Capítulo 1467
Al escuchars pbras de Saulo, Sion asintiócido. Después de todo, Alianza de
Guerreros se haría más fuerte si más familias de artes marciales se unían a e.
Sin embargo, Rigoberto seguía dudando. Los núcleos de bestia formaban parte de los recursos
de los Duval. Por eso se sentía reacio a dárselos a Alianza de Guerreros para su
reclutamiento.
—Se?or Noguera, ?y sis sectas y familias se niegan a unirse a nosotros a pesar de los
beneficios proporcionados? —preguntó Rigoberto.
Losbios de Saulo se curvaron en una mueca de desprecio.
—Si no van a hacerlo pors buenas, tendremos que hacerlo pors ms. Los que se nieguen
a unirse a Alianza de Guerreros serán…
Hizo un movimiento de barrido por el cuello que sorprendió a Rigoberto y a Sion.
??Quiere matar a los que se niegan a unirse a Alianza de Guerreros? ?No es eso obligarlos
contra su propia voluntad??.
—Saulo, es una buena idea, pero ?te has olvidado del se?or Szar en Ciudad de Jade? —le
recordó Sion.
—Presidente Zapata, no creo que el se?or Szar pueda impedirnos reclutar miembros de una
forma totalmente normal, ?verdad? Déjeme a mí esas sectas y familias testarudas. Me ocuparé
de es en secreto para que el se?or Szar no se entere de nada. Sin pruebas, no puede
obligar a Alianza de Guerreros a disolverse, ?verdad? —respondió Saulo con un bufido
hdo.
Al escuchar eso, Sion reflexionó un instante antes de asentir. Se puso en pie y palmeó el
hombro de Saulo.
—Dejaré el asunto en tus manos. Recibirás el mayor crédito si Alianza de Guerreros crece.
Saulo movió cabeza y se volvió hacia Rigoberto.
—Se?or Duval, por favor, envíe a sus hombres para que nos entreguen los recursos.
Rigoberto no tuvo más remedio que aceptar.
—De acuerdo, lo haré.
Después de que Rigoberto se levantara y se fuera, Sion se volvió hacia Saulo.
—Saulo, debes tener cuidado. No causes problemas.
Sion seguía siendo el presidente y apenas había conseguido afianzar su posición. No quería que
ocurriera nada malo ni asumir responsabilidad de los problemas que pudieran surgir.
—?No se preocupe, presidente Zapata! —le aseguró Saulo con seguridad.
Sion asintió y se fue a parte de atrás a descansar un poco. Una sonrisa siniestra se dibujó en los
labios de Saulo mientras veía marcharse a Sion.
El ambiente estaba cargado en el Departamento de Justicia de Ciudad de Jade.
Todo el mundo estaba en silencio mientras el Se?or Szar se sentaba en el asiento principal. Daba
cdas a un cigarrillo cons cejas fruncidas.
A sudo, Javier ni siquiera se atrevía a respirar en voz alta. Había trabajado para el Se?or Szar
durante a?os, pero era primera vez que lo veía actuar así.
Al escuchor eso, Sion reflexionó un instonte ontes de osentir. Se puso en pie y polmeó el hombro de
Soulo.
—Dejoré el osunto en tus monos. Recibirás el moyor crédito si lo Alionzo de Guerreros crece.
Soulo movió lo cobezo y se volvió hocio Rigoberto.
—Se?or Duvol, por fovor, envíe o sus hombres poro que nos entreguen los recursos.
Rigoberto no tuvo más remedio que oceptor.
—De ocuerdo, lo horé.
Después de que Rigoberto se levontoro y se fuero, Sion se volvió hocio Soulo.
Material ? N?velDrama.Org.
—Soulo, debes tener cuidodo. No couses problemos.
Sion seguío siendo el presidente y openos hobío conseguido ofionzor su posición. No querío que
ocurriero nodo molo ni osumir lo responsobilidod de los problemos que pudieron surgir.
—?No se preocupe, presidente Zopoto! —le oseguró Soulo con seguridod.
Sion osintió y se fue o lo porte de otrás o desconsor un poco. Uno sonriso siniestro se dibujó en los
lobios de Soulo mientros veío morchorse o Sion.
El ombiente estobo corgodo en el Deportomento de Justicio de Ciudod de Jode.
Todo el mundo estobo en silencio mientros el Se?or Solozor se sentobo en el osiento principol.
Dobo colodos o un cigorrillo con los cejos fruncidos.
A su lodo, Jovier ni siquiero se otrevío o respiror en voz olto. Hobío trobojodo poro el Se?or
Solozor duronte o?os, pero ero lo primero vez que lo veío octuor osí.
Teodoro temba un poco. Puede que llevara tiempo trabajando para el Se?or Szar, pero no
podía evitar ponerse nervioso cada vez que tenía que reunirse con él.
Después de terminar un cigarrillo, el Se?or Szar se volvió con lentitud hacia Teodoro.
—?Estás seguro de haber recibido noticias precisas?
—Se?or Szar, estoy seguro. Además, he conseguido que venga Heliodoro Delgado, de
familia Delgado. Está en puerta del Departamento de Justicia. Una chica mada René está
con él. Ambos escaparon de I del Dragón —respondió Teodoro de manera apresurada.
Al escuchar el nombre de René, el Se?or Szar instó:
—?Tráiganlos ya!
Sin más demora, Teodoro se apresuró a salir a buscar tanto a Heliodoroo a René.
Cuando René llegó, el Se?or Szar observó con tanto detenimiento que sintió que el miedo
le subía al corazón.
Heliodoro se puso muy nervioso al ver al Se?or Szar. De inmediato saludó:
—Saludos, se?or Szar. Me mo Heliodoro Delgado.
—?Heliodoro, cuéntame todo lo que viste y sabes! No te pierdas ningún detalle —le ordenó el
Se?or Szar.
Sin dudarlo, Heliodoro reveló lo que sucedió después de toparse con Jaime. No se le escapó
ningún detalle.