Capítulo 1563
Este método convencería no sólo a todos los habitantes de I Encanta, sino también a los
funcionarios de más alto rango del pcio, de que existía una deidad.
Era evidente que el joven no sabía que el arsenal arcano no había sidonzado por él.
—El Castigo Divino está sobre nosotros. Todo el mundo morirá. Este es el resultado deeter
sfemia —dijo el joven condescendientemente a gente que le rodeaba.
Todos estaban aterrorizados por sus pbras mientras asentían con fervor y afirmaban que
nunca se atreverían aeter una sfemia.
Forero y Colín, mareados por el impacto, se pusieron poco a poco de pie.
No sabían cómo estaba Jaime mientras miraban el polvo que tenían dnte.
—?Quién ha dicho que todos van a morir por el Castigo Divino?
En ese momento, Jaime salió con lentitud de nube de polvo.
Todos, incluido el joven, se quedaron boquiabiertos al instante y abrieron los ojos con
incredulidad ante escena.
No fue hasta este momento cuando Jaime hizo a?icos su fe en deidad.
Como Jaime ya había activado el Cuerpo de Golem cuando se invocó el Castigo Divino, no
tenía ni un rasgu?o y su ropa estaba intacta.
—?Qué? ?Cómo es posible?
El joven estaba confundido mientras miraba a Jaime.
—?Quién eres?
Jaime se acercó con lentitud al joven con mirada gélida y le preguntó:
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—No importa quién soy yo. Lo que importa es quién eres tú. ?Por qué consumes energía espiritual
de los demás? No me extra?a que gente de aquí no pueda mejorar su fuerza. Además, este lugar
tiene una energía espiritual tan inmensa. ?No es antinatural? Debes de haber manipdo esta
energía espiritual.
El joven retrocedió unos pasos. Estaba estupefacto por todass preguntas que Jaime le estaba
haciendo, ya que ni siquiera conocías respuestas as mismas.
—?Qué tonterías estás diciendo? No entiendo…
Siguió retrocediendo antes de continuar con expresión sombría:
—?Todos a carga! ?Arresten a toda esta gente!
Siguiendo su orden, decenas de guardias cargaron hacia Jaime, Forero y el resto.
Al instante, Jaime liberó una inmensa presión explosiva. Antes de ques docenas de guardias
pudieran alcanzarlo, cayeron al suelo debido a intensa presión y no pudieron mover ni un músculo.
El joven sacó de repente una daga negra y cargó hacia Jaime, intentando apu?rlo con e.
—Si el Castigo Divino no puede hacerte da?o, ?déjame ver si esta antigua arma divina puede herirte!
Una mirada despiadada brilló en los ojos del joven. Había depositado todas sus esperanzas en daga
negra.
?ng!
Un ro sonido hendió el aire cuando daga atravesó a Jaime. Sin embargo, el hombre estaba ileso.
Se burló con frialdad y agarró daga negra.
—?Antigua arma divina? No es más que una farsa…
Con eso, Jaime aplicó algo de fuerza, y daga negra se astilló al instante en fragmentos.
Estupefacto, el joven se tambaleó hacia atrás asustado antes de caer al suelo de c*lo. Sintió
aterradora presión que emanaba de Jaime mientras un sudor frío aparecía en su frente.
Jaime se acercó al joven y lo miró.
—?Qué vas a hacer? ?Soy el príncipe heredero! Timeo es mi padre. No puedes matarme, ?o mi
padre nunca te dejará libre!
Asustado, el joven mencionó a su padre, intentando utilizar identidad de éste para intimidar a
Jaime.
—?Timeo? —Jaime se mofó con frialdad—. Me da igual. Responde con sinceridad as
preguntas que acabo de hacerte.
—?No lo sé! ?No sé de qué me estás hando!
El joven sacudió cabeza con desesperación.
—?No lo sabes? —La expresión de Jaime se ensombreció, y presión que provenía de él se
intensificó.
El joven cayó de rodis al instante y se arrastró a los pies de Jaime.
—?De verdad que no lo sé! Lo juro.
Estaba paralizado por el miedo.
Las expresiones de todos los presentes cambiaron de golpe al ver al príncipe heredero suplicar
clemencia ante Jaime. Sentimientos indescriptibles bullían en sus corazones.