Capítulo 1565
Mientras tanto, Timeo descansaba en pcio. Sin embargo, de repente, se vio al Gran Anciano
acercarse a toda prisa.
—?Ms noticias, Rey Durero! Hemos recibido un informe. Se han llevado al príncipe heredero.
El Gran Anciano apenas podía ocultar su ansiedad.
En cuanto Timeo escuchó esas pbras, se puso en pie.
—?Quién ha sido? ?Qué cara tienen para ponerle un dedo encima a mi hijo! —echó humo, con
el semnte lívido.
—He oído que fueron unos extranjeros los que pisaron I Encanta no hace mucho.
—?Rápido! Reúne a nuestros hombres. ?Cómo se atreven a tocar a mi hijo cuando están en mi
territorio? ?Deben estar cansados de vivir!
Una abrumadora intención asesina emanaba de Timeo mientras transmitía orden.
Después de todo, familia Durero siempre había reinado supremacía en I Encanta. Hasta
el momento, no había habido ni un alma que hubiera tenido osadía de desafiarlos.
En un santiamén, Timeo reunió a varios cientos de guardias y se marchó del pcio.
Al mismo tiempo, Noé llegó al pcio con Jaime y los demás.
Se podía ver al grupo chando con alegría, al parecer ya se habían familiarizado unos con
otros.
—Aquí es donde me alojo —dijo Noé mientras se?ba el pcio que tenían ante sus ojos.
En cuanto Colín posó sus ojos en él, no pudo evitar exmar:
—?Válgame, Dios! Qué magnífico edificio…
Todo el tiempo, Colín había pensado que su casa en el Dominio de Sombra ya era lo bastante
impresionante. Sin embargo, en cuanto divisó el pcio, su propia residencia se le hizo casa de un
pobre.
A primera vista, era fácil deducir que el pcio tenía una estructura construida con una tica única.
Obviamente, debía tener unarga historia.
Incluso todos y cada uno de losdrillos utilizados parecían haber sido pulidos a mano.
Jaime activó con rapidez su sentido espiritual para envolvers paredes del pcio. Quería averiguar
si majestuosa constrión estaba protegida por una matriz arcana.
Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
Después de explorar por todas partes, no pudo detectar ninguna reión procedente del pcio. En
otras pbras, el pcio no estaba protegido por ningún tipo de sistema arcano. Sólo eso ya le olía a
sospecha.
Lógicamente, un lugar tan primordial en I Encanta, nacido para el cultivo de energía espiritual,
debería estar protegido al menos por algún tipo de sistema arcano defensivo.
—?Cuánto tiempo lleva construido el pcio, Noé? —preguntó Jaime mientras cambiaba su línea de
visión hacia Noé.
Noé negó con cabeza.
—De eso no tengo ni idea. He oído decir a mi padre que este pcio ya existía antes de que nosotros,
los Durero, pusiéramos un pie en I Encanta.
—?Eh? ?No fue tu familia que construyó este edificio? —preguntó Colín.
Su voz estaba llena de sorpresa.
Noé volvió a negar con cabeza.
—No. Según genealogía de familia Durero, sólo llevamos aquí unos cuatrocientos a?os, pero este
pcio lleva en este terreno más de un milenio. Así que es imposible que lo hayamos construido
nosotros.
—Muy bien. Entremos y echemos un vistazo. —dicho esto, Jaime encabezó iniciativa de marchar
hacia el pcio.
Dado que familia Durero no era propietaria original del pcio, tenía que haber abundantes
secretos ocultos en aquel lugar.
Justo cuando Jaime y el resto daban un par de pasos hacia dnte, se toparon con una horda de
cientos de personas que salían ostentosamente del pcio. Cada uno de ellos iba ataviado con una
robusta armadura, de aspecto siempre amenazador.
En particr, el líder de tropa llevaba una armadura dorada y unanza en mano. Aquel hombre
mostraba un porte de lo más imponente.
—?Por qué se dirige papá fuera del pcio? —murmuró Noé para sí sin darse cuenta al ver al
hombre de armadura dorada.
Antes de que Noé pudiera separar losbios para pronunciar una pbra, Timeo ya se dirigía
furioso hacia Jaime y su escuadrón.
—?Sinvergüenza! Debes de tener agas para mantener cautivo a mi hijo. Libéralo ahora o me
aseguraré de que sufras un horrible destino —rugió Timeo.
Una oleada de aura dominante brotó de él justo en ese momento.
En ese instante, el Gran Anciano que estaba junto a Timeo vislumbró a Jaime y, de inmediato, el
semnte del Gran Anciano cambió de golpe.
—?Son ustedes?
—?Hmm? ?Los conoces? —preguntó Timeo mientras miraba al Gran Anciano.
—Rey Durero, este muchacho de aquí es el que le mencioné. Es el que ha alcanzado fase de
Alma Naciente a una tierna edad.
El Gran Anciano levantó un dedo en dirión a Jaime mientras haba.
Justo después de que Timeo escuchara afirmación, su semnte se volvió tan sombrío
como muerte.
Era lógico, pues estando sólo en el Nivel Superior del Núcleo Dorado, nunca podríapararse
con alguien que ya estuviera en fase de Alma Naciente.
En un instante, Noé aró el asunto a su padre:
—Te has equivocado, papá. No me han encarcdo ni nada por el estilo. Me veo perfectamente
bien, ?no? Todo ha sido un malentendido. ?Por qué no lo hamos dentro?