Capítulo 1739
Forero asintió en respuesta antes de que continuaran su camino con caut.
Mientras tanto, Jaime expandió su sentido espiritual yenzó a explorar los alrededores. De
ese modo, si había algún ninja cerca de ellos, podría detectarlo de inmediato.
Al mismo tiempo, dentro de una cueva, Ono miraba a Evangelina, su lujuria despertada por su
belleza. Sin embargo, debido as órdenes de Kazuo, no se atrevió a hacerle nada.
Justo cuando se levantaba, detecto algo con su sentido espiritual.
—?Intrusos! —La expresión de Ono cambió mientras ordenaba en voz alta—: ?Rápido! ?Hay
alguien aquí! Envíen un grupo para interceptarlos mientras los demás cierran entrada del
escondite.
Momentos después, más de una docena de guerreros vestidos de negro salieron disparados de
la cueva. Al mismo tiempo, se escucharon crujidos alrededor de entrada de cueva. Pronto,
la entrada se cerró herméticamente y se integró en monta?a.
—Más de una docena de personas se dirigen hacia nosotros, se?or Forero —advirtió Jaime.
Forero escupió con desdén:
N?velD(ram)a.?rg owns this content.
—Los presiento. Sólo son un grupo de Grandes Maestros des Artes Marciales. No hay ni un
solo Marqués de Artes Marciales entre ellos. Menuda b de basura.
—?Puede con ellos?
—?Qué? ?Me estás menospreciando? —Al terminar su frase, Forero murmuró un hechizo y
transformó su apariencia para parecerse al ninja que había matado.
Sonriendo a Jaime, explicó:
—Fingiré ser uno de ellos y los sorprenderé con guardia baja.
Jaime casi olvidaba que había ense?ado a Forero a usar un Encantamiento Transformador de Clones.
—En ese caso, observaré su actuación —Sonriendo, saltó a un árbol y ocultó porpleto su
presencia.
Mientras Forero fingía estar herido, avanzó a tropiezos y se topó con los samuráis que iban dnte de
él.
—?Cuál es situación? —preguntó el líder del grupo de samuráis.
—Alguien ha irrumpido aquí y mató a nuestra gente —respondió Forero con el semnte pálido.
—?Cómo se atreve alguien a invadir nuestro campamento! ?Qué insolente! Sigue al grupo. Iré a matar
a ese intruso ahora mismo —rugió el líder del grupo y avanzó con sus hombres.
Forero lo siguió y palmeó el hombro del samurái más alejado del grupo.
—?Qué ocurre? —preguntó el samurái mientras se daba vuelta.
Justo cuando lo hizo, vio el destello de una daga antes de que le rebanaran el cuello.
El samurái ni siquiera tuvo tiempo de emitir un sonido antes de conocer a su creador.
Con cuidado, Forero dejó el cadáver del samurái en el suelo para no alertar al grupo. Su ión fue tan
limpia y silenciosa que nadie del grupo de samuráis se dio cuenta de nada. Además, nadie
sospecharía de él porque en ese momento parecía uno de ellos.
Forero asesinó a varios samuráis uno por uno con misma tica. Jaime, que seguía escondido
entre los árboles, casi se ríe a carcajadas al ver aquello.
Al final, sólo quedaba el líder del grupo. Seguía avanzando con caut, preparándose para
atacar en cualquier momento con katana en mano.
Al cabo de un rato, el líder frunció un poco el ce?o porque no vio a ningún intruso.
—Deberíamos separarnos y buscar al intruso. Tú...
Justo cuando giró cabeza hacia atrás y estaba a punto de transmitir su orden, se dio cuenta
de que no quedaba nadie más que Forero detrás de él.
El líder se sobresaltó.
—?Dónde están los demás?
Forero negó con cabeza.
—No lo sé…
En ese momento, mirada del líder cambió mientras miraba a Forero. Luego retrocedió y
preguntó:
—?Quién eres?