Capítulo 1301
Amon se volvió hacia Jaime y le dijo en tono amenazador:
—No me extra?a que te atrevas a entrar aquí tú solo. Resulta que eres bastante hábil.
—?Basta de cháchara! Hoy haré un favor al público y aniquré a los cuatro —Jaime rugió furioso.
—?Piensas demasiado en ti mismo! —respondió Amon con un bufido.
—Maldita sea... Este b*stardo es tan fuerte que casi me mata…
Una vez recuperado, Darío movió el brazo.
—Por lo que parece, este imbécil acaba de ascender al nivel de marqués des artes marciales.
?Cómo es tan poderoso?
Chico también parecía desconcertado.
—Eso es afirmar lo obvio. ?Nos habría pedido el presidente Zapata que nos involucráramos si no
fuera poderoso? Será un buen trampolín para que matemos juntos a ese mocoso. No pasará mucho
tiempo antes de que todo el mundo des artes marciales de Ciudad de Jade se llene de nuestra
gente…
Tras decir esto, Amon dio un paso adnte.
Los demás lo siguieron y dieron un paso adnte, con sus auras estando a su alrededor.
A pesar de enfrentarse a cuatro Cultivadores Demoníacos con rango de Marqués des Artes
Marciales, Jaime no sintió el más mínimo pánico ni pensó en retroceder. Una ma furiosa ardía en
sus ojos, y su cuerpo irradiaba un espíritu de lucha.
—Los Cultivadores Demoníacos merecen morir…
Con eso, Jaime saltó hacia adnteo una b de ca?ónnzada, atacando con un poderoso
golpe.
?Tengo que hacer el primer movimiento. Aunque estas cuatro personas tienen capacidad de
recuperarse des heridas, he descubierto que necesitan trabajar juntos para hacerlo, y el proceso no
es tan rápido. Mientras yo los ataque con suficiente rapidez, no podrán ayudarse mutuamente a
recuperarse?.
Jaime desató el Poder de los Dragones con ese golpe. Se transformó en un dragón dorado, y con un
rugido desgarrador, cargó hacia el cuarteto.
Su energía espiritual era tan aterradora que los rostros de los cuatro hombres palidecieron al instante.
Al ver que el dragón dorado se acercaba a ellos, no se atrevieron a dudar más. Cada uno de ellos
lanzó un golpe, uniendo sus poderes para formar un escudo transparente frente a ellos.
Su n era bloquear con él el ataque de Jaime. Además,o habían formado barrera protectora
con sus poderesbinados, dudaban que Jaime pudiera atravesa con un solo golpe. Sin
embargo, se habían sobreestimado. Impulsado por un espíritu de lucha indomable, Jaime estaba
dispuesto a luchar hasta muerte. Por lo tanto, el Poder de los Dragones contenido en su ataque era
suficiente para hacer temr los cielos y tierra...
Material ? N?velDrama.Org.
?Boom!
En un abrir y cerrar de ojos, el golpe de Jaime destrozó el escudo que los cuatro hombres habían
creado juntos. No pudo resistir ni un segundo. Entonces, una abrumadora de energía se precipitó
hacia ellos y los hizo vr hacia atrás por el aire.
Con aspecto asustado, Bes murmuró:
—Ese... Ese golpe fue tan aterrador…
—?Maldita sea! ?Este mocoso es aterrador! Es un Marqués des Artes Marciales, pero es lo
suficientemente poderosoo para luchar contra alguien de un rango superior al suyo…
La expresión de Amon también se había vuelto sombría.
En el mundo des artes marciales había muchas personas con un talento excepcional que tenían
capacidad de luchar contra quienes tenían un rango superior al suyo. Cuanto más bajo era el rango,
másún era ver este tipo de sucesos. Sin embargo, estos sucesos eran menos frecuentes a
medida que se avanzaba hacia los rangos superiores.
Esto se debía a que, a medida que uno se hacía más fuerte y progresaba hacia rangos más altos,
cada nivel se volvía cada vez más desafiante con diferencias significativas. Por lo tanto, era
extremadamente difícil para uno luchar contra otro que estaba varios rangos por encima.
Y ahora, todos ellos habían alcanzado el estatus de Marqués des Artes Marciales. Para los artistas
marciales de su nivel, ya era una haza?a impresionante derrotar a otro del mismo rango.
Jaime acababa de ascender a Marqués des Artes Marciales, y sin embargo le resultó muy fácil
romper el escudo que los cuatro hombres del mismo rango habían levantado.
Por lo tanto, Amon no pudo evitar sentirse invadido por incredulidad ante el desajuste y disparidad
entre el rango ys capacidades de Jaime.
Chico tenía un aspecto grave y le dijo a Amon:
—La fuerza de este mocoso es demasiado extra?a. Tenemos que atacar juntos y acabar con él cuanto
antes…
En ese momento, ya no se atrevía a subestimar a Jaime, ni quería dejar que éste se divirtiera con
ellos.
—?Por él! —gritó Amon. Entonces, una temible oleada de energía interna se acumuló en su pu?o.