Capítulo 1399
Sin embargo, Diego no dijo nada al respecto. Se limitó a estrechar mano de Saulo después de
recuperar el sentidoún.
—Saulo, ?sabes si Jaime ha vuelto a Ciudad de Jade? —Sion preguntó a Saulo por el paradero de
Jaime.
—Jaime está en Ciudad de Jade, pero no hemos descubierto su paradero en estos días. Me pregunto
si se habrá escondido en algún sitio —contestó Saulo.
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—?Hmph! ?Le daría caza esté donde esté! —dijo Sion en tono amenazador después de contemr su
brazo perdido.
Después de un rato, hizo un gesto con mano y a?adió:
—Me gustaría tener una cha con Diego. Ya puedes irte. Te maré si necesito algo.
—De acuerdo. —Saulo asintió y salió del vestíbulo.
Cuando Saulo se marchó, Sion se sentó en su asiento y le dijo a Diego:
—Diego, diviértete en Ciudad de Jade durante unos días después de matar a Jaime. Te lo mostraré en
persona.
Sin responder a eso, Diego esbozó una leve sonrisa.
—Sion, creo que ya deberías tener una sensación de crisis inminente. Me temo que pronto te
abandonarán.
Sion se sobresaltó un poco.
—Diego, ?qué quieres decir? ?Has notado algo?
Diego negó con cabeza.
—No, no lo he notado. Sólo quería recordártelo. Bueno, ahora tengo que descansar un poco. Por
favor, envía a tus subordinados a averiguar dónde está Jaime ahora.
Como Diego no quiso decir nada más, Sion decidió no insistir en ello. Preparó una habitación para que
Diego descansara y ordenó a sus subordinados que buscaran a Jaime.
A primera hora de ma?ana, Sion se despertó de golpe cuando alguien rugió:
—Sion, sé que has vuelto a Ciudad de Jade. Ven aquí y encuentra tu fin.
Todos se dieron cuenta enseguida de que era Jaime el que gritaba frente a sede de Alianza de
Guerreros.
Sion y Diego se levantaron a toda prisa de cama al escuchar eso.
—?Qué cree Jaime que está haciendo? ?Cómo se atreve a presentarse en mi puerta? —Murmuró
Sion mientras apretaba los dientes.
—Sion, cálmate. Deja que lo destruya —lo consoló Diego con indiferencia,o si no le molestara
presencia de Jaime.
Luego, Diego se dirigió a toda velocidad hacia entrada, seguido por Sion.
Mientras tanto, cuando Jaime vio que se acercaban dos figuras, pudoprobar que el que no tenía
brazo era Sion. El hombre robusto junto a Sion no era otro que Diego.
Un sentido espiritual emanó de Jaime y envolvió a Diego.
Un destello frío pasó por los ojos de Diego.
—?Hmph! Trucos insignificantes.
Tras su despectiva mueca, una luz dorada pasó por sus ojos. Al momento siguiente, el sentido
espiritual de Jaime se cortó.
Jaime entrecerró un poco los ojos.
—En efecto, es un cultivador de energía.
La mirada de Jaime estaba llena de codicia y deseo mientras miraba a Diego. No podía esperar a
destripar a Diego para extraer su Alma Naciente.
Mirando a Jaime, Diego preguntó con frialdad:
—?Eres Jaime?
—Sí, soy Jaime. ?Quién eres tú?
Aunque Jaime conocía identidad de Diego, fingió lo contrario para provocar a este último.
Como esperaba, Diego se enfureció al instante.
—Jovencito, tienes que aprender tu lugar. Te arrebataré tu esencia dracónica y extraeré tu Alma
Naciente. —Mientras Diego haba, un aura imponente emanaba de él.
Su aura, que venía con ondas de energía espiritual, era sin duda más fuerte que de Sion.
Jaime miró a Diego con frialdad. En el fondo, le sorprendía que Diego también pretendiera matarlo
para obtener su Alma Naciente. Por lo tanto, ambos tenían el mismo objetivo: ?extraer el Alma
Naciente del oponente!
Justo cuando Diego estaba a punto de dar el primer paso, Sion lo detuvo y le aconsejó:
—Diego, no lo hagas aquí. De lo contrario, nos buscaremos problemas no deseados con los
funcionarios.
Tras detener a Diego, Sion se dirigió a Jaime y lo desafió.
—Jaime, ?tieness agas para luchar ens afueras?