17kNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
17kNovel > El despertar del Drag贸n > Cap铆tulo 1329

Cap铆tulo 1329

    Capítulo 1329


    Cuando el jefe de familia escuchó lo que dijo Jaime, su expresión se ensombreció.


    All rights ? N?velDrama.Org.


    —Jaime, no puedo matarte solo, pero tenemos más de diez sectas y familias de artes marciales aquí.


    Será panido para nosotros si unimos nuestras fuerzas para matarte.


    Sólo se atrevió a harle así a Jaime porque tenía a Sion para respaldarlo y un montón de miembros


    de Alianza de Guerreros estaban allí.


    —?Hmph! No son más que un grupo de chusma. Me pregunto quién se atreverá a impedir que los


    mate —Jaime se burló y estiró mano para abofetear a aquel hombre.


    La bofetada de Jaime fue demasiado repentina. Nadie esperaba que se atreviera a hacer un


    movimiento allí, ya que el otro hombre sólo estaba hando. Si uno quería hacer un movimiento, sólo


    debía hacerlo después de salir del edificio. ?No era lo mismo que cavar tumba para pelear en


    s de conferencias? Sin embargo, Jaime lo había hecho. Abofeteó cabeza de esa persona con


    tanta fuerza que le explotó, y sangre salpicó por todas partes. El hedor de sangre llenó s al


    instante.


    El silencio se apoderó de toda s.


    Todos miraban incrédulos a Jaime, incluso Lázaro.


    —?Alguien más que se atreva a haro él? A mis pu?os no les importa quién sea —Jaime los


    miró con frialdad.


    Con eso, todos dejaron de har. Nadie se atrevía a meterse con alguieno Jaime.


    Mientras tanto, cara de Sion se puso roja de furia. Al instante, él y sus miembros de Alianza de


    Guerreros exudaron una intención asesina. Aun así, Jaime permaneció indiferente, sin mostrar ningún


    signo de temor. Fijó su mirada en Rigoberto. En todo momento, éste no había mostrado ninguna


    intención asesina hacia él. En cambio, Rigoberto se había limitado a observar a Jaime con el rabillo


    del ojo.


    Sin embargo, Jaime miraba a su tío con odio. Si pudiera, esperaba poder abnzarse sobre Rigoberto


    y matar a éste en el acto para poder salvar a su madre.


    Rigoberto sintió el aura escalofriante de Jaime y se volvió hacia él. Miró directo a Jaime con una


    expresión insondable.


    Jaime apoyós manos en mesa y se inclinó un poco hasta acercar su rostro al de Rigoberto.


    —Se?or Duval, será mejor que se cuide mucho. Al final me presentaré en residencia de los Duval.


    Jaime entrecerró sus oscuros ojos de obsidiana. Eran fríos y desprendían un destello asesino. La


    presión era abrumadora.


    Por el contrario, Rigoberto se limitó a sonreír.


    —?Por supuesto! Eres bienvenido a pasar por aquí. ?Quién sabe? Puede que alguien de residencia


    Duval tenga muchas ganas de verte.


    La expresión de Jaime se ensombreció aún más ante eso.


    —?Lo haré! Sólo tienes que esperar.


    Todos los demás dentro de s no entendían de qué estaban hando Jaime y Rigoberto. Sin


    embargo, Alianza de Guerreros definitivamente no dejaría ir a Jaime ya que había matado a uno de


    sus miembros.


    —Jaime, ?cómo te atreves a asesinar a alguien aquí? ?Crees que puedes hacer lo que quieras


    porque tienes al se?or Szar apoyándote?


    La intención asesina de Sion se disparó mientras apretaba los dientes y los pu?os. Quería matar a


    Jaime en el acto.


    Jaime miró con frialdad a Sion y le dijo en tono dominante:


    —Si no estás contento con esto, ?luchemos! ?Qué diferencia hay entre matar a alguien aquí y matar a


    alguien ahí fuera? ?Acaso no eres el mismo cuando has montado Red Celestial fuera, esperando a


    que caiga en tu trampa?


    Sion se quedó sin pbras ante eso. Era cierto que había colocado Red Celestial afuera para


    esperar que Jaime cayera en trampa y así poder matarlo. ?Pero cómo se enteró Jaime?


    —Bien. Ya que eso es lo que has dicho, ?esperaré a que el se?or Szar haga justicia con Alianza


    de Guerreros!


    Tras decir eso, Sion se quedó cado mientras esperaba llegada del se?or Szar.


    Lázaro se inclinó hacia Jaime y le susurró:


    —Se?or Casas, usted mató a alguien en s de conferencias. Me temo que esto será difícil de


    explicar al se?or Szar, aunque venga.


    Jaime sonrió.


    —No se preocupe. ?Cómo sabes que esto no es lo que el se?or Szar quiere que haga?
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
The Wrong Woman The Day I Kissed An Older Man Meet My Brothers Even After Death A Ruthless Proposition Wired (Buchanan-Renard #13)