos pasos.
Mientras mujer miraba a Jaime, energía hda de su cuerpo lo envolvió.
Cristales azules hdos se formaron de inmediato en el cuerpo de Jaime, y del suelo surgieron
carámbanos que parecían una ja que lo atrapaba ahí.
Jaime quiso liberarse, pero notó que no podía mover ni un músculo, pues su cuerpo estaba demasiado
rígido.
—Al principio, se te dio una oportunidad, pero arruinaste con tus propias manos. Por eso, ahora sólo
puedes morir.
Después de que mujer dijera eso, un afdo carámbano apareció de repente en su palma,
apuntando en dirión a cabeza de Jaime.
Mientras tanto, el Poder de los Dragones seguía surgiendo dentro de Jaime, y energía espiritual
salía de inmediato de su campo de elixir.
Tenía que liberarse de capa de cristal que cubría su cuerpo, o estaba destinado a morir.
Justo cuando mujer estaba a punto de atacar a Jaime, Forero, que al principio estaba tendido en el
suelo, saltó de golpe y agarró el muslo de mujer.
—?Jaime, corre! —le rugió Forero a Jaime.
—?Ahh! —Mientras Jaime bramaba, los cristales de su cuerpo se hicieron a?icos. Al segundo
siguiente, saltó y se dio vuelta para correr hacia el terreno prohibido.
Sabía que no era rival para el dúo, así que no siguió luchando con ellos.
La mujer se quedó pasmada un momento antes de querer perseguir a Jaime. Sin embargo, se dio
cuenta de que Forero estaba agarrando por el muslo e incluso seguía frotando su cara contra su
pierna de forma repugnante.
—?Suéltame! ?Suéltame!
Aunque mujer pateó con fuerza a Forero, éste seguía sin solta.
Mientras tanto, el hombre saltó por los aires al ver escapar a Jaime. Dejó que el fuego
envolviera sus pu?os ynzó un pu?etazo a Jaime.
Aquel pu?etazo tenía una fuerza letal y ondas de calor.
Jaime no se atrevió a detenerse ni siquiera cuando Espada Matadragones surgió de su mano.
Lenzó un tajo en cuanto se dio vuelta.
?ng!
Un sonido ensordecedor retumbó en el aire. Un intenso poder irradió por Espada
Matadragones, haciendo que casi se resbra de mano de Jaime.
Sin embargo, Jaime utilizó ese poder para impulsarse aún más hacia dnte.
—?Maldita sea! Este poder es demasiado aterrador…
Jaime no se atrevió a dejar de moverse ni un segundo y siguió corriendo hacia dnte.
Mientras tanto, el hombre volvió a perseguir a Jaime.