Capítulo 1265
—?No, imposible! ?Es imposible que Jaime esté muerto! —Moly rompió a llorar y sacudió el
cuerpo de Jaime con violencia—. ?Jaime, despierta! ?Despierta ya! —gritó con dolor.
Por desgracia, por mucho que Moly sacudiera el cuerpo de Jaime, éste no abría los ojos y
seguía inconsciente. Cecilia se mordió elbio con fuerza. La desesperación invadió y luchó
contras ganas de llorar. Sin embargo,o líder del Pcio Carmesí, no podía llorar dnte
de los miembros.
Ordenó que alguien llevara el cuerpo de Jaime al Pcio Carmesí.
—?Traigan al Se?or Casas al Pcio Carmesí!
Después de que el cuerpo de Jaime fue llevado al patio de Cecilia, e despidió a todos los
demás. Cecilia le dio a Moly una pasti para calma y le dijo que descansara.
Tomó un cubo de agua y empezó a limpiar el cuerpo de Jaime e s.
Las lágrimas resbban pors mejis de Cecilia. Hacía poco que conocía a Jaime, pero sabía
que estaba perdidamente enamorada de él.
—No te preocupes. Me aseguraré de que estés limpio antes de irte —murmuró Cecilia mientras
limpiaba su cuerpo.
Mientras tanto, mente de Jaime estaba sumida en nie. Quería abrir los ojos y recuperar el
control de su propio cuerpo, pero no podía hacerlo. Sentíao si su conciencia estuviera separada
de su cuerpo.
??Estoy muerto??.All rights ? N?velDrama.Org.
Todo lo que Jaime podía ver era nie, nada más. No estaba seguro de seguir vivo. Después de lo
que pareció una eternidad, Cecilia por fin limpió el cuerpo de Jaime. A pesar de ser virgen, dejó de
lado su orgullo y su vergüenza para limpiar el cuerpo de Jaime.
Después depletar el acto, Cecilia permaneció sentada junto a Jaime en silencio. Permaneció
sentadao una estatua hasta medianoche. Los ancianos intentaron persuadi para que
descansara, pero e se negó a abandonar su lugar.
De repente, suave luz de luna brilló sobre Jaime pa?ada de una brisa.
El campo de elixir de Jaime se estaba recuperando, pero ese elixir dorado astado no podía
reunirse. En su lugar, cambió su forma hasta formar una figura dorada que se alzaba sobre el campo
de elixir de Jaime.
?Boom!
De repente, un destello de luz apareció frente a Jaime. Abrió los ojos y se dio cuenta de que luna lo
iluminaba.
Jaime apenas pudo ocultar su sorpresa. No sabía cuánto tiempo había pasado desde que perdió el
conocimiento. Al darse vuelta, se dio cuenta de que Cecilia estaba sentada a sudo.
Sus ojos estaban rojos, por lo que era evidente que había llorado durante mucho tiempo.
Cecilia parecía aturdida mientras murmuraba:
—Después de que te vayas, puede que no me enamore de otro hombre en toda mi vida. Eres el
único hombre del que me he enamorado. También eres el único hombre que me ayudó
sinceramente sin desear mi cuerpo. Ma?ana, te daré un gran funeral y te enterraré en el Pcio
Carmesí. No te preocupes. Te visitaré todos los días con flores...
No se dio cuenta de que los ojos de Jaime estaban muy abiertos.
Miránd, Jaime esbozó una sonrisa y preguntó:
—Si me quieres tanto, ?por qué piensas enterrarme vivo?
Tras escuchar el murmullo de Cecilia, se dio cuenta de que todos pensaban que estaba muerto.
De hecho, Jaime también pensaba que estaba más que muerto. No esperaba volver a vida.
Cecilia se levantó de si conmocionada al escuchar voz de Jaime. Mientras Jaime le
sonreía, e se quedó boquiabierta, incréd. Tardó en recuperarpostura y senzó a
sus brazos.