17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > El despertar del Drag贸n > Cap铆tulo 1403

Cap铆tulo 1403

    Capítulo 1403


    Diego frunció el ce?o.


    —?Qué quieres decir?


    —Bueno, has cultivado durante décadas, y este es tu primerbate contra un humano,


    ?verdad? Es una pena que vayas a morir en tu primerbate en décadas entó Jaime.


    Diego se rio.


    —?Ja! ?Qué tonto tan ignorante! Eres uno de esos grandes hadores. Ya he visto a mucha


    genteo tú. Normalmente, cuanto más has, pésimo eres. Parece que te he


    sobreestimado.


    —?Peleemos, y verás si estoy hando de más! —Con eso, Jaime extendió su mano derecha, y


    la Espada Matadragones apareció en su empu?adura.


    N?velDrama.Org content.


    La Espada Matadragones emanaba una luz tenue, que no era para nada mativa, pero era


    bastante intimidante.


    Los ojos de Diego se iluminaron al instante cuando vio Espada Matadragones que Jaime


    sostenía.


    —?Es una espada espiritual? —Al instante, respiración de Diego se aceleró—. ?Quién iba a saber


    que un chicoo tú tendría una espada espiritual? No es de extra?ar que hayas podido alcanzar un


    nivel de cultivo tan alto en un lugar con energía espiritual limitada. Parece que tienes bastantes objetos


    mágicos contigo. Tu espada espiritual tiene un espíritu de espada. No tiene precio, y es una pena que


    seas tú quien empu?e.


    Diego sacudió cabeza y a?adió:


    —Si estás dispuesto a darme tu espada espiritual y tu esencia dracónica, te dejaré vivir. Ya no quiero


    tu alma naciente.


    —?Lo dices en serio? —preguntó Jaime.


    Al ver que Jaime estaba tentado, Diego le dio una palmadita en el pecho y le aseguró:


    —?Por supuesto! Soy un cultivador de Alma Naciente de primera categoría. ?Por qué iba a mentirle a


    un ni?oo tú?


    —?Diego! ?Cómo has podido hacer eso? —Sion, que estaba de pie cerca, sudó gota gorda cuando


    escuchó eso. Había invitado a Diego allí para matar a Jaime en lugar de hacer un trato con él.


    —?Cáte boca! ?Quién te crees que eres? ?No soy tu sirviente! ?Tampoco te he prometido nada! —


    Diego fulminó a Sion con mirada.


    Sion se sintió avergonzado, y no se atrevió a pronunciar una s pbra en respuesta.


    —Joven, si haces un trato conmigo, no sólo te dejaré vivir, sino que también te llevaré a I


    Encanta. Podrás ser mi discípulo. Para entonces, nadie se atreverá a matarte. Con tu talento, seguro


    que te convertirás en alguien grande en el futuro. —Diego siguió convenciendo a Jaime.


    Sin embargo, Jaime se rio y se burló:


    —?Aunque ya no quieras mi alma naciente, yo quiero tuya! ?Cómo te atreves a pedirme que sea tu


    discípulo? Sólo he necesitado menos de un a?o para ser tan fuerteo tú. ?Crees que eres lo


    suficientemente digno para ser mi mentor? ?Estás delirando, viejo! Si te arrodiras ante mí y me


    rogaras que fuera tu tutor, ?podría ense?arte un par de cosas para que pudieras cultivar más rápido!


    —?Estás pidiendo muerte! —Diego se enfureció.


    De inmediato después, el cuerpo de Diego estalló de energía. De hecho, se podían ver ondas y ondas


    de energía espiritual dando vueltas alrededor de su cuerpo. De repente, aparecieron numerosas dagas


    ncas alrededor del cuerpo de Diego.


    Todass dagas apuntaban a Jaime y estaban llenas de energía.


    A continuación, figura de Diego se estremeció un poco antes de agitar mano. Aques


    dagas ncas cargaron hacia Jaime y llovieron sobre él.


    Mientras mirabas dagas por encima de él, Jaime ndió Espada Cazadragones.


    —?Nueve Sombras! —gritó.


    En cuestión de segundos, el cuerpo de Jaime se volvió poco a poco transparente. Erao si


    se hubiera transformado en una sombra borrosa.


    Luego, sombra se volvió ra. De alguna manera, otro Jaime con Espada Matadragones


    apareció en algún lugar no muy lejano.


    Aunques dagas estaban atravesando su cuerpo, Jaime no reionó a ello. En cambio, el


    otro Jaime ndió Espada Matadragones hacia Diego.


    Diego sintió enorme  de energía de espada. Entonces frunció el ce?o y retrocedió a


    velocidad del rayo. Así, a duras penas, evitó el ataque de Jaime.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)