17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > El despertar del Drag贸n > Cap铆tulo 1340

Cap铆tulo 1340

    Capítulo 1340


    La mención de Josefina hizo que el rostro de Jaime se pusiera morado de rabia.


    —?Te voy a matar! —gritó Jaime. Luego respiró hondo y desató luz dorada de su cuerpo.


    Las heridas del cuerpo de Jaime se curaron a gran velocidad antes de que un rayo de luz


    cobrara vida en su pecho.


    Cuando Jaime levantós manos, un dragón dorado apareció y se cernió sobre él.


    —?Pu?o de Luz Sagrado! —gritó Jaime.


    El dragón dorado soltó un rugido bestial antes denzarse hacia Sion. Sin embargo, no había


    ningún rastro de miedo en el rostro de Sion mientras el dragón se acercaba a él. Con un rápido


    pu?etazo, Sion disipó al dragón dorado.


    Luego, Sion se acercó con el ce?o fruncido.


    —No voy a seguir jugando a este juego contigo. Vete al infierno.


    Jaime palideció. Sin atreverse a perder ni un solo segundo, disparó de inmediato un pu?o.


    ?Bum! llegó el sonido explosivo.


    Sion había reunido toda su energía marcial en ese golpe, neando acabar con vida de Jaime con


    ese golpe.


    Algo se rompió en el brazo de Jaime, y salió vndo hacia atrás. Sin embargo, chocó con algo en el


    aire y acabó estrellándose contra el suelo.


    El brazo de Jaime se había fracturado, y el aura de su cuerpo se desordenó,enzando a dirigirse a


    varios puntos al azar. Al mismo tiempo, siguió vomitando sangre.


    Para entonces, Jaime apenas podía ver con ridad escena que tenía dnte. Incluso su


    conciencia estaba confusa.


    —No, no puedo morir... No puedo.


    Jaime se mordió de inmediato punta de lengua para recuperar sobriedad. Con mucha dificultad,


    se puso en pie. Sion se sorprendió un poco al ver cómo Jaime ses arreba para ponerse de pie.


    Mientras Jaime miraba fijamente a Sion, murmuró:


    —Parece que tendré que llevarte al infierno conmigo.


    Dicho esto, cerró los ojos y murmuró en voz baja. Pronto, el aura marchita de Jaime se intensificó de


    nuevo.


    Además, el tenue resndor dorado que le rodeaba también se volvió radiante.


    —?Está quemando su esencia de sangre?


    Sion pudo ver que Jaime estaba haciendo un último esfuerzo por quemar su esencia de sangre.


    Al momento siguiente, Jaime levantó palma de mano y el brillo dorado que rodeaba su cuerpo


    comenzó a condensarse en un orbe brinte en su palma.


    El orbe brinte liberó ondas de calor que se extendieron en todass diriones. Entonces, los


    árboles que los rodeaban empezaron a marchitarseo si les hubieran absorbido humedad.


    Sion no pudo evitar fruncirs cejas al observar aquello. Las campanas de rma en su cabeza


    empezaban a sonar. Nunca pensó que el último intento de Jaime por defenderse sería de esta


    intensidad.N?velDrama.Org content.


    Así, Sion aumentó de inmediato su propia aura antes de mirar con preocupación a Jaime.


    Ambas partes sabían que el siguiente ataque sería el último golpe, por lo que estaban poniendo


    todo su empe?o.


    El orbe resndeciente en palma de mano de Jaime se hizo cada vez más grande hasta


    que su resndor pareció engullir todo lo que le rodeaba.


    En el siguiente segundo, los ojos de Jaime se abrieron de golpe. Con un grito de rabia,nzó el


    orbe brinte hacia Sion con toda su capacidad.


    Las ondas de calor rodantes casi los quemaron vivos, y Red Celestial que los rodeaba se


    hizo a?icos y desapareció.


    Mientras tanto, Sion estaba protegido por una capa de débil luz púrpura.


    ?Boom!


    El orbe brinte explotó, y nadie pudo abrir los ojos debido a su luz cegadora. Como


    explosión de una bomba, sus ondas de calor hicieron vr a todos lejos de e.


    Poco a poco,s ondas de choque se desvanecieron y apareció un enorme cráter en el suelo.


    La barrera púrpura que rodeaba a Sion se rompió en ese momento, y él también salió


    despedido por los aires.


    Cuando se levantó de nuevo, estaba muy lejos de su estado anterior. Además, los tres


    subordinados que había traído consigo sangraban por sus orificios. Sus rostros estaban


    hundidos y resecos. Los habían asado vivos.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)