Capítulo 1457
Más de diez auras se juntaron, haciendo que todo el pcio retumbara y temrao si
estuviera a punto de derrumbarse por abrumadora energía.
El cuerpo de Jaime briba mientras llevaba su Cuerpo de Golem al límite. También había
activado y envuelto su cuerpo con el Poder de los Dragones.
—René, aprovecha esta oportunidad y abandona este lugar con Heliodoro. No serías de ayuda,
aunque te quedaras —le dijo Jaime a René con un tono bajo.
—No quiero irme, Jaime. Quiero quedarme aquí y luchar a tudo hasta el final. —A René se le
llenaron los ojos de lágrimas y negó con cabeza.
—Jaime, será un honor para mí morir a tudo. Yo tampoco me iré —Heliodoro también sacudió
la cabeza.
—Ustedes dos sólo me distraerán permaneciendo aquí. No hay garantía de que muera. Una vez
que ustedes dos se marchen, podré luchar sin preocupaciones. Entonces, tendré
oportunidad de escapar —pronunció Jaime con voz grave.
Heliodoro y René se quedaron pensativos después de escucharlo.
?Tal vez Jaime tenga razón. Sólo le agobiaremos quedándonos aquí?.
Percibiendo su silencio, Jaime agregó:
—Heliodoro, dejaré a René a tu cuidado después de que ustedes dos salgan de este lugar.
Llév a Secta del Dios de Medicina.
—No te preocupes, Jaime. Me ocuparé de ello si conseguimos salir de aquí. —Heliodoro asintió.
Aun así, René se resistía a marcharse. No quería abandonar a Jaime y dejar que se enfrentara solo a
la lucha.
—René, el se?or Duval e Isabel están en Secta del Dios de Medicina. Cuando te reúnas con
ellos, no les divulgues ninguna información, en especial mis circunstancias. No quiero que se
preocupen —le recordó Jaime.
E se mordió elbio y asintió con firmeza. Sólo entonces pudo Jaime rjarse por fin.
Paseó su mirada enrojecida por multitud mientras su energía espiritual seguía intensificándose para
resistir presión que ejercían sobre él.
—Cada uno de ustedes que haga un movimiento contra mí debe tener esto en cuenta. Mientras
sobreviva a esto, me aseguraré de que todos paguen el precio de sus iones.
La gélida mirada de Jaime briba amenazadora.
Todos sintieron escalofríos al cruzarse con sus ojos.
—?Hmph! Deja de har así, Jaime. Si eres capaz de sobrevivir cuando tantos de nosotros nos
confabmos contra ti, el mundo des artes marciales de Ciudad de Jade se convertirá en el
hazmerreír —Sion resopló con frialdad.
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—En ese caso, adnte.
Inesperadamente, Jaime había dado el primer paso. Su cuerpo tembló, y su Espada Matadragones
apareció en su mano al instante. Al segundo siguiente,nzó una oleada de poderosa energía de
espada contra Sion.
Comprendió el concepto de paralizar a sus enemigos de forma efectiva eliminando a su líder. Además,
también tomó iniciativa de crear una oportunidad para que René y Heliodoro huyeran.
Sion no se atrevió a tomar a ligera aterradora energía de espada de Jaime. De inmediato liberó
su energía marcial, haciendo que su cuerpo se cubriera de un oscuro resndor.
En ese momento, b negra del cuerpo de Sion empezó a emitir luces cegadoras.
?Bum!
La energía de espada se estrelló contra Sion, haciéndole retroceder unos pasos tras el impacto. La
capa de brillo oscuro en su cuerpo también se atenuó un poco después de ser golpeado.
El Jaime actual, empu?ando Espada Matadragones, con los ojos enrojecidos y el aura
desbordante, daba impresión de ser divino.
—Heliodoro, llévate a René contigo y márchense —dijo Jaime.
Al oír eso, Heliodoro se adntó, agarró a René y corrió hacia el exterior del pcio.
—?Deténganlos! —bramó Sion al percatarse de su huida.
No podía permitir que Heliodoro y René escaparan porque nadie de fuera podía ser informado
de lo que ocurría en aquel lugar.
Al recibir orden de Sion, dos miembros de familias respetables saltaron a vez en dirión
a Heliodoro y René para capturarlos.
—?Estáncortejando a muerte!
Jaime entrecerró los ojos. Inmediatamente después, Espada Matadragones brilló y disparó
un arco de luz de filo cortante.
?Whoosh!
Tras el destello de luz brinte, el hedor de sangre flotaba en el aire.
Los dos miembros de familias respetables fueron partidos por mitad por el golpe de
espada de Jaime, y el suelo quedó cubierto de sangre y órganos internos, formando una
escena sangrienta y espantosa.