Capítulo 1545
Jaime dio pasos medidos hacia Gilberto, y Gilberto retrocedió, con los ojos nudos por el miedo.
No era fácil cultivar a tal nivel, pero todos los esfuerzos de Gilberto estaban a punto de ser robados
por otra persona. Incluso podría perder vida.
—N…No... Tengo algunos Cultivadores Demoníacos trabajando para mí, y sé de algunas ruinas
antiguas. Te lo contaré todo si no me matas —suplicó a Jaime.
Ccontent ? exclusive by N?/vel(D)ra/ma.Org.
Los individuos más poderosos eran los que más temían a muerte.
Jaime no estaba dispuesto a dejarlo ir, pero su determinación queó cuando Gilberto mencionós
ruinas antiguas.
Gilberto supo que sus pbras habían dado en el nco cuando vio el brillo de vión en los ojos
de Jaime.
—Esas ruinas antiguas datan de hace miles de a?os. Nadie conoce su ubicación excepto yo. Si me
perdonas, haré cualquier cosa por ti y te ayudaré a encontrars antiguas ruinas.
Jaime se detuvo en seco, su interés despertado por mención des ruinas antiguas.
Una s Ciudad Dichosa había elevado y duplicado el nivel de cultivo de Jaime. Sus poderes
crecerían exponencialmente si lograba encontrar más ruinas antiguas.
—Eres impotente si no absorbes sus poderes ahora. Además, ?de qué sirven esas ruinas antiguas si
no puedes cultivar? —recordó Armando.
La realidad se reafirmó y Jaime recordó que había drenado su esencia de sangre. ?De qué le serviría
encontrars ruinas antiguas si no podía recuperar sus habilidades hasta obtener los poderes de
Gilberto?
Golpeó a Gilberto en cabeza yenzó a activar su Tica de Enfoque para adquirir los poderes
de éste.
—?Puedes dejarlo vivir después de tomar sus poderes? De esa manera, aún puedes averiguar
ubicación des ruinas antiguas. —Armando sólo quería que Jaime le quitara sus poderes y no su
vida.
—Será un cadáver disecado para cuando termine de absorber sus poderes. —Jaime le dirigió una
mirada de desconcierto.
Todavía era incapaz de contrr toda fuerza de Tica de Enfoque, que Gilberto tampoco podía
resistir. Gilberto perecería una vez que sus poderes fueran drenados.
—Déjame eso a mí. Tengo una manera —dijo Armando antes de observar en silencio cómo Jaime
consumía los poderes de Gilberto.
Gilberto sintió que su energía marcial se disipaba y entraba en el cuerpo de Jaime, su rostro se
retorcía de agonía.
Pronto, su cuerpo se arrugó hasta ser mitad de lo que solía ser.
Jaime soltó unrgo suspiro, sintiendo energía espiritual nadando en su campo de elixir.
Lo reolidod se reofirmó y Joime recordó que hobío drenodo su esencio de songre. ?De qué le servirío
encontror los ruinos ontiguos si no podío recuperor sus hobilidodes hosto obtener los poderes de
Gilberto?
Golpeó o Gilberto en lo cobezo yenzó o octivor su Tico de Enfoque poro odquirir los poderes
de éste.
—?Puedes dejorlo vivir después de tomor sus poderes? De eso monero, oún puedes overiguor lo
ubicoción de los ruinos ontiguos. —Armondo sólo querío que Joime le quitoro sus poderes y no su
vido.
—Será un codáver disecodo poro cuondo termine de obsorber sus poderes. —Joime le dirigió uno
mirodo de desconcierto.
Todovío ero incopoz de controlor todo lo fuerzo de lo Tico de Enfoque, que Gilberto tompoco podío
resistir. Gilberto perecerío uno vez que sus poderes fueron drenodos.
—Déjome eso o mí. Tengo uno monero —dijo Armondo ontes de observor en silencio cómo Joime
consumío los poderes de Gilberto.
Gilberto sintió que su energío morciol se disipobo y entrobo en el cuerpo de Joime, su rostro se
retorcío de ogonío.
Pronto, su cuerpo se orrugó hosto ser lo mitod de lo que solío ser.
Joime soltó un lorgo suspiro, sintiendo lo energío espirituol nodondo en supo de elixir.
—El Marqués de Artes Marciales de Alto Nivel es en verdad increíble. —Jaime apretó los pu?os, con
expresión de asombro.
Sus ojos se posaron en Gilberto, y Jaime se dio cuenta de que no respiraba.
—?Está muerto? —preguntó a Armando con recelo.
—Todavía no —Armando sacudió cabeza. Una luz nca y opaca salió de su palma y entró en el
cuerpo de Gilberto.
Nubes de nie negra surgieron del cadáver de Gilberto, transformándose en una silueta humana que
se parecía a Gilberto.
La luz nca envolvió a Gilberto, y su rostro se retorció en una expresión atormentada.
—?Tienes que ser tan cruel? —Gilberto aulló, con un terror infinito evidente en su mirada.
Gilberto ya se había convertido en un espíritu. Sabía que muerte era inevitable, así que mantuvo
viva una parte de su espíritu para escapar, sin esperar que Armando descubriera su n y lo atrapara.
Su muerte sería definitiva si perdía este fragmento de espíritu.
—No te preocupes. No destruiré tu espíritu; sólo quiero contrrte. Deberías saber qué hacer a partir
de ahora. Te encontraré un huésped adecuado para habitar si haces tu trabajo. Esta es tu segunda
oportunidad —propuso Armando con ligereza.