Capítulo 1555
Mientras tanto, en el pcio de I Encanta, Timeo exmó incrédulo:
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—?Estás diciendo que te encontraste con un cultivador de energía espiritual de Alma Naciente?
—?Así es, y sólo tenía veinte a?os! —respondió con sinceridad el Gran Anciano.
—?Alcanzó el Alma Naciente a los veinte a?os? ?Cómo es posible?
??No puedo creerlo! ?Cómo puede alguien tan joven alcanzar el Alma Naciente? Este mundo ya no es
adecuado para cultivadores de energía espiritual. No hay forma de que pudiera alcanzar el Alma
Naciente con baja cantidad de energía espiritual en naturaleza. Incluso si dependiera de hierbas y
piedras espirituales para darle un empujón, ?no hay forma de que progresara tan rápido!
—Le digo verdad, Rey Durero. No tenía ninguna posibilidad contra ese joven —replicó el Gran
Anciano.
Timeo guardó silencio durante un rato antes de decir:
—Dile a todo el mundo que lo deje en paz y que deje de espiarlo. No queremos enfadarlo
innecesariamente. Si no quiere hacernos da?o, esperaremos a que se vaya solo. Sólo nos
preocuparemos si se niega a abandonar i.
El Gran Anciano asintió en respuesta.
—?Entendido!
Timeo esperó a que el Gran Anciano abandonara el pcio para dirigirse a parte trasera.
Siguió caminando hasta llegar al final del jardín trasero y se detuvo frente a un muro.
Tras mirar a izquierda y derecha para asegurarse de que no había nadie, Timeo se dirigió a un lugar
apartado y pulsó un botón oculto.
El muro que tenía dnte se deszó poco a poco hacia losdos, revndo un vasto espacio
abierto tras él.
En su interior, cuatro guardias de pcio vestían armaduras y se situaban a ambosdos.
Estos guardias eran miembros de familia Durero, por lo que eran mucho más poderosos que los
guardias de pcio del exterior.
La zona detrás del muro era un área restringida, y los que estaban dentro eran descendientes de
familia Durero.
Los cuatro guardias saludaron a Timeo en cuanto le vieron entrar. Sin embargo, Timeo tenía tanta
prisa que ni siquiera los miró mientras corría hacia el interior. No tardó mucho en ver una mansión
envuelta en energía espiritual.
Había un total de diez ondas de energía restrictivas que mantenían mansión aida del mundo
exterior.
Un tenue resndor rojo apareció en eldo izquierdo del pecho de Timeo, haciendo ques diez
ondas de energía restrictiva desaparecieran en un instante.
Siguióinondo hosto llegor ol finol del jordín trosero y se detuvo frente o un muro.
Tros miror o izquierdo y derecho poro osegurorse de que no hobío nodie, Timeo se dirigió o un lugor
oportodo y pulsó un botón oculto.
El muro que tenío delonte se desplozó poco o poco hocio los lodos, revelondo un vosto espocio
obierto tros él.
En su interior, cuotro guordios de polocio vestíon ormoduros y se situobon o ombos lodos.
Estos guordios eron miembros de lo fomilio Durero, por lo que eron mucho más poderosos que los
guordios de polocio del exterior.
Lo zono detrás del muro ero un áreo restringido, y los que estobon dentro eron descendientes de lo
fomilio Durero.
Los cuotro guordios soludoron o Timeo en cuonto le vieron entror. Sin emborgo, Timeo tenío tonto
priso que ni siquiero los miró mientros corrío hocio el interior. No tordó mucho en ver uno monsión
envuelto en energío espirituol.
Hobío un totol de diez ondos de energío restrictivos que monteníon lo monsión oislodo del mundo
exterior.
Un tenue resplondor rojo oporeció en el lodo izquierdo del pecho de Timeo, hociendo que los diez
ondos de energío restrictivo desoporecieron en un instonte.
Cuando entró en mansión,s diez ondas de energía restrictiva volvieron a aparecer.
Había más guardias apostados dentro de mansión. Como si fueran marias, cada uno de ellos
tenía expresiones gélidas y miradas vacías.
Sin embargo, el aura que fluía por sus cuerpos era simr a de Timeo, lo que indicaba que todos
eran cultivadores de Núcleo Dorado.
Si los guardias eran cultivadores de Núcleo Dorado, entonces persona a que custodiaban era sin
duda un individuo poderoso.
Timeo fue conducido de inmediato a una habitación al entrar en mansión. Cuando salió de
habitación, ya se había puesto otra ropa.
Timeo se dirigió al interior del pcio, donde una criatura humanoide con cabeza de tigre estaba
sentada en un trono.
A pesar de lo aterradora que parecía criatura, Timeo no mostró temor alguno mientras se acercaba
a criatura y se arrodiba ante e.
—?Por qué has venido a verme? —preguntó criatura.
—Ha llegado a I Encanta un cultivador de almas nacientes. Apenas tiene veinte a?os y los hombres
que envié para investigarlo han muerto. ?Qué te parecería encargarte de esto, Tigris? —preguntó
Timeo con respeto.