Capítulo 1692
Para sorpresa de Jaime, el calor parecía reducirse en intensidad a medida que se adentraban más y
más enva fundida.
En un momento dado, Jaime incluso notó algo fría al tacto.
??Eh? Esto no tiene sentido. Estamos enva fundida. ?Cómo es posible que esté fría? Espera... ?No
sólova fundida es fría, sino que también puedo respirar en e! ?Eso si mi cuerpo estuviera
en un espacio cerrado que mantieneva fundida fuera!?.
Con esa idea en mente, Jaime extendió mano para agarrar a Evangelina. Para evitar que se
hundiera demasiado rápido, abrazó con fuerza.
Como Evangelina estaba desnuda, Jaime se sintió excitado por presión de su cuerpo contra el suyo.
Jaime recitó de inmediato un conjuro tranquilizador en su corazón para reprimir sus impulsos. Al mirar
a su alrededor, se dio cuenta de que seguían descendiendo por el pozo.
Después de lo que pareció una eternidad, los dos dejaron por fin de descender. Al bajar mirada,
Jaime vio que estaban parados sobre un ataúd rojo.
This is the property of N?-velDrama.Org.
?Huh, qué extra?o... ?Por qué hay un ataúd aquí??.
Fue entonces cuando sintió una repentina sensación de frío procedente del ataúd bajo sus pies.
?Este ataúd está cubierto deva fundida, ?por qué emana una onda hda? ?Esto es demasiado
extra?o! Debe haber algún tipo de objeto mágico en su interior?.
Con Evangelina aún en brazos, Jaime saltó del ataúd, paraenzar a descender de nuevo.
En un instante, Jaime extendió mano para abrir tapa del ataúd y rodó dentro con Evangelina.
Todo sucedió tan deprisa que no tuvo tiempo de echar un vistazo antes de estar dentro.
De no haberlo hecho, habrían seguido descendiendo hacia el pozo aparentemente sin fondo.
Jaime y Evangelina se vieron envueltos por un aire hdo en el momento en que entraron en el ataúd.
En pocos segundos, una fina capa de escarcha se había formado sobre su piel.
Tras observar cada detalle del interior del ataúd, Jaime vio que se encontraban sobre los restos óseos
de un cadáver.
En el lugar donde debería estar el cráneo, había una pe brinte del tama?o de un pulgar.
??Las escalofriantes ondas provienen de esa pe! ?Qué será??.
Cuando Jaime tomó pe por curiosidad, sintió al instante una sensación gélida que le recorría el
cuerpo y le hba hasta los huesos.
Estaba tan concentrado en examinar pe que no se dio cuenta de que los ojos apagados de
Evangelina volvían a vida.
La mirada vacía de su rostro desapareció mientras examinaba su cuerpo con interés.
??ésta sí que es una pe extra?a! ?Seré inmune al fuego si me trago??.
Con esa idea en mente, Jaime se llevó pe a boca.
Evangelina se arrebató de inmediato y gritó:
—?Eh, esa pe me pertenece! No te atrevas a tragárt, cabr*n.
Jaime miró estupefacto durante unos segundos antes de soltar un grito confuso.
—?Aaaaaahhhhhh!
Sin saber razón detrás del grito de Jaime, Evangelina decidió seguir su ejemplo y gritó junto con él.
—?Ya te recuperaste? —preguntó Jaime mientras miraba incrédulo.
—?De qué estás hando? ?Deja de mirarme, pervertido! —exmó Evangelina mientras le tapaba
los ojos cons manos.
Jaime le quitós manos de cara y agarró de los hombros mientras le preguntaba:
—?Cómo has recuperado el conocimiento? ?Es que ya no te acuerdas de mí?
—Ni siquiera te conozco, así que ?qué tengo que recordar? Deja de mirarme y dame tu ropa —
exmó Evangelina con timidez.
Jaime entonces se quitó camisa y se puso sobre los hombros.