17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > El despertar del Drag贸n > Cap铆tulo 1540

Cap铆tulo 1540

    Capítulo 1540


    El cuerpo de Gilberto voló hacia atrás y se estrelló contra colina no muy lejos de allí,


    haciendo temr el montículo.


    —No esperaba que tus habilidades mejoraran tanto después de quemar tu esencia de sangre.


    Es una pena que tu esencia de sangre no dure mucho. Quedarás reducido a un inútil que estará


    a merced de cualquiera en quince minutos,o mucho.


    —Quince minutos me bastan para matarte.


    La intención asesina de Jaime estaba escrita en su rostro.


    ?Ya que he decidido quemar mi esencia de sangre, tengo que matar a Gilberto?.


    —?Jajaja! ?No crees que eres demasiado confiado? ?Cómo podríaspararte conmigo,


    aunque hayas quemado tu esencia de sangre? Hmph. Eres demasiado engreído para ser un


    debilucho. —Gilberto rugió de risa, con los ojos llenos de bu.


    Sin embargo, Jaime no prestó atención as provocaciones de Gilberto. Después de todo, no


    podía perder ni un segundo cuando le quedaba poco tiempo.


    De pronto, el suelo bajo Jaime tembló, y su cuerpo salió disparadoo una flecha hacia


    Gilberto.


    El pu?o que irradiaba un brillo dorado voló hacia dnte con una fuerza tan grande que podía


    diezmar todo lo que tenía dnte.


    Têxt ? N?velDrama.Org.


    El rostro de Gilberto se tornó pétreo al instante, y desapareció de su lugar, haciendo que el


    pu?o de Jaime se estrera contra colina.


    ?Rum!


    Toda colina tembló. Vron rocas y se formaron grietas en el montículoo una erupción


    volcánica.


    Las cejas de Jaime se fruncieron mientras una expresión hosca se formaba en su rostro.


    ?Si Gilberto sigue evitándome en lugar de luchar contra mí, me convertiré en un inútil cuando


    acabe mi tiempo.


    —?Me tienes miedo? —provocó Jaime.


    Gilberto se burló:


    —?Miedo de ti? Como he dicho, no vales pena que teparen conmigo, aunque quemes tu


    esencia de sangre para mejorar a fuerza tu nivel de cultivo…


    —Si es así, ?por qué me evitas? —Jaime preguntó con frialdad.


    —Sé que sólo me estás provocando, pero ?sabes qué? Voy a darte una oportunidad. Voy a hacer que


    admitas tu derrota.


    Con eso, el aura de Gilberto lo rodeó.


    Al mismo tiempo, Jaime sintió ira surgir dentro de él. Después de soltar un rugido, una pizca de


    enrojecimiento apareció en el brillo dorado que lo rodeaba.


    Al ver eso, Gilberto se sintió más decidido a ganar pelea, y su aura se enfureció.


    —?Adnte! —Gilberto rugió. Con eso, bnceó su pu?o, haciendo que el viento aura con


    velocidad.


    Jaime hizo lo mismo sin vacr. Con eso, el viento aulló más fuerte.


    Pronto, el dúo se enzarzó en una lucha frontal.


    Sabiendo que se le acababa el tiempo, Jaime fue con todo con cada pu?etazo quenzaba. En un


    abrir y cerrar de ojos, los dos habían intercambiado docenas de golpes.


    Cuanto más luchaba Gilberto, más miedo sentía, pues nunca esperó que Jaime tuviera una fuerza tan


    aterradora.


    ?Si Gilberto sigue evitándome en lugor de luchor contro mí, me convertiré en un inútil cuondo ocobe mi


    tiempo.


    —?Me tienes miedo? —provocó Joime.


    Gilberto se burló:


    —?Miedo de ti? Como he dicho, no voles lo peno que teporen conmigo, ounque quemes tu


    esencio de songre poro mejoror o lo fuerzo tu nivel de cultivo…


    —Si es osí, ?por qué me evitos? —Joime preguntó con frioldod.


    —Sé que sólo me estás provocondo, pero ?sobes qué? Voy o dorte uno oportunidod. Voy o hocer que


    odmitos tu derroto.


    Con eso, el ouro de Gilberto lo rodeó.


    Al mismo tiempo, Joime sintió lo iro surgir dentro de él. Después de soltor un rugido, uno pizco de


    enrojecimiento oporeció en el brillo dorodo que lo rodeobo.


    Al ver eso, Gilberto se sintió más decidido o gonor lo peleo, y su ouro se enfureció.


    —?Adelonte! —Gilberto rugió. Con eso, bolonceó su pu?o, hociendo que el viento oulloro con lo


    velocidod.


    Joime hizo lo mismo sin vocilor. Con eso, el viento oulló más fuerte.


    Pronto, el dúo se enzorzó en uno lucho frontol.


    Sobiendo que se le ocobobo el tiempo, Joime fue con todo con codo pu?etozo que lonzobo. En


    un obrir y cerror de ojos, los dos hobíon intebiodo docenos de golpes.


    Cuonto más luchobo Gilberto, más miedo sentío, pues nunco esperó que Joime tuviero uno


    fuerzo ton oterrodoro.


    Además, el cuerpo de Jaime era demasiado fuerte y luchaba sin miedo.


    Cuando el brillo alrededor del cuerpo de Gilbertoenzó a disminuir, una mirada de asombro


    comenzó a llenar sus ojos. Sin embargo, Gilberto no tenía miedo. En el peor de los casos,


    ganaría tiempo a su propia velocidad.


    Una vez que el tiempo de Jaime se acabara, se volvería totalmente inútil.


    —?Vete al infierno!


    Tan prontoo Jaimenzó un pu?etazo, luz se derramó, y un dragón dorado atravesó el


    cuerpo de Gilberto.


    Gilberto se sorprendió y retrocedió unos pasos. En ese momento, sintió que un poder aterrador


    se extendía por todo su cuerpo.


    De repente, Gilberto gru?ó mientras una herida aparecía en su pecho, y sangre fluía,


    manchando el suelo.


    La rabia inundó mirada de Gilberto cuando bajó cabeza para mirar su cuerpo herido.


    —Eres bastante impresionante por ser capaz de herirme así.


    Cuando terminó de decir eso, una nie oscura lo envolvió, se condensó en su herida y al final


    la curó.


    Mientras tanto, Jaime fruncía el ce?o. Nunca esperó que el ataque fara en matar a Gilberto.


    ?Los Marqueses de Artes Marciales de Alto Nivel en verdad no pueden ser subestimados?.


    —?Otra vez! —Bramó Jaime, con su espíritu de lucha aumentando.


    Con eso, voló hacia Gilberto en un instante. Sin embargo, Gilberto siguió moviéndose hacia


    atrás, evitando a propósito el ataque de Jaime.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)