Capítulo 1686
Mientras los dos haban, aparecieron varios destellos de luz repentinos, y con ellos llegó energía
marcial afdao cuchis que cargó hacia ellos.
?Whoosh! ?Whoosh! ?Whoosh!
?ng! ?ng! ?ng!
Las ráfagas de energía marcial golpearon a Evangelina y se rompieron en pedazos. Sin embargo, su
cuerpo permaneció ileso.
El cuerpo de mujer podía resistir el ataque de una reliquia sagrada de artes marciales, por no har
de unas cuantas ráfagas de energía marcial.
Jaime permaneció de una pieza ya que estaba escondido detrás de Evangelina. Sin embargo, Forero
no tuvo tanta suerte. Aques ráfagas de energía marcial originadas por un amuleto le cortaron el
cuerpo, y sangre brotó de sus heridas.
—?Qué car*jo? ?Todavía hay amuletos que no se han activado? —maldijo en voz alta con rabia.
Al ver el estado en que se encontraba, Jaime soltó una carcajada.
—?De qué te ríes? —Forero le vó una mirada fulminante.
Sin embargo, al ver que Jaime permanecía ileso tras esconderse detrás de Evangelina, corrió de
inmediato a reunirse con él.
—Se?or Forero, ?no dijo usted que no es de hombres esconderse detrás de una mujer? —se burló
Jaime.
Al escuchar eso, Forero protestó de inmediato:
—No me escondo detrás de una mujer. Esto es un cadáver; no es humana, así que no se le puede
mar mujer.
En lugar de replicarle, Jaime se puso en guardia y avanzó con cuidado. Ambos se escondieron detrás
de Evangelina y avanzaron paso a paso.
Pronto llegaron a puerta des antiguas ruinas de Secta Ira del Cielo, en que Jaime se detuvo
porque no se atrevía a seguir adnte.
—Se?or Forero, ?dónde está el hechizo de encantamiento? No voy a entrar, aunque usted insista —le
dijo Jaime a Forero.
Forero respondió:
—No hace falta que entremos. Nuestro destino está justo aldo.
Entonces guio a los otros dos hacia un camino a undo.
Pronto apareció a su vista un enorme pe?asco cubierto de símbolos que Jaime no reconoció.
—?Qué es esto? —preguntó Jaime.
—Es un canto rodado de encantamiento, y en él está el hechizo de encantamiento —reveló Forero.
This is the property of N?-velDrama.Org.
—Maldita sea, está justo aquí. ?No puede memorizarlo todo solo? —Una oleada de furia se apoderó
de Jaime. ??Cómo pudo Forero enga?arme para que viniera hasta aquí cuando el hechizo de
encantamiento está justo aquí??.
Forero se quedó mirando a Jaime en silencio. De repente, una sonrisa se dibujó en susbios y dijo:
—?Crees que puedo utilizar el hechizo de encantamiento una vez que lo memorice? Qué ingenuo
eres. Si es tan fácil, todo el mundo podrá dominar los hechizos de encantamiento.
—Entonces, ?cómo puede uno dominarlos? —Jaime se sorprendió.
—Uno tendrá que domar el espíritu de encantamiento para dominar un hechizo de encantamiento
avanzadoo éste. No es tan sencilloo memorizar el hechizo de encantamiento —explicó
Forero con paciencia.
—?El espíritu de encantamiento? —Jaime estaba confuso, pues era primera vez que escuchaba
har de espíritus encantadores.
—Hay un espíritu de encantamiento en cada hechizo de encantamiento avanzado. Para dominar el
hechizo de encantamiento, uno tendrá que domar su espíritu de encantamiento. ?Lo entiendes ahora?
—Forero no tuvo más remedio que volver a explicarlo todo con detalle.
—?Vaya a domarlo, entonces! —le instó Jaime.
Forero se quedó sin ha.
—?No habría tenido que pedirte ayuda si pudiera domarlo! —replicó.
Jaime lo miró con cara de desesperación.
—Si soy capaz de domar al espíritu del encanto, seré yo quien domine el hechizo de encantamiento.
?Qué tiene que ver eso con usted?
—Cuando lo domines, podrás pasármelo. Así no tendré que domar al espíritu de encantamiento —
Forero reveló su n mientras una sonrisa jugueteaba en susbios.
—Tú... —Para consternación de Jaime, se quedó sin pbras.
Al final, suspiró y cedió.
—Bien. Iré a domar al espíritu de encantamiento.
—Sólo tienes que poner mano sobre roca. Esto es un Encantamiento Transformador de Clones,
así que no te fíes de nada de lo que veas —exhortó Forero.
—De acuerdo, entendido.
Y Jaime rgó mano para tocar roca.
Al instante, los símbolos de roca irradiaron una luz cegadora que lo envolvió porpleto.
Una luz nca le iluminó los ojos, haciéndolo caer aturdido.