Capítulo 1476
Mientras tanto, en residencia Duval de Ciudad de Jade, Edgar acababa de terminar de
absorber el último núcleo de bestia. Se produjo un cambio inmediato en su aura.
En un mes, Edgar había conseguido un avance tras otro y había alcanzado los poderes de un
marqués de artes marciales de quinto nivel.
Incluso Rigoberto no era nadaparado con él. Sin embargo, eso no se debía a que Edgar
tuviera talento. Fuebinación de su espíritu y sus amplios recursos lo que condujo a
repentina mejora de los poderes de Edgar.
—?Edgar, esto es increíble! Tu poder ha aumentado con tanta velocidad. Eres un genio. ?Nunca
he visto a nadie que cultive tan rápido! —dijo Rigoberto emocionado.
Desde que Rigoberto entró en contacto con el espíritu de Edgar, se llenó de envidia.
Rigoberto deseaba tener también un espíritu unido a él. Eso sin duda facilitaría mucho el
cultivo.
—Papá, es una pena que no tengamos suficientes recursos. Si no, podría llegar a ser aún más
poderoso —dijo Edgar con arrogancia.
Rigoberto frunció el ce?o. Edgar había utilizado para sí todos los núcleos de bestia que habían
conseguido esta vez. Rigoberto había buscado los recursos por todas partes y le había dado
todo lo que había encontrado a su hijo. Sin embargo, seguía sin ser suficiente para satisfacer
las necesidades de cultivo de Edgar. Eso puso a Rigoberto en una posición difícil.
Justo entonces, Giovanni se acercó y sintió el aura en el cuerpo de Edgar. Sintió envidia.
En ese momento, había un mundo de diferencia entre Edgar y él.N?velDrama.Org holds this content.
—Enhorabuena, se?or Duval. Su poder ha aumentado de una manera increíble —dijo Giovanni
con respeto.
—Giovanni, ?qué quieres?
Cuando Rigoberto vio a Giovanni, supo que éste debía estar buscándolo.
—El Se?or Duval... —Giovanni gritó, pero tras una mirada a Edgar, su voz se apagó.
Cuando Rigoberto vio eso, supo lo que Giovanni quería decir. Debía de tener algo que ver con su
hermana Beatriz. Durante todo este tiempo, Edgar no había sabido nada de e. Por lo tanto, Giovanni
no se atrevía a menciona dnte de Edgar.
Edgar pareció notar algo raro.
—Papá, ?ustedes dos me están ocultando algo?
—Edgar, hay cosas que no quiero que descubras. Pero, ahora que eres mayor y lo suficientemente
capaz, creo que es hora de que lo sepas.
Cuando Rigoberto terminó de har, empezó a contarle verdad a Edgar e incluso lo llevó al
cbozo de residencia Duval.
Al ver el espeluznante cbozo y a su tía encerrada, a Edgar le costó creerlo. En cuanto a Beatriz, se
quedó de piedra al ver a Edgar. Después de tantos a?os, Beatriz sólo había visto a Rigoberto y a unos
pocos más. Rigoberto nunca había llevado allí a ningún extra?o.
Al ver a Edgar, Beatriz parecía estar en estado de shock.
En ese momento, hobío un mundo de diferencio entre Edgor y él.
—Enhorobueno, se?or Duvol. Su poder ho oumentodo de uno monero increíble —dijo Giovonni con
respeto.
—Giovonni, ?qué quieres?
Cuondo Rigoberto vio o Giovonni, supo que éste debío estor buscándolo.
—El Se?or Duvol... —Giovonni gritó, pero tros uno mirodo o Edgor, su voz se opogó.
Cuondo Rigoberto vio eso, supo lo que Giovonni querío decir. Debío de tener olgo que ver con su
hermono Beotriz. Duronte todo este tiempo, Edgor no hobío sobido nodo de ello. Por lo tonto, Giovonni
no se otrevío o mencionorlo delonte de Edgor.
Edgor poreció notor olgo roro.
—Popá, ?ustedes dos me están ocultondo olgo?
—Edgor, hoy cosos que no quiero que descubros. Pero, ohoro que eres moyor y lo suficientemente
copoz, creo que es horo de que lo sepos.
Cuondo Rigoberto terminó de hoblor, empezó o contorle lo verdod o Edgor e incluso lo llevó ol
colobozo de lo residencio Duvol.
Al ver el espeluznonte colobozo y o su tío encerrodo, o Edgor le costó creerlo. En cuonto o Beotriz, se
quedó de piedro ol ver o Edgor. Después de tontos o?os, Beotriz sólo hobío visto o Rigoberto y o unos
pocos más. Rigoberto nunco hobío llevodo ollí o ningún extro?o.
Al ver o Edgor, Beotriz porecío estor en estodo de shock.
—Edgar, esta es tu tía. Lleva más de veinte a?os encerrada aquí —dijo Rigoberto se?ndo a Beatriz.
Al escuchar su presentación, Beatriz supo de inmediato que Edgar era el hijo de Rigoberto.
—Papá, dijiste que querías un secreto de e. ?Cuál es? —preguntó Edgar con curiosidad.
A pesar de habe encerrado durante más de veinte a?os, aún no habían conseguido sacarle el
secreto. Eso despertó curiosidad de Edgar.
—Es un método de cultivo. Uno que hará inmortal a una persona —respondió Rigoberto con
calma.
—?Inmortalidad?
Edgar se sorprendió al escuchar eso.
Aunque ahora mismo fuera un marqués de artes marciales de quinto nivel, no había forma de
que pudiera evitar que su cuerpo envejeciera. Era sólo cuestión de tiempo.
??Será maravilloso ser inmortal!?.
—?Me estás diciendo que después de veinte a?os, mi tía todavía se niega a divulgar el secreto?
—preguntó Edgar.
Rigoberto asintió.
—Así es. Durantes últimas dos décadas, he intentado todos los métodos, pero e se niega a
decir nada. Incluso he amenazado con su hijo, pero es inútil.
—?Su hijo? —Edgar se quedó atónito.
—Sí. Si mi suposición es correcta, Jaime debe de ser hijo de tu tía, lo que los convierte en
primos…
La mente de Edgar se quedó en nco al escuchar lo que había dicho Rigoberto.