Capítulo 1600
—Es hora de obligar a Jaime a mostrarse. No creo que muera con tanta facilidad —dijo Edgar con un
brillo frío en los ojos en el salón de residencia Duval.
El mundo des artes marciales de Ciudad de Jade estaba ahora básicamente contrdo por
familia Duval, que deseaba con desesperación que Jaime se dejara ver para poder matarlo.
—?Cómo deberíamos hacerlo? No vamos a usar a su madreo cebo, ?verdad? —preguntó
Rigoberto desconcertado.
No sabía cómo obligar a Jaime a mostrarse. Sin embargo, si utilizaban a Beatrizo cebo, todo el
mundo des artes marciales sabría que Beatriz seguía viva y que llevaba más de veinte a?os
encarcda.
Además, el secreto que familia Duval quería conocer también podría ser expuesto a los demás de
antemano.
—No, así no. Como Jaime es el Se?or de Secta del Dios de Medicina, usaremos en su lugar
Secta del Dios de Medicina. —Edgar sonrió satisfecho mientras continuaba—: Creo que Jaime no
podrá esconderse más si lo amenazamos con toda Secta del Dios de Medicina.
—Edgar, Secta del Dios de Medicina no tiene parangón en boración de píldoras. ?A quién
deberíamos acudir cuando necesitemos píldoras en el futuro si acabamos con ellos? —preguntó
Rigoberto con el ce?o fruncido.
La Secta del Dios de Medicina no era muy poderosa, pero sus invencibles habilidades en
boración de píldoras disuadían a todass sectas y familias prestigiosas de ponerle un dedo
encima.
—?Quién te ha dicho que voy a acabar con Secta Dios de Medicina? Podemos capturar a toda
gente de Secta Dios de Medicina y hacer que trabajen para nosotros. También podemos utilizar
esta oportunidad para obligar a Jaime a mostrarse. ?No es mejor matar dos pájaros de un tiro? —
Contestó Edgar con sorna.
Rigoberto propuso:
—Mandaré a algunos hombres allí…
Edgar hizo un gesto con mano.
—No hace falta que te ocupes de un asunto tan trivial.
Entonces, Edgar miró a un hombre tuerto de mediana edad sentado en s y dijo:
—Orbe, lleva algunos hombres allí y trae de vuelta a los alquimistas de Secta del Dios de
Medicina. Mata al resto.
Levantándose, Orbe asintió y respondió:
—Sí, se?or.
El tuerto tenía un aura fuerte, ya que su nivel de cultivo había alcanzado fase avanzada de Marqués
de Artes Marciales.
En familia Duval había bastantes expertos de este tipo. La mayoría de ellos se habían unido a
familia Duval tras enterarse de que Edgar había superado el nivel de Marqués des Artes Marciales y
se había sometido a tribción del rayo.
Era muy difícil lograr un avance tan grande en el nivel de cultivo, así que esperaban aprender algo de
Edgar.Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
Orbe encabezó a docenas de personas y se dirigió a Secta del Dios de Medicina.
Mientras tanto, Jaime y Ramón estaban sentados en una colina no muy lejos de Secta del Dios de
la Medicina.
A Jaime le gustaba sentarse allí con Ramón y escuchar a éste har de su madre.
—Se?or Duval, ?nunca le habló mi madre de mi padre?
Jaime tenía muchas ganas de saber quién era su padre.
Mucha gente lo mó hijo de un dragón más de una vez, y Tigris llegó a decir que era Forma
Verdadera del Dragón Dorado.
??Será que mi padre es un draconiano??.
Ramón negó con cabeza.
—La se?ora Beatriz nunca ha hado de él. Quizá no quiera har de él.
Jaime se quedó cado. Mirando a lo lejos, se sintióo una mota de polvo en el vasto universo.
Mientras Jaime estaba sentado en lo alto de colina con Ramón, Orbe había llevado a gente a
rodear Secta del Dios de Medicina.
Una conmoción tan grande atrajo atención de álvaro y a Los Cuatro Vinos.
Cuando vieron a Orbe y a docenas de sus hombres, sus rostros mostraban expresiones sombrías.
Orbe y sus hombres eran demasiado poderosos y cada uno de ellos exudaba un aura aterradora.
Orbe sonrió mientras miraba a gente que salía corriendo.
—No esperaba que hubiera tantos peque?os en Secta del Dios de Medicina. Hoy me voy a llevar
a todos los alquimistas conmigo. Todos los alquimistas deben hacerse a undo para que no resulten
heridos. En cuanto al resto, será mejor que se sometan o serán asesinados.
Orbe exudaba su aura de Marqués de Artes Marciales de fase avanzada mientras escudri?aba a todos
los presentes.