Capítulo 1257
—?Jaime, te has pasado!
Rufo lo fulminó con mirada y se mordió punta de lengua. La sangre que brotó de
punta de su lengua se convirtió en una nube de nie roja brinte, ti?endo el cielo de rojo.
?Boom! ?Boom! ?Boom!
El cielo tronó mientras tierra se movía.
—Oh no, Lord Frey va a movilizar Formación de Defensa de Monta?a. Será mejor que nos
vayamos todos ahora. —Doroteo gritó a todos los discípulos de Secta Bestia Divina.
Los discípulos se sorprendieron yenzaron a huir de escena. En poco tiempo, el edificio
de Secta Bestia Divina, que parecía un centro de vacaciones, se derrumbó y quedó reducido
a ebros.
—?Jaime Casas, te haré pagar por acorrrme! —Bramó Rufo con furia.
La expresión de Jaime se tornó sombría, pues no esperaba que Secta Bestia Divina
conociera una matriz arcana tan poderosa. El anciano que fundó Secta Bestia Divina debía
ser una presencia formidable. Las nies de sangre que colgaban en el aire pronto se
convirtieron en muchas manos ensangrentadas, inquietantemente parecidas as
representadas en el infierno.
Las manos ensangrentadas inmovilizaron a Jaime. Intentó liberarse, pero fue inútil.
—?Anciano Cordero, inicia formación! —Rufo ordenó a Doroteo en ese momento.
—Se?or Frey, formación sólo debe activarse en circunstancias extremas, pues Formación de
Defensa de Monta?a supondrá perdición de Secta Bestia Divina. Innumerables discípulos de
Secta Bestia Divina también serán sacrificados —dijo Doroteo.
—Mientras yo esté vivo, Secta Bestia Divina nunca será erradicada. En cuanto a los discípulos, es
su honor morir por secta. Date prisa y activa formación —replicó Rufo.
Doroteo dudó un momento antes de dar un paso adnte y acercarse a Rufo. En cuanto Doroteo
empezara a activar formación, Jaime sería arrastrado pors manos ensangrentadas hacia matriz
arcana y quedaría atrapado allí para siempre. El fundador de Secta de Bestia Divina había hecho
que Formación de Defensa de Monta?a sólo pudiera activarse con dos personas para que no se
lanzara precipitadamente. Por lo tanto, después de que Rufo iniciara Formación de Defensa de
Monta?a, necesitaría ayuda de Doroteo para activar formación y hace funcionar.
Sin embargo, Doroteo se limitó a observar cómo Jaime quedaba inmovilizado pors manos
ensangrentadas y no se movió.
—Doroteo, ?desafías mi orden? —rega?ó Rufo.
Estaba furioso. La iniciación de formación le había pasado factura, y no podría aguantar mucho
tiempo si Doroteo no le ayudaba.
Doroteo apretó los dientes mientras un brillo frío cruzaba sus ojos. Una daga apareció en su mano en
ese momento, y vó en el pecho de Rufo. La sangre salió a borbotones del pecho de Rufo
mientras éste abría los ojos y miraba a Doroteo con incredulidad.
El aura que rodeaba a Rufo se disipaba poco a poco mientrass nies ys manos ensangrentadas
en el aire desaparecían al instante. Jaime se liberó por fin des manos ensangrentadas mientras
observaba el acontecimiento que se desarroba ante él.
??Qué demonios!?.
Nunca pensó que Doroteo le tendería una emboscada a Rufo.
—Por qué....
Rufonzó una mirada filosa a Doroteo. Aunque su vida no corría peligro en ese momento, un
solo golpe después de que su aura se hubiera disipado era suficiente para matarlo.
Doroteo miró con atención a Rufo y le reprendió:
—Eres cruel y despiadado. Tomas Secta de Bestia Divinao tu entidad privada y
asesinas a cualquiera por capricho. Las vidas de los discípulos de Secta Bestia Divina no
significan nada para ti. Ya estoy harto de ti. De hecho, hace tiempo que estoy harto de tu
brutalidad —gritó Doroteo.
Entonces, sacó su daga y apu?aló a Rufo. Jaime se adntó y arrebató el pu?al de mano de
Doroteo. éstenzó una mirada de desconcierto a Jaime y le dijo:
All rights ? N?velDrama.Org.
—Se?or Casas, ?qué está haciendo? ?Por qué me ha detenido?
Doroteo estaba desconcertado por el hecho de que Jaime intentara impedirle matar a Rufo.
Después de todo, Rufo no vaciló cuando quiso matar a Jaime hace unos momentos. De hecho,
incluso Rufo estaba desconcertado de que Jaime le salvara a él también.
??Por qué iba a intentar Jaime salvarme??.
—Anciano Cordero, ?no podrías matarlo y perdonarle vida para que yo me ocupe de élo
me parezca? —preguntó Jaime a Doroteo.