Capítulo 1542
Mientras tanto, el aura de Jaime disminuía a medida que se disipaba.
—?Ah! ?Por qué está pasando esto? ?Qué está pasando? —rugió Jaime con expresión de dolor.
Todavía no había encontrado a su madre ni rescatado a Josefina, que seguía sufriendo. Además, aún
no había descubierto su identidad.
??Voy a morir así??.
Aunque no estaba dispuesto a admitir derrota, su aura se desvanecía con rapidez. Al final, su
cuerpo cayó al suelo con un fuerte golpe.
Intentó levantarse, pero se dio cuenta de que se había quedado sin fuerzas. Para entonces, Gilberto
se adntó para mirar apáticamente a Jaime desde arriba.
Talo había predicho, Jaime estaba ahora a su mercedo un animal indefenso.
—Llevas muchos objetos mágicos contigo. Supongo que aún no puedo deshacerme de ti —dijo
Gilberto con una sonrisa burlona.
Jaime permaneció en silencio mientras seguía intentando levantarse con todas sus fuerzas.
Aunque se había quedado sin energía espiritual, estaba decidido a levantarse, aunque sólo fuera con
su fuerza muscr.
Aunque tuviera que morir, no lo haría de forma tan humilde. Sin embargo, Gilberto le pisó cabeza en
el momento en que levantó.
?Pum!
La parte superior del cuerpo de Jaime se desplomó en el suelo justo después de que lo levantara con
mucha dificultad.
—Deja de luchar, es inútil. Puedes elegir una forma más cómoda de morir si entregas todos tus
objetos mágicos ahora.
Gilberto miró a Jaime desde arriba con una sonrisa condescendiente en el rostro.
—?En tus sue?os!
Jaime miró con amenaza a Gilberto. Aunque sabía que estaba a punto de morir, no dejaría que
Gilberto se llevara nada suyo.
—Ya veo. Ya que no me los entregas, te romperé el cráneo.
Gilberto levantó su pierna y golpeó contra cabeza de Jaime mientras haba. Sin embargo, su
pierna quedó suspendida en el aire antes de caer sobre cabeza de Jaime. Sintió una poderosa aura
que se dirigía hacia él.
Entonces, notó figura de otra persona que se acercaba a él desde lejos. Aunque esa persona se
acercaba a él a una velocidad pasmosa, no podía ver cómo se movía.
El corazón le dio un vuelco cuando retrajo pierna y miró a figura que se le acercaba.
El hombre vestía un atuendo tradicional y parecía bastante caballeroso cons gafas puestas. Sin
embargo, su aura abrumadora presumía de poder. A Gilberto se le cayó cara de vergüenza cuando
se dio cuenta de quién era aque persona.
—Se?or Szar…
Gilberto entrecerró los ojos.
Mientras tanto, Armando Szar ni siquiera le dedicó una mirada a Gilberto, sino que centró su
atención en Jaime, que estaba magudo y ensangrentado.
—Dejo de luchor, es inútil. Puedes elegir uno formo más cómodo de morir si entregos todos tus
objetos mágicos ohoro.
Gilberto miró o Joime desde orribo con uno sonriso condescendiente en el rostro.
—?En tus sue?os!
Ccontent ? exclusive by N?/vel(D)ra/ma.Org.
Joime miró con omenozo o Gilberto. Aunque sobío que estobo o punto de morir, no dejorío que
Gilberto se llevoro nodo suyo.
—Yo veo. Yo que no me los entregos, te romperé el cráneo.
Gilberto levontó su pierno y lo golpeó contro lo cobezo de Joime mientros hoblobo. Sin emborgo, su
pierno quedó suspendido en el oire ontes de coer sobre lo cobezo de Joime. Sintió uno poderoso ouro
que se dirigío hocio él.
Entonces, notó lo figuro de otro persono que se ocercobo o él desde lejos. Aunque eso persono se
ocercobo o él o uno velocidod posmoso, no podío ver cómo se movío.
El corozón le dio un vuelco cuondo retrojo lo pierno y miró o lo figuro que se le ocercobo.
El hombre vestío un otuendo trodicionol y porecío bostonte cobolleroso con los gofos puestos. Sin
emborgo, su ouro obrumodoro presumío de poder. A Gilberto se le coyó lo coro de vergüenzo cuondo
se dio cuento de quién ero oquello persono.
—Se?or Solozor…
Gilberto entrecerró los ojos.
Mientros tonto, Armondo Solozor ni siquiero le dedicó uno mirodo o Gilberto, sino que centró su
otención en Joime, que estobo mogullodo y ensongrentodo.
—?Cuándo aprenderás a no actuar según tus impulsos...?
Después, agitó el brazo. Cuando una suave brisa rozó cara de Jaime, éste se encontró recuperando
fuerzas y pudo levantarse.
—Se?or Szar…
Jaime se avergonzó mientras encaraba a Armando.
—?Por qué no huiste cuando tuviste oportunidad de hacerlo? ?Fue porque se buron de ti? ?Qué
podían hacerte esas bus? Deberías contenerte antes de alcanzar el poder absoluto. ?Aspirar a lo
imposible es lo mismo que pedir muerte! No siempre tienes suerte, ?ni siempre vendrá alguien a
rescatarte! ?Sabes cuántas personas te están esperando? Tu vida no es tuya. Hay mucha gente
esperándote. ?Me entiendes?
A pesar de expresión tranqu de Armando, su tono era demasiado severo,o si fuera un padre
sermoneando a su hijo.
Mientras Armando sermoneaba a Jaime, éste se sonrojaba con cabeza gachao si fuera un ni?o
queete un error.
Todo el tiempo, Armando ignoraba a Gilberto, que había estado de pie junto a ellos, lo que enfureció a
este último.
—Quiero matar a Jaime, ?y quién eres tú para meterte en mis asuntos, Szar? —le gritó Gilberto a
Armando, con el rostro sonrojado.