Capítulo 1675
—Jaime, poseo una reliquia sagrada des artes marciales. Tú eres el que va a morir.
Resondo, Saulo levantó su cetro, que liberó un poder aterrador.
Arma en mano, lo ndió en dirión a Jaime, dirigiendo poderosa fuerza hacia éste.
?Bum!
Tras el impacto, enorme energíanzó a Jaime por los aires, y su Cuerpo de Golem se
desvaneció.
Como reliquia sagrada de artes marciales contenía el poder de un Santo des Artes
Marciales, Jaime no era rival para e en su estado actual.
—?Jajaja, Jaime, será mejor que te rindas!
La visión de Jaime siendo rechazado con tanta facilidad provocó una risa maníaca de Saulo.
N?velD(ram)a.?rg owns this content.
—?Que te j*dan! —maldijo Jaime, antes de abnzarse sobre Saulo con el Poder de los
Dragones haciendo estragos en su interior.
Sin embargo, su fuerza palidecía enparación con de una reliquia sagrada des artes
marciales.
A pesar de atacar con toda su fuerza, fue astado por el cetro.
Al escupir una bocanada de sangre, era evidente que había sufrido graves heridas por los dos
poderosos golpes.
Con aire sombrío, Jaime ajustó de inmediato el aura de su cuerpo. A pesar de ello, estaba
desesperado ante reliquia sagrada de artes marciales.
—Jaime, corre. Déjame... Déjame aquí... —Josefina gritó con todas sus fuerzas.
No quería vero Jaime sacrificaba su vida para salva.
—Josefina, hoy te rescataré cueste lo que cueste.
Era consciente de que una vez encerrada en mazmorra, rescata sería una tarea mucho más
ardua.
Sin embargo, los esfuerzos de Jaime se veían frustrados por Saulo.
??Cómo puedo derrotar a Saulo para salva??.
Fue entonces cuando miró en dirión de Evangelina.
?Casio mencionó antes que Evangelina tiene fuerza de un Santo des Artes Marciales. Quizá sea
capaz de enfrentarse a reliquia sagrada de artes marciales que empu?a Saulo?.
—Evangelina, Evangelina, ?puedes matar a este chico por mí? —Jaime preguntó.
Para su desgracia, e no se movió. Con desganada mirada de sus ojos, erao si sus pbras
hubieran caído en saco roto.
Su respuesta, o falta de e, llenó a Jaime de impotencia.
?A pesar de poseer el poder equivalente al de un santo des artes marciales, ahora no era diferente
de un retrasado, quizá peor. No debería enga?arme pensando que e es capaz de ayudarme?.
—Jajaja, Jaime, ?ahora tienes tanto miedo que tienes que conseguir un tonto para luchar contra mí?
Saulo estalló en carcajadas histéricas.
Al ver expresión desquiciada de Saulo, un destello prante brilló en los ojos de Jaime.
Sacando Espada Matadragones, supo que tenía que atraer a Saulo para salvar a Josefina. Mientras
éste estuviera custodiando ja de acero, no habría forma de que pudiera atacar.
—Saulo, aunque empu?es una reliquia sagrada des artes marciales, aún soy capaz de matarte.
Justo cuando haba, Jaime saltó en el aire ynzó su espada contra Saulo, disparando un
enorme arco de espada.
Sonriendo ante el inminente ataque, Saulo ndió su cetro para desatar una poderosa fuerza
con que contrarrestar el arco de Jaime.
Al momento siguiente, todo lo que Jaime sintió fue llegada de un poder abrumador antes de
que su cuerpo saliera despedido muy lejos de su posición anterior.
Mientras vba hacia atrás, Jaime bramó:
—Saulo, voy a matarte tarde o temprano.
A partir de entonces, figura de Jaime empezó a distanciarse en su intento de huir.
—Mi*rda, cómo te atreves a escapar.
Explotando en el aire, Saulo emprendió persecución.
Con reliquia sagrada de artes marciales en mano, de ninguna manera iba a permitir que
Jaime huyera.
Sin embargo, en el momento en que Saulo inició su persecución, Jaime ya había empezado a
retroceder.
Su verdadera intención era alejar a Saulo para poder volver a rescatar a Josefina.
Después de todo, era imposible que se fuera sin salva.