Capítulo 1255
Después de todo, Rufo sólo era un nuevo Marqués des Artes Marciales, por lo que aún no era
muy fuerte.
—No tengo costumbre de convertirme en el hijo de otro. Además, hay cosas que tengo que
atender. Puedo cuidar de mí mismo, así que no, gracias. —Jaime no se anduvo pors ramas
en absoluto.
Rufo se quedó perplejo, pues no esperaba que Jaime lo rechazara. Muchos querían ser su
ahijado, pero él era muy estricto con quiénes elegía. Y, sin embargo, Jaime rechazó su oferta
sin dudarlo. Eso le sorprendió.
—?No vas a considerar mi oferta en absoluto, Jaime? —preguntó Rufo.
—No hace falta porque, aunque me convierta en su ahijado, no puede ayudarme. ?Tiene
Secta de Bestia Divinas agas para luchar contra Alianza de los Guerreros y los Duval?
Si familia Noguera viajó hasta aquí desde Ciudad de Jade para capturarme, ?negará su
petición? —El bombardeo de preguntas de Jaime dejó boquiabierto al líder de Secta Bestia
Divina.
Eso hizo que cara de Rufo se sonrojara de vergüenza porque cada pbra que Jaime
pronunciaba erao agujas que se vaban en su corazón. En efecto, Secta Bestia Divina
no podía permitirse ofender a Alianza de los Guerreros, a los Duval o a familia Noguera.
Content ? N?velDrama.Org.
Si esa gente venía a capturar a Jaime, secta no se atrevería a detenerlos. Por supuesto, había una
razón por que Rufo quería que Jaime fuera su ahijado. Desde que se enteró de que Jaime había
matado a Porfirio, investigó los antecedentes del primero en el foro de artes marciales. Allí descubrió
que Jaime poseía muchos objetos mágicos.
Así, se le ocurrió tomar a Jaimeo su ahijado porque quería tomar todos sus objetos mágicos sin
tener que presentar una dura bata. Si Jaime se unía a Secta de Bestia Divina, todos sus
objetos mágicos pertenecerían a Rufo. Para sorpresa de Rufo, Jaime no le mostró ningún respeto.
—Ya que despreciaste a Secta Bestia Divina y mataste a mi ahijado, no te irás de aquí hasta que
esté satisfecho con tu respuesta... —Justo cuando terminó de har, los discípulos de Secta Bestia
Divina rodearon de inmediato a Jaime.
Todos esos discípulos eran Grandes Maestros des Artes Marciales.
—?No dijo que no iba a vengar a Porfirio, Lord Frey? —Doroteo se puso de inmediato dnte de
Jaime al ver que Rufo se preparaba para bata.
—?Qué significa esto, Anciano Cordero? —Las cejas de Rufo se fruncieron.
—Cuando invité al se?or Casas aquí, le prometí que no le íbamos a causar ningún problema, Lord
Frey. No puedo ir en contra de mis propias pbras. Incluso si el se?or Casas no quiere quedarse en
la Secta Bestia Divina ahora mismo, debemos darle tiempo para que lo considere. Creo que tomará
decisión correcta. —Doroteo luchó por darle a Jaime otro Casas.
No era porque tuviera una conexión con Jaime. Cuando Rufo fue en contra de su promesa a Jaime,
sintió que había roto su acuerdo con Jaime.
—?Apártate de mi camino, Anciano Cordero! ?Has olvidado tu lugar? ?Eres un anciano de Secta de
la Bestia Divina! —advirtió Rufo.
Jaimenzó una mirada de agradecimiento a Doroteo antes de har con ridad.
—Creo que deberías hacerte a undo, Anciano Cordero. Lo que ocurra hoy no tiene nada que
ver contigo.
Doroteo devolvió una mirada avergonzada a Jaime antes de apartarse. Aunque era un anciano,
no tenía poder real en organización, ya que Rufo era el único que podía tomar decisiones por
la Secta Bestia Divina.
—Te voy a dar una última, Jaime. Si me entregas los objetos mágicos que tienes, me olvidaré
de que has matado a mi ahijado —amenazó Rufo.
Cuando Jaime escuchó eso, estalló en una carcajada.
?Así que no le interesa en absoluto vengar a Porfirio. Sólo quiere mis objetos mágicos?.
—Ven a buscarlos, si puedes —Jaime brilló al instante con una luz dorada antes de ques
escamas cubrieran a toda velocidad todo su cuerpo. En ese momento, parecía un diador
dorado.