Capítulo 1699
Mientras tanto, en residencia Gabaldón de Ciudad de Jade, Fernando dijo:
—Astrid, escoge unos regalos caros y envíalos durante ceremonia de inauguración de
Secta Duval…
—Ya he hecho los preparativos necesarios, papá. Ya he vaciado nuestro almacén —Astrid rio
entre dientes.
—?Eh? ?Para qué?
El desconcierto se reflejaba en el rostro de Fernando.
—Voy a ser mujer de Jaime a futuro. Eso significa que su secta también será mía. Por
supuesto, tendré que traer más cosas —afirmó Astrid sin una pizca de timidez.
A Fernando se le encogió el corazón al escuchar aquello. Después de todo, conocía
verdadera identidad de Jaime yprendía que su hija nunca podría ser digna de él.
No obstante, si Jaime en realidad terminaba con Astrid, el estatus de familia de Fernando
subiría mucho en familia Gabaldón.
—Oh, bueno... Supongo que toda mujer tiene que casarse tarde o temprano... —murmuró con
una sonrisa amarga. Decidió no contener a Astrid y dejar que persiguiera a Jaime a su manera.
Justo entonces, un criado de familia Gabaldón informó:
—Se?or Gabaldón, un joven quiere verlo. Dice que es de familia Garay.
—?La familia Garay?
Un sutil ce?o se frunció en el rostro de Fernando, que hizo un gesto con mano.
—Que pase.
No mucho después, un joven de piel bastante oscura vestido con ropa informal entró en zona.
—H, se?or Gabaldón. Me mo dimir Garay —saludó con cortesía dimir.
—?dimir Garay? —A Fernando el nombre le resultó bastante familiar. Tras meditarlo un rato,
pronunció—: Ahora me acuerdo. Es de familia Garay del noroeste, persona que asombró a todo
el mundo derrotando a docenas de personas seguidas, ?verdad?
dimir sonrió avergonzado.
—En efecto, pero no soy nadieparado con usted, se?or Gabaldón.
De inmediato, Fernando sacudió cabeza en se?al de desacuerdo.
—No, no. Usted es más poderoso que yo. Mire, ya es un Gran Marqués des Artes Marciales a tan
corta edad. Tiene un futuro brinte por dnte. Por otra parte, estoy bastante seguro de que nuestras
familias no son amigas. ?Puedo saber cuál es el propósito de su visita el día de hoy?
Material ? N?velDrama.Org.
No recordaba que su familia tuviera ningún tipo de rción con familia Garay. Por lo tanto, no tenía
ni idea de por qué dimir estaba visitando su residencia.
dimir sonrió.
—Puede que no conozca bien a familia Garay, pero seguro que sabe algo de El Adamantino.
Los ojos de Fernando se abrieron de par en par.
—?Podría ser su familia representante?
Era consciente de que últimamente habían aparecido muchas familias prestigiosas, y cada una de
es era representante de varias sectas en los reinos secretos.
Sin embargo, lo que no sabía era qué sectas y familias prestigiosas estaban respaldadas por qué
reinos secretos.
En cualquier caso, Fernando loprendió todo en cuanto dimir mencionó El Adamantino. Al fin y
al cabo, sólo el representante conocía los detalles del reino secreto.
Al igual que familia Gabaldón, El Adamantino se encontraba al sur del reino secreto:
Puerta de Fuego.
Ambas partes habían cborado varias veces en el reino secreto. Por lo tanto, podían
considerarse conocidos.
Por eso, eraprensible que dimir visitara a familia Gabaldón e incluso se dirigiera a
Fernando con tanta cortesía.
—Se?or Gabaldón, mi familia es, en efecto, representante de El Adamantino en el mundo
terrenal. Hemos estado ocultos en el mundo des artes marciales durante cientos de a?os.
Recientemente, hemos decidido hacer un gran regreso —explicó dimir con sinceridad.
Al fin y al cabo, todo el mundo lo sabía ya. No tenía por qué ocultar verdad.
Fernando miró al joven y sonrió con amargura.
—Vaya, vaya. Aquí estaba yo, pensando que mi familia ya era mejor en pasar desapercibida.
?Quién me iba a decir que hay otras familias prestigiosas que lo han hecho mejor?
Fernando había optado por afianzarse en el mundo des artes marciales de Ciudad de Jade,
ignorando los asuntos mundanos y manteniendo un perfil bajo. Eso se debía a que calidad
de vida y los recursos eran mejores allí.
Sin embargo, nunca esperó que tantas familias prestigiosas hubieran optado por vivir aidas
en lugares remotos. Después de todo, los recursos eran escasos en lugareso aquel. A
pesar de todo, ses arreron para producir un Gran Marqués des Artes Marcialeso
dimir.
Fernando miró a Astrid, y no pudo evitar sentirse fracasado.
?He fracasado en todos los aspectos?.