Capítulo 1454
En ese momento, Jaime no tuvo más remedio que usar el Alma Naciente para reponer su
energía espiritual.
Content protected by N?v/el(D)rama.Org.
Al notar que el aura de Jaime se había recuperado, Sion frunció el ce?o.
Después de ayudar a René a levantarse, Jaime miró a Edgar.
—?No dijiste que querías absorber mis habilidades? Siéntete libre de hacerlo ahora. Veremos
quién es el primero que se convierte en momia.
La intención asesina estalló en el cuerpo de Jaime. Estaba furioso con Edgar por obligarle a
malgastar un alma naciente.
La expresión de Edgar se ensombreció aún más. No estaba seguro de poder derrotar a Jaime,
que volvía a estar en plena forma.
—Ahórrate tu arrogancia, Jaime. No olvides que no soy el único aquí. Aunque te hayas
recuperado del todo, aún tenemos los números para matarte con facilidad. —Luego se volvió
para mirar a Sion.
Aunque no pronunció ni una s pbra, era indudable que estaba pidiendo ayuda con su
mirada suplicante.
Sión asintió, reconociendo petición de Edgar, antes denzar una mirada a Salvador y a los
demás que custodiaban puerta.
Por supuesto, Jaime ya se había dado cuenta des miradas que sus enemigos senzaban entre sí.
?Parece que quieren hacer el mismo truco. Si creen que tengo miedo, ?están muy equivocados!?.
—?Vamos! —Dio un paso adnte, su aterradora aura envolvió el pcio.
Sin demora, Edgar también liberó toda su aura.
Salvador guio a los otros tres para rodear a Jaime. En un abrir y cerrar de ojos, cinco aterradoras
auras fueronnzadas en dirión a Jaime.
Jaime mostraba una expresión intrépida, mientras el brillo dorado de su cuerpo resndecía con
fuerza y su aura se expandía aún más salvajemente.
Mirando con atención a Salvador, Edgar rugió:
—?Mátenlo!
Al instante, Salvador y los demás enviaron sus auras vndo en dirión a Edgar mientras éste
hacía un gesto cons manos, provocando que una nie negra llenara el aire.
Poco después de que esas auras se fusionaran con esa nie negra, se formó una figura humanoide.
Esa figura humanoide corrió hacia Jaime y transformó su apariencia para parecerse a Josefina.
Jaime ya estaba preparado para ello. Con múltiples sentidos espirituales cubriendo sus ojos, todo lo
que vio fue un borroso clon de sombra. De esa forma, no se vería afectado por ilusión y el error. Sin
embargo, René, que estaba detrás de Jaime, cayó porpleto en trampa.
—?Josefina! —gritó mientras intentaba correr hacia adnte y abrazar a Josefina ilusoria.
Al verlo, Jaime detuvo al instante.
—?Esa no es Josefina, René! ?Despierta!
Entonces envió ondas de energía mental hacia René, intentando saca de ilusión, pero fue
inútil.
Sus ojos ya estaban desenfocados, su expresión inexpresiva. Ninguna de sus pbras llegó a
sus oídos mientras corría hacia ilusoria Josefina.
Justo cuando Jaime intentaba apartar a René, se dio cuenta de que ya era demasiado tarde. El
clon en sombra había llegado frente a él.
Abrazando a Josefina ilusoria, René gemía sin control.
Por extra?o que pareciese, Josefina ilusoriaenzó a forcejear con una mueca agónica,
como si estuviera luchando por su vida.
Un suave resndor nco irradió poco a poco del cuerpo de René. La luz era cálida y
sagrada. Cuando sus rayos caían sobre alguien, lo hacían sentir agradable de inmediato.
Entonces, una armadura nca se hizo visible en su cuerpo. Parecía que luz nca salía de
la armadura.
—?Ah! —La ilusoria Josefina chilló antes de desvanecerse en el aire.
Toda nie negra del interior del pcio desapareció también. En ese momento, René
parecía una diosa, infundiendo temor a quienes miraban.
Fue entonces cuando despertó de ilusión. Mirando confusa armadura que llevaba sobre el
cuerpo, se preguntó qué había ocurrido.