Capítulo 1278
A ma?ana siguiente, Jaime fue a residencia de los Noguera. Lizbeth ys demás querían
pa?arlo, pero Jaimes convenció de que no lo hicieran. Si lo pa?aban, no sólo no le
servirían de ayuda allí, sino que lo agobiarían.
Ramón tampoco quería ques tres jóvenes lo siguieran hasta allí. De hecho, incluso llevó as
tres de vuelta a Secta de los Dioses de Medicina para que Jaime no se distrajera. De esa
manera,s sectas ys familias no conseguirían ques tomarano rehenes y chantajearan
a Jaime. Si eso ocurriera, Jaime perdería el control de situación.
Cuando Jaime llegó a residencia de los Noguera, se dio cuenta de que había una multitud
junto a mansión de familia Noguera. Además, algunos de ellos incluso preparaban sus
equipos para tomar fotos y filmar escena.
Parecía que estaban allí para el espectáculo, pero a Jaime no le importaba en absoluto. Al fin y
al cabo, él había querido que gente se enterara del incidente publicándolo en el foro de artes
marciales. Sin embargo, a pesar de que el sol estaba alto en el cielo,s puertas de
residencia de los Noguera permanecían cerradas, y nadie entraba ni salía de residencia.
Así, Jaime se acercó a puerta y respiró profundamente. Luego, rugió:
—?Demetrio Noguera, sal de aquí ahora mismo! He venido a acabar con tu maldita vida.
El rugido de Jaime fue tan estruendoso que algunos de los espectadores se marearon. De
hecho, algunos individuos más débiles se desmayaron. En ese momento, los transeúntes se
retiraron de inmediato en estado de shock. Sin embargo, después del grito de Jaime no se
escuchaba nada de residencia de los Noguera.
Por lo tanto, Jaime dio un paso adnte ynzó puerta de residencia Noguera con un
golpe. Fue entonces cuando el mayordomo de familia Noguera se apresuró a llegar con
algunos sirvientes.
Ninguno de los Noguera se atrevió a hacer ruido al ver el ferozportamiento de Jaime.
El mayordomo de familia Noguera fue el único que se atrevió a har. Sin embargo, se estremeció
al decir:
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—El se?or Noguera no está en casa en este momento. Ha venido en mal momento.
—?No está? ?Yo diría que me está evitando! —siseó Jaime.
—En verdad no está aquí. Puede echar un vistazo usted mismo.
Con eso, el mayordomo hizo un gesto para que los Noguera abrieran un camino a Jaime.
Jaime entró entonces en residencia de los Noguera yenzó a buscar a Demetrio. Sin embargo, a
pesar de su minuciosa búsqueda, no encontró ninguna se?al de Demetrio. De hecho, incluso Saulo
había desaparecido.
—En verdad no está. Ha salido a ocuparse de unos asuntos —repitió el mayordomo.
—Esperaré a que vuelva, entonces.
Con eso, Jaime tomó una si y se sentó junto a puerta de residencia de los Noguera. Luego miró
a los miembros de familia Noguera y dijo a los dos Grandes Maestros de Artes Marciales que
habían capturado a Lizbeth noche anterior:
—Ustedes dos, traigan una taza de café.
Los dos Grandes Maestros des Artes Marciales intercambiaron una mirada entre ellos antes de
mirar a multitud de fuera. Por un momento, no supieron si debían o no hacer caso as pbras de
Jaime.
Después de todo, había mucha gente mirándolos y grabándolos. Los dos se sentirían avergonzados si
dejaran que multitud viera a Jaime ense?orearse de ellos. No sólo eso, sino que también estarían
avergonzando a familia Noguera. Sin embargo, justo cuando los dos estaban dudando, Jaime sacó
sus dos manos.
Una aterradora de energía espiritual se precipitóo dos huracanes hacia los dos Grandes
Maestros de Artes Marciales de familia Noguera.
Ninguno de ellos tuvo oportunidad de reionar antes de salir vndo. Luego se estreron
contra el suelo, vomitaron sangre y murieron.
Aque escena dejó atónita a gente, pues Jaime acababa de acabar con vida de dos
Grandes Maestros des Artes Marciales en cuestión de segundos. Era terriblemente poderoso.
—Tráeme una taza de café —volvió a exigir Jaime.
Esta vez, otros dos miembros de familia Noguera se apresuraron a servirle una taza de café a
Jaime.
Jaimeenzó a sorber su café mientras esperaba el regreso de Demetrio.
Mientras tanto, en el foro de artes marciales había estado un alboroto: visita de Jaime a
residencia de los Noguera ya estaba siendo difundida en el foro de artes marciales.
—Informa a Demetrio que, si no vuelve en una hora, mataré a dos Noguera, y seguiré así hasta
matar a todos los de familia Noguera —pronunció con frialdad Jaime al mayordomo de
familia Noguera.
Nadie allí pensaría que Jaime iba de presumido, pues lo que había hecho antes había
convencido a gente de que tenía el poder de actuar según sus pbras.