Capítulo 1586
Tigris deliberó un momento, quizá para mostrar su sinceridad, antes de admitir:
—Supongo que no hay inconveniente en que lo sepas. Esta escultura de una deidad detrás de
mí es mi amo, un demonio de sangre. Yo no soy más que su mascota. Nosotros, los de tribu
de los demonios de sangre, perdimos durante Bata Celestial hace un milenio. Mi amo se
selló a sí mismo y me asignó para custodiarlo mientras esperaba el día de su despertar.
—Me ayudó a transformarme en humano, pero se convirtió en piedra antes de que mi
transformación sepletara. He permanecido aldo de mi maestro con firmeza durante
todos estos a?os y he utilizado energía de fe de los creyentes para resucitarlo. Con suerte,
dentro de unos cientos de a?os, mi maestro despertará. Cuando llegue el momento…
Los ojos de Tigris briron cuando se detuvo a mitad de frase.
Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
—?Ese incidente marcó elienzo del agotamiento de energía espiritual? —continuó
preguntando Jaime.
—En efecto. Tras Bata Celestial, se quebrantó ley celestial y destrión se cebó en
todos los seres. El mundo entero se sumió en un ciclo de caos. Desde entonces, energía
espiritual empezó a menguar, y el reino nunca volvió a ser el mismo. He respondido a tus
preguntas. ?Quieres irte ya? —Tigris miró directo a Jaime.
—?Irme? —Jaime se burló—. ?Crees que me quedaré de brazos cruzados y seré testigo de
cómo te aprovechas de los habitantes de I Encanta para resucitar a tu amo? El día que tu
amo despierte será el apocalipsis de humanidad.
—Tú... —Tigris se enfureció al darse cuenta de que Jaime había estado jugando con él todo el
tiempo—. La genteún no significa nada para nosotros. Como practicante del cultivo de
energía espiritual, ?cómo puedespadecerte de semejante chusma?
—?Chusma? —Jaime frunció el ce?o—. Lo dice alguien que no es más que un demonio tigre.
Jaime saltó en el aire y sus pu?os adquirieron un brinte tono dorado. De inmediato pasó a
ofensiva tras recuperar parte de su energía espiritual.
—?Estás cortejando a muerte! —Tigris rugió con fuerza al saber que había estado haciendo el juego
a Jaime.
Tigris agitós manos en el aire y empezó a materializarse una esfera de luz negra mucho más
peque?a que anterior.
Jaimenzó su reluciente pu?o dorado en dirión de esfera de luz negra.
La esfera de luz negra explotó con un estruendo ensordecedor, y fuerza hizo retroceder a Jaime.
Tigris no estaba en mucho mejor estado, pues su cuerpo empezó a dar espasmoso si le hubiera
alcanzado un rayo.
Era de nuevo unbate igudo entre los dos.
—?neas que muramos juntos? —bramó Tigris.
Tan solo no podíaprender terquedad de Jaime.
—?Temes a muerte? —preguntó Jaime con sorna.
—?Qué tontería! Llevo milenios viviendoo para reírme ante muerte.
—Si es así, volvamos y no sigamos soltando tonterías —Jaime saludó a Tigris con un gesto de
desafío.
Tigris prefirió no reionar, pues sabía que el que mostrara primero mano estaría en desventaja.
Jaime pretendía provocar a Tigris para que diera el primer paso, pero Tigris no era tonto.
Volvían a estaro al principio.
—?Se?or Casas!
—?Jaime!
Forero y Colín llegaron al terreno prohibido justo a tiempo. Ambos respiraron hondo al
contemr el estado de devastación del terreno prohibido.
?Qué intensa debió de ser bata para haber causado tal devastación?.
Las cejas de Jaime se arrugaron al notar el regreso de los dos hombres.
—?Qué hacen ustedes dos aquí?