Capítulo 1561
—Perdón. No somos de aquí, y por eso no estamos familiarizados cons normas... —Forero se
apresuró a explicarle al joven.
—?No son de aquí?
El joven midió a Jaime y a los demás antes de continuar:
—Como no conocens normas, esta vez lo dejaré pasar. Adnte, presenten sus respetos.
—ro, ro. —Forero asintió sin parar.
Mientras tanto, Colín, que observaba el intercambio entre los dos hombres, estaba bastante
disgustado con arrogancia del joven. Además, se sentía demasiado avergonzado por el
comportamiento cobarde de Forero.
Después de todo, solía ser vástago de una familia adinerada, y no le gustaba que le trataran así.
—?Quién eres tú para decirnos que presentemos respetos? Es ridículo pedirnos que rindamos
pleitesía a una estatua —le dijo Colín al joven.
Sus irrespetuosas pbras ofendieron al joven, que se enfureció al instante. Al mismo tiempo, los
guardias blindados rodearon a Colín.
—?Insolencia! ?Cómo te atreves a faltar al respeto a nuestro príncipe heredero? Parece que tienes
ganas de morir.
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Tras decir esto, uno de los guardias desenvainó su sable y cargó contra Colín.
Una expresión de desdén apareció en el rostro de Colín. No le asustaba lo más mínimo el ataque,
pues sabía que aquellos guardias no eran rivales para él.
El hombre agarró el sable sin esfuerzo antes denzar una patada al guardia.
Después de que el guardia saliera vndo por los aires, el resto de los guardias fueron a vez contra
Colín.
—?Muy bien! ?Sepárense! Dejen de pelear —Forero se adntó y exmó.
En ese instante, el aura que brotó del cuerpo del hombre creó una inmensa presión que detuvo el
avance de los guardias.
Cuando el joven sintió el aura de Forero, su expresión cambió y una arruga apareció entre sus cejas.
Mirando a Forero con incredulidad, el hombre ordenó:
—Retírense todos.
Cuando los guardias escucharon orden, todos retrocedieron.
—Presentaremos nuestros respetos enseguida. Lo haremos ahora mismo.
Forero asintió con cortesía al joven antes de arrastrar a Colín y Jaime hacia estatua para presentar
sus respetos.
—No creemos problemas. Recuerda que estamos aquí para descubrir el secreto de este lugar —le
susurró Forero a Jaime.
Colín seguía bastante disgustado, pero Jaime habló.
—Colín, vamos a escuchar al se?or Forero.
Ya que Jaime lo había dicho, Colín no se atrevió a decir nada más.
Los tres hombres entraron en el templo y se arrodiron ante estatua.
En el momento en que sus rodis tocaron el suelo, una tenue luz nca salió de sus cuerpos y fue
absorbida por estatua.
Aunque Colín y Forero no notaron nada raro, Jaime frunciós cejas y fijó su mirada en estatua.
Antes, cuando Jaime se arrodilló, sintió que un leve rastro de energía espiritual era sionado de su
cuerpo y entraba en estatua poco después.
—A esta estatua le pasa algo —dijo Jaime en voz baja.
—?Qué le pasa? ?No lo hasprobado ya? —preguntó Forero, desconcertado.
—Cuando revisé usando mi sentido espiritual hace un momento, no logré detectar nada malo.
Parece que tengo que volver aprobarlo.
Cuando terminó de har, Jaime se levantó. Caminó hacia estatua y tocó un poco.
Todos se quedaron boquiabiertos al ver escena.
—?Qué insolente! ?Cómo te atreves a tocar a deidad con mano?
—?Vuelve aquí! ?Debes estar harto de vivir!
—?Mátenlo!
La multitud que lo rodeaba ardía de furia al ver lo que Jaime había hecho.
El joven escuchó conmoción desde fuera y corrió al templo con sus hombres de inmediato.
Cuando vio que mano de Jaime tocaba estatua, montó en cólera.
—?Quita mano! ?Cómo te atreves?
El jovenenzó a exudar una aterradora intención asesina. Sin embargo, no atacó a Jaime en el
acto porque no quería arriesgarse a da?ar estatua.
Jaime ignoró al hombre y ejerció más fuerza sobre mano que tocaba estatua. De pronto,
aparecieron grietas en estatua y, al momento siguiente, toda e se desmoronó.