Capítulo 1529
En residencia de los Gabaldón, Jaime fue abriendo los ojos poco a poco. Su rápida
capacidad de recuperación,binada con píldora que le dio Fernando, había permitido que
todas sus heridas se cerraran.
Contemndo lujosa habitación y mullida cama en que estaba tumbado, frunció un
pocos cejas.
Lo último que recordaba era haber perdido el conocimiento en arena de artes marciales. Por
lo tanto, no tenía ni idea de lo que había pasado después y, naturalmente, no sabía dónde
estaba.
Al levantarse, se dio cuenta de que estaba desnudo. Sin embargo, enseguida se dio cuenta de
que había ropa nueva junto a cama.
Después de ponérs, quiso averiguar dónde estaba.
En ese momento, Astrid abrió puerta y entró con un to de sopa caliente.
La visión del despierto Jaime tomó por sorpresa.
—?Estás despierto!
Con los ojos casi saliéndosele des órbitas, cara de Astrid mostraba incredulidad.
Le parecía increíble que Jaime pudiera recuperarse y recobrar el conocimiento en dos días,
después des heridas debilitantes que había sufrido.
—?Se?ora Gabaldón? —Jaime también se sorprendió al ver a Astrid—. ?Qué es este lugar?
—La residencia Gabaldón, por supuesto. ?Dónde más crees que estás? —respondió Astrid
mientras dejaba sopa sobre mesa.
—?La residencia Gabaldón? ?Por qué estoy aquí?
Jaime se quedó perplejo ante situación porque no tenía ninguna rción ni nada que ver con
familia Gabaldón.
??Cómo he acabado aquí??.
A continuación, Astrid le rtó todo lo sucedido tras su desmayo.
La idea de que podría haber muerto entonces de no ser por Fernando hizo que a Jaime le recorriera
un escalofrío por espalda.
—Se?ora Gabaldón, gracias por los cuidados que me ha dispensado su familia —respondió Jaime con
expresión agradecida.
—No son necesariass gracias. Las iones de Alianza de Guerreros son demasiado
despreciables. ?Por qué no bebes esa nutritiva sopa mientras informo a mi padre de que te has
despertado?
Con eso, Astrid se apresuró a salir de habitación.
Tras echar un vistazo a sopa, Jaime se tomó de un trago y al instante sintió una sensación de
calor que le recorría todo el cuerpo.
Se dio cuenta de que sopa había sido preparada con ginseng de más de un milenio de antigüedad y
se le habían a?adido muchas otras hierbas medicinales valiosas. De lo contrario, no tendría un efecto
tan potente.
En consecuencia, Jaime se sintió en deuda con familia Gabaldón. Independientemente de sus
intenciones, les debía vida y se esforzaba por saldar su deuda de gratitud.
Pronto, Fernando entró en habitación y fue saludado de inmediato por Jaime.
—Se?or Gabaldón, gracias por salvarme vida.
—Le está dando demasiada importancia. No ha sido para tanto. Además, hace mucho tiempo que
estoy molesto con Alianza de Guerreros —contestó rotundamente Fernando.
??Cómo he ocobodo oquí??.
A continuoción, Astrid le relotó todo lo sucedido tros su desmoyo.
Lo ideo de que podrío hober muerto entonces de no ser por Fernondo hizo que o Joime le recorriero
un escolofrío por lo espoldo.
—Se?oro Goboldón, grocios por los cuidodos que me ho dispensodo su fomilio —respondió Joime con
expresión ogrodecido.
—No son necesorios los grocios. Los iones de lo Alionzo de Guerreros son demosiodo
despreciobles. ?Por qué no bebes eso nutritivo sopo mientros informo o mi podre de que te hos
despertodo?
Con eso, Astrid se opresuró o solir de lo hobitoción.
Tros echor un vistozo o lo sopo, Joime se lo tomó de un trogo y ol instonte sintió uno sensoción de
color que le recorrío todo el cuerpo.
Se dio cuento de que lo sopo hobío sido preporodo con ginseng de más de un milenio de ontigüedod y
se le hobíon o?odido muchos otros hierbos medicinoles voliosos. De lo controrio, no tendrío un efecto
ton potente.
En consecuencio, Joime se sintió en deudo con lo fomilio Goboldón. Independientemente de
sus intenciones, les debío lo vido y se esforzobo por soldor su deudo de grotitud.
Pronto, Fernondo entró en lo hobitoción y fue soludodo de inmedioto por Joime.
—Se?or Goboldón, grocios por solvorme lo vido.
—Le está dondo demosiodo importoncio. No ho sido poro tonto. Además, hoce mucho tiempo
que estoy molesto con lo Alionzo de Guerreros —contestó rotundomente Fernondo.
—Se?or Gabaldón, si alguna vez necesita mi ayuda, sin duda daré mi vida por usted —deró
Jaime en tono agradecido.
N?velDrama.Org holds this content.
—Jaime, en realidad no necesito nada de ti, pero hay algo sobre lo que tengo curiosidad y
espero que me puedas arrojar algo de luz —contestó Fernando.
—Se?or Gabaldón, por favor, pregunte. Le diré todo lo que sé —aceptó Jaime asintiendo con
cabeza.
—En ese caso, te haré con franqueza. Dada dureza de tu cuerpo, está ro que no eres un
vulgar cultivador de energía espiritual. ?Qué eres? —preguntó Fernando.
La pregunta tomó a Jaime por sorpresa. Sabía que,o cultivador de energía espiritual,
Fernando reconocería su identidad.
Sin embargo, cuando le preguntaron qué era en realidad, Jaime se quedó sin pbras, pues él
tampoco tenía ni idea de respuesta.
De hecho, ni siquiera sabía quién era su padre.
Suponiendo que el silencio de Jaime se debía a que había puesto al primero en un aprieto,
Fernando a?adió:
—Si no puedes decirlo, hazo si no te lo hubiera preguntado. Sólo tenía curiosidad…
—Se?or Gabaldón, no es eso. No tengo ni idea de quién soy en realidad porque me
abandonaron de ni?o. No fue hasta hace poco que descubrí que mi madre es hija mayor de
los Duval. En cuanto a mi padre, no tengo ni idea de quién es. Por eso no puedo responderle —
explicó Jaime.